Actualidad3 (Octubre/99)

En Diciembre/98 la revista GUACANDA dedicaba unas páginas a los países afectados por el huracán Mitch. Parece que pueden tener actualidad en su mayor parte.

Abrimos este comentario con el inicio de un reciente artículo de Rosa Montero:

"Me pregunto si, cuando salga este artículo a la calle, todavía se seguirá hablando del huracán Mitch, o si ese cataclismo se nos habrá caído ya de la memoria, sustituido tal vez por otra cruel desgracia en cualquier sitio: una guerra, una hambruna, un genocidio, violaciones en masa o matanzas de niños.

Porque todas estas atrocidades abundan en el repertorio de horrores del planeta, y de vez en cuando alguna de ellas disfruta de sus 15 minutos de fama, como diría Warhol; esto es, de la atención de los periodistas y las cámaras. Entonces, mientras el interés de los medios perdura, las conciencias de los ciudadanos se estremecen. Pero luego los focos se apagan y el asunto cae por debajo de nuestro umbral de percepción, desterrado al limbo de lo no mediático. Y ahí, fuera de la mirada pública, las mujeres siguen siendo violadas, los niños asesinados, los pueblos exterminados por el hierro o el hambre. Sólo que ya no forman parte del paisaje.

Las cosas son así y es difícil cambiarlas. Los medios no pueden mantener una información completa y continuada de todas las desgracias de la Tierra, porque desafortunadamente son muchísimas, y, por otra parte, la capacidad de atención de los humanos es fugaz e inconstante. De manera que, de pronto, un huracán destruye varios países, y durante unas semanas vivimos prendidos de ese horror, y se recaudan fondos, y todos aliviamos nuestro sobrecogimiento con un donativo. Y luego nos olvidamos..."

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Lo cierto es que las realidades persisten, independientemente de la debilidad de las memorias o de las conciencias. Pero la cuestión es otra:

Parece que, con el huracán Mitch, han quedado en evidencia múltiples desgracias e injusticias.

ALGUNAS ¿EVIDENCIAS? del huracán Mitch

Se confirman los presagios del IPCC.

Los científicos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) declaraban por boca de su Presidente, el día 4.11.98, en la IV Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático, en Buenos Aires:

"Los trastornos del clima se recrudecerán en el futuro inmediato al calor de la contaminación, lo que acarreará graves daños a la salud y un mayor deterioro del medio ambiente".

Pronostican la muerte de cientos de personas, de varias especies animales y la desaparición de alimentos vitales para el ser humano.

Y apuntan una salida de justicia:

"La determinación para aplicar tecnologías limpias y energías renovables mejoraría este oscuro panorama".

El día 4 de Noviembre pasado en Nicaragua, al huracán se sumaron la erupción del volcán "Cerro Negro" y un terremoto de mediana intensidad.

Por otra parte, 1998 ha batido en un 48% el record en catástrofes "naturales", con 32.000 muertos y más de 300 millones de personas desplazadas.

"EL VERDADERO PROBLEMA DEL MUNDO ES CÓMO IMPEDIR QUE SALTE POR LOS AIRES" (N.Chomsky).

 

Se evidencia que los mayores cataclismos no son los producidos por la naturaleza. El principal cataclismo es la propia pobreza.

Cualquier adversidad natural multiplica sus efectos para los pobres.

El huracán Mitch ha supuesto en Centroamérica más de tres millones de damnificados, más de 12.000 muertos y más de 10.000 personas desaparecidas.

Sólo la pérdida de cosechas en Honduras está valorada en 1.000 millones de dólares, y las infraestructuras destrozadas, en 2.000 millones.

Los países ricos han encontrado una buena y nueva ocasión para aportar sus limosnas, pero continúan sin plantearse cómo remediar la injusta situación de millones de personas sumidas en la miseria y mucho menos se plantean remover las causas que originan esa miseria.

 

Queda de manifiesto que las ideologías y las políticas no están al servicio del ser humano, sino los seres humanos al servicio de ellas.

"En estos casos el hombre sigue estando al servicio del sábado y no el sábado al servicio del hombre".

El presidente nicaragüense Arnoldo Alemán rechazó las brigadas médicas y toneladas de alimentos enviados por Cuba, simplemente por ser cubanos. "No necesitamos apoyo de los comunistas, éstos sólo quieren venir a comer a Nicaragua".

(Por cierto, Cuba, a pesar de su situación, ha condonado la deuda total de 7.000 millones a Nicaragua. Más que han condonado Estados Unidos, o Francia, o España).

El mismo Presidente nicaragüense no sólo confundió hasta último momento a la población ocultando los verdaderos alcances que podía tener el huracán Mitch, sino que se dió el lujo de no decretar el "estado de emergencia" cuando ya el 70% del país estaba arrasado por las aguas y el vendaval.

En Honduras, más de lo mismo. Los militares norteamericanos que durante la guerra contra el sandinismo instalaron decenas de campamentos y transportaron armas para apoyar a la "contra" en pleno territorio hondureño, adujo ahora que el Departamento de Estado "no había autorizado" el concurso de algunos helicópteros, sumamente necesarios para rescatar a los afectados.

 

El huracán descubrió otra injusticia más, ésta sí cien por cien obra de manos humanas, además de terrible agravante de la situación:

Los fuertes vientos han desenterrado unas 75.000 minas antipersonales, esparcidas por el norte de Nicaragua, que se están desplazando por el desbordamiento de los ríos e inundaciones.

La muerte que esperaba oculta, podrá ahora actuar de forma desvelada.

 

No es que "la furia de la naturaleza" o que las catástrofes naturales tengan preferencia por los pobres, sino que es en ellos que encuentran el terreno abonado. Un terreno abonado con antelación, minuciosamente, por manos maestras e injustas de los poderes de este mundo (económicos, políticos, militares,...)

Así parece que los poderosos cuentan con la naturaleza como aliada, la misma a la que ellos destrozan.

Y somos las personas del primer mundo, manteniendo nuestro insaciable nivel de consumismo, las que consentimos y colaboramos con semejante inhumanidad.

"Es defecto propio de las personas felices, y del que nunca se corrigen, el creer que los desgraciados lo son siempre por su culpa" (E.Pierre B.)

Dejémonos de tópicos, que si "la climatología se ensaña", que si "el espectáculo dantesco", que si "los desastres naturales"...

Sin tanta miseria los efectos hubieran sido menores. Y la miseria no es fruto de ninguna "maldición bíblica", sino de las políticas que se hacen en nuestro mundo en beneficio de una exigua minoría de privilegiados.

Cerramos con otro botón de muestra. Hablando de Guatemala:

En sus plantaciones se usan pesticidas 50 veces más tóxicos que el máximo tolerable. La leche de las madres es la más contaminada del mundo occidental.

Felipe, el hermano menor de Rigoberta Menchú, murió trabajando en el café por causa de los pesticidas.

Los pesticidas arrojados desde avionetas también mataron a María, amiga de Rigoberta, cuando trabajaba en el algodón.

A machete y bala, el ejército acabó después con todo el resto de su familia y con todos los miembros de su comunidad.

Entre 1981 y 1983, mucho antes de llegar este huracán, fueron borradas del mapa 440 aldeas indígenas en Guatemala, a lo largo de una campaña de aniquilación, que asesinó a muchos miles de hombres, de mujeres y de niños.

Ninguna alarma internacional hubo entonces. Nadie habló de catástrofes.

El huracán MITCH es un SIGNO DE LOS TIEMPOS, que, como otros muchos, requiere ser interpretado desde la conciencia por los seres humanos.

d.t.