Actualidad4 (Noviembre/99)

¿Qué será que cuesta tanto dejar el poder y los privilegios?, decía un amigo el otro día. Ni la enfermedad, ni los atentados, ni la vejez, ni las peticiones populares,... nada puede con ellos...! Y fue enumerando nombres: Pinochet, Yeltsin, Fraga, Juan Pablo II, Pujol,... Pero, independientemente de eso, hay casos que claman al cielo, como es el caso de Pinochet...

1. SITUACION

18 de octubre (Terra/EFE)

¿Qué hacer? La defensa de Pinochet se debate estos días entre continuar por la vía legal y presentar una petición de "habeas corpus" contra la sentencia del juez Ronald Bartle, o poner directamente el destino del ex dictador en manos del ministro del Interior británico, Jack Straw.

Mientras, en Madrid, dos ciudadanos chilenos que estuvieron con Allende en el asalto al Palacio de la Moneda, han acusado públicamente a Pinochet de torturar personalmente a presos políticos. Y desde Chile hoy nos llegan los resultados de una encuesta que dice que seis de cada diez chilenos quieren que el ex dictador regrese a su país.

La estrategia de la defensa de Pinochet

Desde que el juez Bartle anunció su fallo, los abogados de Pinochet disponían de un plazo de 15 días para presentar un "habeas corpus".

El ex dictador tiene también la alternativa de renunciar a hacerlo y poner su destino en manos del ministro británico del Interior, Jack Straw, quien tiene la última palabra en los casos de extradición.

El Gobierno chileno pidió formalmente la semana pasada al Ejecutivo británico la liberación del general retirado chileno por razones humanitarias, aduciendo su avanzada edad y estado de salud.

Pero Straw solamente considerará el caso cuando haya terminado el proceso judicial sobre la extradición, bien sea porque se han agotado todas las posibilidades de recurso o porque el acusado renuncia a apelar.

Agotar todas la posibilidades de recurso contempladas por la ley británica podría alargar hasta dos años más este proceso, que comenzó hace 12 meses, cuando, el 16 de octubre de 1998, Pinochet fue detenido en Londres por orden del juez español Baltasar Garzón, quien lo acusó de genocidio, terrorismo y secuestro durante la dictadura militar en Chile (1973-1990).

Según advierten sus simpatizantes, el ex dictador, con 83 años, puede haber muerto antes de que concluya el eventual proceso de recursos. La defensa podría basar un eventual "hábeas corpus" en esa posibilidad y la delicada salud de Pinochet, cuyos médicos aseguran que sufrió dos pequeños derrames cerebrales el mes pasado.

El pasado sábado se cumplió el primer aniversario de la detención del ex dictador chileno. Durante este año, Suiza, Bélgica y Francia han solicitado también su extradición.

22 de octubre (Terra/EFE)

Los abogados de Augusto Pinochet apelaron hoy ante el Tribunal Superior contra el fallo del juez Roland Bartle, quien el pasado día 8 autorizó su extradición a España.

Esta iniciativa legal confirma que Pinochet seguirá luchando por la vía judicial contra su extradición a España. Sus abogados apuraron hasta el último día de plazo para recurrir al fallo del juez Bartle.

A las puertas del Tribunal Superior había hoy un grupo de manifestantes anti-Pinochet que increparon a los abogados: "¿Por qué estáis defendiendo a un asesino?".

 

2. ALGUNOS TESTIMONIOS

DOS CIUDADANOS CHILENOS ACUSAN A PINOCHET DE TORTURAR PERSONALMENTE A PRESOS POLÍTICOS

18 de octubre (Terra/EFE)

"Vimos como el general Pinochet pisoteaba a varios prisioneros que estaban atados con alambre de espino, al tiempo que gritaba que había que fusilarlos".

Es una de las declaraciones de dos ciudadanos chilenos, integrantes del dispositivo de seguridad de Salvador Allende, que participaron en la defensa del Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973 y que han acusado públicamente a Pinochet de haber torturado personalmente a presos políticos.

Esta denuncia fue formalizada el pasado viernes ante el juez Baltasar Garzón, en la causa que tiene abierta contra el militar chileno por genocidio, terrorismo y torturas.

Manuel Cortés Iturrieta y Pablo Cepeda Camillieri afirmaron hoy en una comparecencia informativa que el 12 de septiembre de 1973, estando ellos presos en el Regimiento Tacna junto con el resto de los defensores de La Moneda, vieron cómo el general Pinochet "pisoteaba a varios prisioneros" que estaban atados con alambre de espino, al tiempo que gritaba que había que fusilarlos.

Cortés y Cepeda aseguraron que en la defensa del Palacio de la Moneda sólo murieron el presidente chileno y su encargado de prensa, Augusto Olivares.

"El resto de los compañeros, 21, fueron capturados vivos y de ellos sólo cuatro sobrevivieron. El resto fue asesinado y arrojado a las calles de Santiago en días sucesivos para inspirar terror en la población", dijeron.

Ambos explicaron que se presentan por primera vez ante la opinión pública "para que se haga justicia". Añadieron que en Chile no existe ninguna posibilidad de que se haga un juicio imparcial a Pinochet, debido a la situación política del país.

Cortés y Cepeda denunciaron asimismo que la denominada "Mesa del Diálogo" que tiene lugar en Santiago es "un intento de negociación para buscar una salida cómoda a los militares". Los dos ciudadanos chilenos presentaron a Garzón una lista de los 17 defensores de La Moneda asesinados tras su captura, así como otras listas de desaparecidos que -según testimoniaron- "fue muy difícil y engorroso reconstruir". En total, las listas incluyen a 35 personas.

 

Extraido de una

ENTREVISTA AL ESCRITOR CHILENO RICARDO RODRIGUEZ

-¿Cómo hicieron para sobrevivir en el estadio donde estuvieron detenidos? ¿Concesiones? ¿Argucias? ¿Inventiva popular? ¿Ideología y dientes apretados?

-En condiciones límites -en todas las época de la historia- el hombre se ha organizado para continuar la lucha por sus ideales. Para nosotros, prisioneros de la peor lacra que la humanidad ha producido -el ejército - el camino al interior del estadio estuvo claro desde nuestra captura. Los generales traidores simplemente iban a actuar como siempre lo hicieron en la historia: con saña criminal de la peor especie. Lo hicieron muchas veces antes en la historia, continúan haciéndolo y en el futuro perseverarán en la misma línea criminal y delictual consecuentes con su formación de hampones uniformados que reciben a diario en sus institutos que más encima nosotros financiamos. En los sótanos del estadio atestados de gente humilde, los niveles de unidad, de unidad total, de unidad entre teoría y práctica alcanzaron niveles sorprendentes. Allí, en los sótanos no hubo jamás concesiones, ni nuestras ni tampoco de los criminales. Claro que sí, muchos dientes y muelas apretadas, mucha mandíbula en tensión, mucho de morderse los labios, quizá de impotencia frente al horror, a la maldad aprendida sistemáticamente desde la Escuela de Las Américas hasta la Escuela Militar de Chile por los esbirros armados del imperio. El comité que creamos para defender la vida en mi celda era una organización de lujo, de mucho nivel, de mucha inventiva, de mucha capacidad operativa, de gran poder de arrojo y audacia, de principio sólidos, de mucha conciencia sobre el momento histórico que nos tocaba enfrentar.

-¿Cómo fue el periplo que realizó a su salida en libertad?

-Suena extraño salir en libertad y caminar por unas calles llenas de tanques, carros de guerra, cercos y bloqueos militares, tiroteos a la población civil, terror desde coches sin placas que circulaban a gran velocidad, los allanamientos, los secuestros, los cadáveres aún calientes en los fríos y grises amaneceres, la posibilidad inminente de ser capturado nuevamente. Esa "libertad" era extraña. Sorteando la muerte muchas veces llegué a pensar que estaba mejor adentro que afuera. Un síndrome muy peculiar. Eran los día de la cacería humana mas despiadada que recuerde la historia de nuestro país. Además yo me encontraba muy débil, enfermo, con fracturas en la caja toráxica, con tuberculosis, con mi rostro y mi dentadura destrozados, sin ropa adecuada, muy buscado aún por los aparatos de inteligencia y represión. Allí pasé a la clandestinidad que en esa época era un eufemismo para definir que estábamos escondidos. Muy pronto nos refugiamos en la embajada sueca y desde allí a la embajada de Panamá para posteriormente ser expulsados del país. Fueron días pavorosos, llenos de incertidumbres, con nuestros sueños aplastados, con la rabia reprimida, días de impotencia sin límites, de un deambular por las calles del Santiago ensangrentado. Imborrables imágenes que para siempre quedan marcadas en el prodigioso artilugio del cerebro humano.

 

3. COMENTARIO

El año pasado recordábamos el 25 ANIVERSARIO del Golpe de Estado en Chile en 1973. Desde aquel 1973, cerca de 4.000 personas de la oposición desaparecieron o murieron asesinadas.

Sr. Pinochet, ¿Cuál Justicia se aplicó a esas personas?

En el asalto del Palacio de la Moneda (11.9.73) fue asesinado el Sr. Presidente D. Salvador Allende. En esos momentos, el principal protagonista era el general Augusto Pinochet, comandante en Jefe del Ejército chileno.

El almirante Patricio Carvajal pidió instrucciones a Pinochet, poco antes del asalto al palacio presidencial:

Sr. Pinochet, ¿Recuerda aquel diálogo? ¿De dónde le vino a Usted el poder de sentenciar? ¿De dónde su autoridad para asesinar al Presidente legítimo, elegido por el pueblo Chileno?

En Marzo de 1998 abandonó el cargo de comandante en jefe del ejército, pero se autonombró Senador vitalicio. Es decir, se aseguró inmunidad para toda su vida.

Sr. Pinochet, ¿No le parece un agravio y una desvergüenza semejante proceder en un Estado Democrático?

Con motivo del 25 Aniversario de su golpe de estado hubo una oleada de protestas y también decenas de heridos y 579 personas detenidas (DIARIO DE CADIZ 13.3.98).

La gente recordaba a las miles de víctimas del 73 y lo hacían cantando una letra de una de esas víctimas (el cantante VICTOR JARA):

"Ay, qué ser más infeliz

el que mandó disparar

sabiendo cómo evitar

una matanza tan vil..."

26 años después, las víctimas siguen clamando justicia.

Sr. Pinochet, ¿Qué justicia es la que Usted pide ahora? ¿La que Usted negó a miles de víctimas inocentes?

Y, sin embargo, se le está haciendo justicia, con muchos jueces, muchos abogados y, además, durante muchos meses, cosa que no se le permite a los pobres.

¿Qué humanidad reclama para su persona? ¿Acaso Usted se comportó humanamente con el pueblo chileno, con su presidente, con las miles de personas que reclamaban justicia y libertad e imploraban noticias sobre sus familiares desaparecidos?

UNA JUSTICIA QUE NO ES IGUAL PARA TODOS

SENCILLAMENTE NO ES JUSTICIA.

d.t.