Julio-2007

 

Convivir con los muertos… ¡Qué horror!

 

No resulta agradable este tipo de comentarios o de noticias en tiempos de vacaciones. Parece que son fechas en las que los turistas desean desconectar de la realidad.

Pero la realidad sigue siendo la que es, nos encontremos en época de trabajo o de ocio. Las víctimas no tienen vacaciones, los canallas tampoco.

 

Bienaventurados los dictadores que no tengan petróleo, porque ellos no serán atacados. Así dice una viñeta de El Roto. Una interpretación sobradamente contrastada.

 

IRAK: Los muertos y heridos civiles se cuentan por centenares cada semana. Se trata de personas que querían seguir viviendo, personas que no querían guerras, ni invasiones,…

Según el noticiero Democracy Now (19 de junio) un informe estadounidense ha establecido en 2.500 dólares la indemnización por cada civil iraquí muerto por responsabilidad de sus tropas. Lo peculiar es que esa es la misma cantidad que tienen estipulada para la compensación de un automóvil destruido. Para el gobierno norteamericano la vida de un iraquí vale lo mismo que un automóvil desechado.

De vez en cuando aparece alguno del bando de los invasores en un arrebato de sinceridad, como si los demás fuéramos idiotas y desconociéramos los intereses económicos que provocaron la invasión de Irak y de otros muchos conflictos  en el mundo. El gobierno de Australia acaba de reconocer que uno de los factores principales al involucrarse en la invasión de Irak (para lo que aportó 2.000 soldados) fue garantizar el suministro de petróleo para el país, contraviniendo la directiva de Estados Unidos de evitar relacionar la invasión con el abasto de hidrocarburos.

 

AFGANISTÁN: la invasión que nunca acabó. Las matanzas de civiles a raíz de los bombardeos americanos y de la OTAN, que éstos llaman “errores” en “misiones de paz”, también se cuentan por centenares.

La creciente violencia en Afganistán causó la muerte a más de 3.700 personas en 2006, un índice cuatro veces mayor que el año anterior pero muy inferior a 2007. Al parecer existe interés en que no aparezcan las cifras reales de víctimas civiles.

“Niños que caen muertos, sin palabras para gritar su rabia al destino, a la suerte, a lo mejor hasta a Dios, a lo mejor hacia esos monstruos de metal que sobrevuelan Afganistán soltando artefactos que arrasan casas, pueblos, y vidas humanas en nombre de la santa guerra contra el terrorismo, ésa que George W. Bush dice que está llevando a cabo por cuenta de Dios. Cientos de niños quemados vivos por culpa de nuestra humanitaria intervención.”

Cuando se inició la invasión, una de las banderas enarboladas por Estados Unidos fue la de “acabar con el cultivo del opio en Afganistán”. Según Antonio María Acosta, “la cosecha de 2006 rondó las 6.100 toneladas”, un 49% más que en 2005. Afganistán cosecha el 92% de la producción mundial de opio, la base para la fabricación de morfina y heroína, y la cosecha de 2006 supera en un 30% el consumo mundial.

También las mujeres afganas aseguran que la vida ahora es peor que con el régimen talibán. El nuevo mundo que prometieron los invasores nunca llegó y menos a las mujeres. Fowzea Olomi, de 40 años, directora del centro para mujeres, señalaba la burka y decía: "Jamás tuve que usar eso antes. Sólo me cubría la cabeza con un pañuelo. Pero ahora todos tenemos miedo de los talibanes por los secuestros, los ataques suicidas y los disparos". Miles de viudas mendigan o se inmolan ante el desamparo. Existen 2 millones de viudas sin derecho a pensión estatal. Aún continúa obligándose a casar a niñas de nueve años y, en cuanto su naturaleza lo permite, quedan embarazadas con el primero de una docena de hijos de los cuales el 20 por ciento morirá antes de cumplir cinco años.

 

PAKISTÁN: cuando los dictadores sirven los intereses de Estados Unidos.  La Mezquita Roja en Islamabad fue tomada por un grupo de ciudadanos islamistas que exigían la implementación de la llamada Ley Islámica, aunque fue la continuación de una serie de manifestaciones que piden la renuncia del presidente pakistaní, Pervez Musharraf, por sus alianzas con Estados Unidos, país al que acusan de desestabilizar la región. Allí quedaron encerrados junto con mujeres y niños.

El  presidente Musharraf es un dictador que llegó al poder tras liderar un golpe de Estado. Como “amigo” de Estados Unidos permitió la movilización terrestre de tropas norteamericanas para invadir Afganistán, en 2001. Y ha mantenido una posición de firme apoyo a EEUU en su proclamada “guerra contra el terrorismo”.

Musharraf ordenó que el ejército asaltara la mezquita. Se habla de unos 300 muertos, una auténtica masacre. Ha ocurrido a primeros del presente mes de julio. No se agotaron otras medidas, como el corte de electricidad a la mezquita.

La Casa Blanca justificó el asalto armado a la Mezquita Roja mediante el portavoz del departamento de Estado, Tom Casey, quien declaró: «El Gobierno de Pakistán ha actuado de manera responsable. Todos los gobiernos tienen la responsabilidad de preservar el orden».

Musharraf quiere desmantelar cualquiera institución democrática, ha atacado al poder judicial, ha restringido la libertad de prensa y encarcelado a cientos de miembros de la oposición. Tiene como aliado a un grupo terrorista MQM (Muttahida Qaumi Movement) cuyo presidente reside en Londres (Tony Blair le concedió la ciudadanía británica). En una manifestación pacífica de los partidos de la oposición, celebrada el 12 de mayo, actuó el grupo terrorista MQM que acribilló a balazos a 48 manifestantes y dejó 200 heridos de bala.

Una de las denuncias de la oposición paquistaní es que faltaban 30 millones de personas en el censo electoral.

 

PALESTINA: holocausto en cámara lenta. Continúan las incursiones del ejército israelí y los civiles palestinos muertos y heridos también se cuentan por decenas. Se está utilizando todo tipo de artimañas contra la población palestina y para la confusión de la opinión internacional, con licencia de la llamada Comunidad Internacional.

La apropiación de los recursos hídricos por parte de Israel, es otro de los importantes obstáculos para la paz. La ordenanza . 291 de 1968 declara que todos los recursos hídricos del territorio palestino son propiedad de Israel, con lo que fueron confiscados hasta los pozos privados.

Israel se quedó con las tierras palestinas, con sus recursos, está destruyendo las viviendas (más de 15.000 viviendas) y masacrando a la población palestina,…El diario israelí Haaretz confesaba en estos días que también se han destruido decenas de mezquitas en las aldeas ocupadas para borrar la historia árabe e islámica de Palestina. Algunas de las mezquitas tenían más de 1000 años, como la de Asqlan, la de Yabna o la de Ashdod.

El pasado 26 de junio fue noticia la difusión de una grabación del soldado israelí capturado por Hamas hace un año. Así pudimos desempolvar, olvidada casi por los medios, la detención que provocó que el ejército israelí destrozara las infraestructuras de Gaza, matara a 400 palestinos, la mitad civiles, y también la de los dos reservistas israelíes capturados por Hezbolláh en el Líbano, por la que Israel invadió el sur del país vecino y matara a un millar de libaneses. Los soldados israelíes siguen detenidos y nadie se acuerda, incluido su gobierno.

La "solución final" ejecutada por Israel en Gaza y Cisjordania consiste en asfixiar física, síquica y socialmente a cerca de 4 millones de palestinos que en enero de 2006 votaron democráticamente, pero eligieron "mal". Cada día muere una media de 8 palestinos, la mayoría niños. Centenares de niños palestinos siguen en prisiones israelíes.

 

Para terminar, la iraquí Layla Anwar nos ofrece unas reflexiones acerca del perdón.

Recibo correos que me instan a perdonar…No tengo nada en contra del perdón. El perdón libera…Sin embargo, tengo un problema, me siento bloqueada para poder hacerlo…

¿Cómo es posible que sobre la tierra pueda una perdonar cuando el desprecio, los abusos, las humillaciones, la crueldad, la destrucción, la aniquilación siguen su curso… un día sí y otro también. ¿Cómo?

El perdón necesita de una tregua, de una pausa, de un momento de paz… El perdón necesita distancia del depredador, del perpetrador de abusos. También necesita un tiempo de curación. Necesita de la enmienda, de la corrección, de la rectificación, por todo el daño recibido.

¿Cómo pueden esperar que sobre la tierra haya alguien que perdone cuando no se están dando ninguna de las condiciones anteriores?

Y además, ¿por qué esperan que yo, que nosotros, iraquíes, les perdonemos cuando no hay por su parte intención alguna de cambiar de rumbo?

¿Qué se supone que tenemos que hacer con nuestros muertos, nuestros heridos, nuestra memoria, nuestras esperanzas perdidas, nuestros sueños desvanecidos? ¿Qué se supone que tenemos que hacer con nuestros exiliados, nuestros seres perdidos, nuestros seres desarraigados?

Cristo fue crucificado una vez. Pudo perdonar. Fue una cuestión que sucedió una vez. Pero vosotros nos estáis crucificando a diario. Todos los días, desde vuestra Tormenta del Desierto. Desde entonces no habéis hecho más que tirarnos más arena a los ojos.

Por eso, ¿cómo voy a perdonar? Decidme…

Y asumiendo que yo pudiera conseguirlo. ¿Podrían perdonarles el Eúfrates y el Tigris? ¿Podrían perdonarles los peces muertos y los cadáveres que en ellos flotan? Imaginen que yo les perdonara. ¿Podrían perdonarles las palmeras abrasadas? ¿Podrían perdonarles las ruinas? ¿Podría perdonarles la tierra contaminada con sus deshechos tóxicos? ¿Podrían perdonarles los muros de esta ciudad y sus desmoronados tejados? ¿Podría Irak perdonarles alguna vez?

Yo no soy la persona adecuada a quien solicitar perdón. Pregúntenle a Ella, a Irak. Pero antes de preguntarle, poned fin a todo lo que estáis haciendo. No podéis proseguir vuestra destrucción y solicitar perdón al mismo tiempo. Es que, sencillamente, no es posible.

Mientras tanto, Ella continuará expulsándoos, rechazándoos, con la misma e igual fuerza que habéis utilizado contra Ella.

Leed Su historia y comprenderéis. Y, creedme, empezareis a pedirle Misericordia.

 

d.t.