Febrero-2006

 

¿Nosotros… dar lecciones?

 

Parece que no somos las personas de occidente, con nuestros gobernantes, partidos y dirigentes, las más apropiadas para dar lecciones de coherencia al mundo. Una cosa es lo bien que nos acicalamos en las Cumbres internacionales, en las tertulias radiofónicas y en los medios en general y, otra cosa, son los hechos, nuestras actuaciones que contradicen nuestra absurda publicidad de ser países civilizados, desarrollados y modernos.

¿De qué vamos a dar lecciones?

 

¿Lecciones de libertad de expresión?. Estamos escandalizados y cabreados por las reacciones entre los musulmanes (manifestaciones, protestas, apedreamiento de consulados, incendio de alguna embajada) con motivo de las viñetas sobre Mahoma publicadas en la prensa danesa y reproducidas y aumentadas en la prensa europea y norteamericana. Tendría que decirse que alguna de esas viñetas dibuja a Mahoma como un terrorista (¿algo así como si hubieran dibujado a Jesucristo en un avión F-86 ametrallando iraquíes?).

Los occidentales no comprendemos que en el Islam lo tomen como una ofensa religiosa. Difícilmente podemos entenderlo precisamente los occidentales, que, o no creemos en nada, o si creemos no practicamos, que es casi lo mismo. (Algo muy propio de nosotros, no nos importa engañarnos a nosotros mismos y alimentamos sin escrúpulos nuestra propia farsa, aquello del “cumplimiento”, es decir, “cumplo y miento”).

En otras culturas viven el tema de la religión a otros niveles. Nosotros lo llamamos tranquilamente fanatismo, teocracia, nacionalismo religioso, incultura, y denominamos al Islam como religión violenta… Pero, lo cierto y verdad es que dan mucha importancia a su religión y le otorgan un sentido especial en sus vidas. Aparte de que estén realmente hartos de burlas, de ocupaciones extranjeras y de que les exploten intensivamente y usurpen sus recursos petroleros.

Por cierto, ¿No invadió Bush a Irak, porque había sentido una llamada interna de su Dios para liberar a los pueblos orientales?

En nuestros medios de comunicación se ha situado la discusión en una pugna de valores: ¿Qué es más importante nuestro derecho de libertad de expresión o sus valores retrógrados religiosos?.

¿Nosotros dar lecciones de libertad de prensa? ¿Acaso algún medio, con sus  periodistas, puede desviarse ni lo más mínimo de los intereses de las grandes corporaciones propietarias de dichos medios?.

¿Los occidentales dando lecciones de libertad de expresión? Por ejemplo, sabemos que Bush pidió al diario The New York Times que no publicara un informe que revelaba que el presidente ordenó investigar miles de comunicaciones en EEUU sin orden judicial. El periódico no lo difundió hasta pasado un año. Y tras la publicación, hay órdenes para investigar y castigar a quien filtró la noticia a la prensa.

 

¿Lecciones de democracia? Se nos llena la boca a los occidentales hablando de democracia y de elegir libremente a nuestros gobernantes. En época de elecciones se disparata, incluso, diciendo que “votar es el derecho fundamental de los ciudadanos”.

Desgraciadamente nuestra participación ciudadana se agota en un minuto, el tiempo de meter el voto en la urna. Después, los supuestos representantes, que ni siquiera conocemos, harán y desharán cosas más o menos comprensibles, más o menos tendenciosas, más o menos interesadas,… Eso sí, siempre en nombre de la democracia y escudándose en los votos recibidos.

Señalamos con el dedo acusador a los países donde no existen elecciones y esa “democracia formal”, aunque no tenemos inconveniente en relacionarnos con ellos cuando se trata de negocios.

Medimos escrupulosamente todos los movimientos electorales en aquellos países donde “sí hay democracia formal”, pero cuyos gobernantes no son de todo nuestro agrado, porque no corresponden a nuestros intereses. Por ejemplo, Venezuela.

¿Nosotros dar lecciones de democracia y de elecciones libres? Están frescos aún los resultados en Palestina. El pueblo ha votado libremente y ha elegido a Hamás. Cuántos comentarios de temor, de sospechas, de amenazas, en Europa y Norteamérica, porque ha triunfado Hamas. Estados Unidos ha considerado un tremendo error que el pueblo palestino haya elegido a Hamas, un grupo que ellos habían incluido en su lista de grupos terroristas.

Hay dudas de si la Unión Europea y Estados Unidos, que suelen autollamarse “la comunidad internacional”, aceptarán a Hamas como interlocutor. Estados Unidos les niega el diálogo hasta que reconozcan a Israel y abandonen las armas. Israel ha dejado de pagar los impuestos aduaneros de la frontera; no reconoce al nuevo gobierno y, por tanto, seguirá con manos libres con su política invasora y unilateralista. La Unión Europea se plantea si cortar su colaboración económica con Palestina. ¿Es esta la manera democrática de aceptar los resultados de unas elecciones libres…?.

Así que les vamos a dar lecciones de democracia...

 

¿Lecciones de respeto a la legalidad y a la libertad? Tampoco los occidentales podemos ponernos como ejemplo ilustrador, por muchas estatuas de la libertad, o de la justicia con los ojos tapados, que levantemos en los monumentos. No es cuestión de imágenes, sino de voluntades y de actuaciones.

Un recorrido por las recientes intervenciones de occidente en el mundo puede resultar bochornoso.

¿Cómo calificar la invasión a Irak, desde antes de comenzar hasta nuestros días? Hay testimonios escalofriantes sobre torturas, disparos a ambulancias, tráfico de armas y de restos arqueológicos, uso de armas de destrucción masiva contra la población civil,… Todo un elenco de violaciones de los acuerdos internacionales.

¿Cómo justificar el bombardeo de la CIA en Pakistán, que mató a 18 civiles inocentes, porque sospechaban de la presencia allí de un líder de  Al-Qaeda? Hubo manifestaciones masivas de protesta, el primer ministro paquistaní (Shugat Aziz), en su visita a EEUU pidió que “la próxima vez que decidan mandar a sus bombarderos sobre Pakistán y piensen asesinar a civiles, informen antes a las autoridades sobre sus intenciones”. En un pasado no tan lejano, cuando los estados eran estados, las fronteras, fronteras, y los gobiernos, gobiernos, el bombardeo premeditado del territorio de un país independiente, que producía victimas inocentes entre la población civil, traía consigo cuando menos la ruptura de relaciones diplomáticas, y en algunos la declaración de guerra… (Con el “nuevo orden mundial o imperial” todo pareciera más normal). ¿Saben qué contestó el senador norteamericano John McCain?: “Pedimos disculpas, pero no podemos decir que no haríamos lo mismo nuevamente”.

¿Cómo valorar los saqueos en África por parte de occidente, la provocación de guerras tribales, los impedimentos para regularizar la situación de Sahara,…?

 

Que no, señores, que no estamos para dar lecciones.

 

d.t.