Marzo-2008

Con los ojos cerrados

 

No obstante muchos gritaban: ¡Pero no fuimos ciegos de nacimiento!.

 

Los Medios desencajaron sus bocas para condenar el atentado el 6 de marzo contra la escuela rabínica Merkaz ha-Ray, la más sionista radical de Jerusalén. Murieron 8 personas y hubo 30 heridos. Esa misma noche Estados Unidos quiso forzar urgentemente una resolución condenatoria del Consejo de Seguridad de la ONU contra Palestina.

Son los mismos Medios que, una semana antes, normalizaron la operación militar israelí “Invierno Caliente”  que costó la vida a 125 palestinos, más de la mitad mujeres y niños, en tan sólo seis días, y 350 heridos. Con toda urgencia, Estados Unidos bloqueó la condena a Israel en el Consejo de Seguridad.

 

LAS VIDAS NO VALEN LO MISMO. Ajusten y verán cuántas víctimas iraquíes o afganas se necesitan al cambio por una víctima de las Torres Gemelas. Comparen a cuántas víctimas libanesas o palestinas equivale una víctima israelí. Lo que prueba que las matemáticas no son exactas en manos de los poderosos.

 

También el eco en la prensa fue enorme. El 4 de Febrero, 100.000 personas se manifestaron por las calles de Bogotá y de numerosas ciudades colombianas, con el gobierno al frente, para protestar contra los secuestros de las FARC.

¿Cuántos miles de personas colombianas se manifestaron el 6 de marzo protestando contra los miles de secuestros y asesinatos de los paramilitares y ejército colombianos? ¿Por qué el silencio de la prensa?

 

LOS MEDIOS DECIDEN QUÉ ES O NO REALIDAD. Los Medios determinan la gravedad de los acontecimientos. Son los oftalmólogos que controlan la visión.

¿De quién son los Medios?

 

LOS TERRORISMOS NO SON IGUALES. No son tratados igualmente en los Medios.

Terror fue secuestrar a un soldado israelí en la frontera libanesa. La respuesta de Israel apenas se consideró “una medida desmesurada”.

Reciente se resolvió el Procedimiento 2008: el Jurado del Tribunal de los Ciudadanos para Líbano, siguiendo el derecho internacional convencional y de costumbre, y las normas imperativas contenidas en las Convenciones de Ginebra de 1948 y 1949, en el Protocolo A de 1977 y en el Estatuto del TPI de 1998, constatando los enormes crímenes cometidos por Israel (bombardeos y destrucción indiscriminados, asesinato de más de mil personas incluidos niños, mujeres y ancianos, daños enormes a la vida económica y social), declara a las autoridades israelíes responsables de la guerra contra Líbano de 2006 y culpable de los siguientes crímenes internacionales:  1. Crimen de guerra; 2. Crímenes contra la humanidad; 3. Crimen de genocidio.

 

Los misiles caseros palestinos son armas terroristas.

¿Y cómo deben calificarse las armas “termobáricas”? Las están utilizando los ejércitos norteamericano e israelí contra civiles. A pesar de estar prohibidas por el Protocolo sobre Fragmentos No Detectables de las Convenciones de Ginebra.

Afirman los doctores: “Nunca antes hemos visto heridas y cadáveres como los que nos llegan a sala… ¿De qué están hechas esas nuevas armas que causan tales heridas y muertes atroces?”. La gran mayoría de las víctimas eran mujeres, niños y ancianos que habían sido alcanzados por los ataques israelíes en las calles, en los mercados y en sus hogares.

Global Security describe el efecto de una bomba termobárica: “Aquellos que se encuentren cerca del punto de ignición se desintegran. Es probable que quienes se encuentren en las zonas limítrofes sufran muchas heridas internas y por tanto invisibles, incluyendo estallido de tímpanos y aplastamiento de los órganos internos del oído, conmoción cerebral grave, pulmones y órganos internos reventados y, posiblemente, ceguera. La destrucción, la muerte y las heridas son causadas por la onda explosiva”.

¿Hay alguna diferencia entre un estado criminal y un criminal individual?   

 

Como dice Galeano, “ya no es necesario que los fines justifiquen los medios. Ahora los medios, los medios masivos de comunicación, justifican los fines de un sistema de poder que impone sus valores en escala planetaria.   El Ministerio de Educación del gobierno mundial está en pocas manos. Nunca tantos habían sido incomunicados por tan pocos”.

 

Un periodista judío, Zangwill, popularizó el eslogan sionista: “Una tierra sin pueblo, para un pueblo sin tierra”. La “tierra sin pueblo” es Palestina, donde en 1900 ya vivían un millón de palestinos.

En marzo 1948 comenzó Israel su limpieza étnica y su impunidad: civiles y militares judíos mataron un centenar de aldeanos palestinos en Deir Yassin y forzaron a 250.000 palestinos a huir. El 15 de mayo habían “limpiado” de palestinos doscientas localidades y la zona de Jaffa. Cientos de miles expulsados. De un  millón de palestinos, quedaron 150.000.

Sesenta años después sigue la misma dinámica. Aduciendo “legítima defensa” frente a lanzamisiles artesanos, los soldados israelíes atacan, invaden y destruyen con tanques, helicópteros y cazabombarderos.

En siete años han muerto 11 ciudadanos israelíes por cohetes lanzados por Hamás. En el último ataque del fin de semana murieron 125 palestinos, más de la mitad de ellos mujeres y niños, y más de 350 heridos.

 

LAS PALABRAS NO SIGNIFICAN LO QUE DICEN SIGNIFICAR. ¿Qué se entiende por “castigo colectivo”, desde hace tiempo condenado por el Derecho Internacional? ¿Qué deberemos entender cuando hablan de paz?

 

Según un despacho de la Agencia Nacional de Noticias de Emiratos Árabes Unidos (WAM) del 8 de marzo, las fuerzas israelíes arrestaron a más de 10.000 mujeres palestinas desde 1967 hasta la fecha. Según el estudio de referencia, esta forma de castigo colectivo se aplica con el objeto de obtener confesiones de las mujeres y forzarlas a revelar el paradero de sus parientes que forman parte de la resistencia.

 

Le llamaron la Cumbre de la Paz. Desde la inocua cumbre de Annapolis, con la que el presidente de Estados Unidos quería acelerar el proceso de paz en Oriente Medio, ya han muerto 323 palestinos. Se presentó como ”cumbre histórica” por parte de los estadounidenses.

Pero Washington dio luz verde primero y justificó inmediatamente después la reciente masacre en Gaza como reacción al lanzamiento de misiles caseros. Según Condoleeza Rice, el ataque israelí a Gaza fue “en legítima defensa”.

 

LAS PALABRAS PERDIERON SU SENTIDO, DEAMBULAN DESORIENTADAS.

Por ello, los Medios utilizan su estrategia favorita: repitiendo cien veces una mentira terminará sonando a verdad; repitiendo ideas elementales conseguirán que se acepte como normal lo que no lo es.

 

Yonatan Mendel fue corresponsal de una agencia de prensa israelí. Según él “no es que los periodistas israelíes estén cumpliendo órdenes o respetando un código escrito: simplemente, tienen una opinión favorable de sus ejércitos. Si no la tuvieran, afirma, no serían aceptados por la profesión”.

Para ellos, las acciones militares de Israel nunca son agresiones, sino “respuestas” a las provocaciones palestinas. El Ejército no “secuestra”: sólo “arresta” o “detiene”. Cuando hay víctimas civiles, se trata de “lamentables incidentes” (y los bebés se describen como “jóvenes”). El ejército nunca asesina. Ni siquiera cuando una bomba de una tonelada cae sobre una zona residencial en Gaza, matando a un terrorista y a catorce personas inocentes, de ellos nueve niños. Se trata, simplemente, de un asesinato selectivo, aceptado por la legislación en vigor. Para los medios, tampoco existen los “territorios ocupados”: son, simplemente “los territorios”. Esto transmite la idea de que los judíos son siempre las víctimas, los que actúan en defensa propia; y los palestinos, los atacantes, los que agreden con violencia y sin razón alguna. 

La consecuencia de todo lo anterior es que se hace muy difícil para el pueblo israelí tener una idea cabal de una situación que, en realidad, ignora.

 

LA IMPUNIDAD DE LOS DIRIGENTES REQUIERE DE LA CEGUERA DE LOS SÚBDITOS. La necesita y por ello la fomenta.

 

El mismo día que el primer ministro israelí, Olmert, habla en la prensa de abrir la frontera de Cisjordania, aprobó la construcción de 750 nuevas viviendas para colonos judíos en el asentamiento de Givat Zeev, en territorio ocupado de Cisjordania. (El País, 10/3/2008)

 

A principios de marzo, Amnistía Internacional y otras grandes ONGs (Oxfam Intermon, Save the Children,…) denunciaron públicamente que “Gaza vive la peor situación humanitaria desde la ocupación israelí en 1967”. El bloqueo israelí ha agravado los niveles de pobreza. Más de 1,1 millones de personas dependen de la ayuda exterior para poder comer. Se está castigando a toda la población de Gaza negándoles los derechos humanos básicos.

 

TAL ES LA FUERZA DE LA CEGUERA, QUE ES CAPAZ DE APAGAR LOS GRITOS.

 

La Red Solidaria contra la Ocupación de Palestina invitaba a enviar protestas ante las masacres y asedio permanente por parte de Israel. No faltan motivos: Israel lleva 60 años expulsando a palestinos y expropiando sus tierras. Ha ocupado Gaza y Cisjordania desde hace 41 años. Israel lleva incumplidas más de 60 resoluciones de la ONU. Vulnera sistemáticamente la Cuarta Convención de Ginebra y los tratados de Derechos Humanos e ignora al Tribunal Internacional de Justicia de la Haya que declaró el muro ilegal. ISRAEL ACTÚA SIEMPRE POR ENCIMA DE LA LEY SIN QUE NINGUNA SANCIÓN LE SEA IMPUESTA.

 

Asociaciones de Mujeres Palestinas enviaron su carta a la ONU:

         En este día, 8 de marzo, apelamos a las Naciones Unidas para que honren a las mujeres palestinas y pongan fin de forma inmediata a los sufrimientos infligidos por la ocupación israelí y sus actuales crímenes de guerra, cometidos con total impunidad contra su pueblo y su tierra. En un momento en que las mujeres de todo el mundo están celebrando gozosamente este hito histórico, las mujeres palestinas lloran la dolorosa pérdida de sus niños y seres queridos como consecuencia de las atroces masacres que la maquinaria de guerra israelí ha perpetrado contra ellos por tierra, mar y aire.

            Apelamos a la Organización de las Naciones Unidas para que defienda los principios que la fundaron, se atenga al derecho internacional y cumpla sus propias convenciones y resoluciones. 

            La ocupación ha ido adquiriendo lentamente la legitimidad de la comunidad internacional. Defender el botín fruto de la agresión y agravar las medidas y violaciones de los derechos humanos contra una población indefensa se convirtió en algo ampliamente aceptado y justificado como defensa propia, mientras, se suavizaba y reducía el nivel de agresión de todas esas medidas y violaciones, convirtiéndolo, de forma irónica, en una recompensa y, por tanto, en un gesto de magnanimidad por la aquiescencia y subyugación. Este desafortunado estado de cosas ha llevado a la percepción de que hay paridad entre ocupantes y ocupados. Encima, los ocupados que se atreven a resistir o protestar se convierten en terroristas, en cambio, se intenta convencer a los ocupantes, con todo miramiento y cautela, para que no utilicen en exceso la fuerza...

 

El Relator de la ONU, John Dugard, acusó a Israel de crímenes de guerra por atacar con bombas a civiles. Israel está castigando colectivamente a la población palestina en Gaza al cortar el suministro de combustible. El 79% de los palestinos de la Franja de Gaza vive en la pobreza. El suministro de agua a esta región es aproximadamente la mitad de lo exigido internacionalmente. El número de barreras físicas en Cisjordania aumentó el año pasado a 563. Aproximadamente diez mil palestinos que viven en enclaves al oeste del muro de Cisjordania están privados de los servicios básicos de salud y educación, y de vínculos sociales y familiares.

 

LOS IMPUNES SE ENTIENDEN Y AMPARAN ENTRE ELLOS. Entre bomberos no se pisan la manguera. “Perro no come perro”.

 

Bajo la batuta de Estados Unidos, permanente protector de Israel, quedan diseñadas las posturas y estrategias universales. Su pupilo preferido es Israel y, por tanto, siempre será inocente.

Los países árabes se reúnen en fastuosas cumbres para condenar a Israel y, a la vez, juntarse con los sionistas bajo la mesa, mientras los palestinos de Gaza mueren por no tener medicamentos.

La ONU, con el descaro ya cotidiano, condena por igual los ataques israelíes y los lanzamientos de cohetes Qassam, reduciendo a los ocupados al mismo sitial que sus ocupantes.

Los países occidentales, principales socios comerciales de Israel en el mundo, permanecen en apatía y en silencio cómplice sin diferenciar quiénes son las víctimas y quién el agresor y verdugo. Antes al contrario, Israel es bienvenido y acogido cordialmente en todos los campos (económico, cultural, académico, deportivo, etc.). Las propias leyes y condiciones de derechos humanos europeos se ignoran cada vez que alguien cuestiona si Israel debe seguir beneficiándose  de sus benévolos acuerdos, a pesar de su barbarie y atrocidades. ¿Esto no es complicidad?.

 

No nos hablen de la justicia. LA JUSTICIA NO ES CIEGA, A LO SUMO ES TUERTA. Conoce perfectamente a qué bando pertenecen siempre los condenados.

 

Marcaremos en rojo el viernes 29 de febrero de 2008. En la historia quedará  constancia: un alto dirigente, “de izquierda”, judío, el vice-ministro de Defensa de Israel, Matan Vilnai, amenazó a los palestinos de Gaza con un “holocausto” a través de la radio: "Cuanto más se intensifique el lanzamiento de Qassams y mayor alcance tengan los cohetes, mayor será el holocausto que [los palestinos] se infligen a sí mismos puesto que nosotros usaremos todo nuestro poderío para defendernos".

Revelaba así los planes genocidas que Israel está pensando aplicar a los palestinos si éstos se resisten a la ocupación israelí y sus dictados. Triste ironía de la historia: un dirigente israelí, judío, amenaza con un holocausto.

 

Pregunta Gilad Atzmon: ¿Qué le queda al pueblo de Israel para poder identificarse?

Al parecer no mucho: el territorio donde vive pertenece a otro pueblo; la comida que lo hace sentirse en su casa se la robó a otras gentes; la lengua que utiliza cuando siente emoción (felicidad o enojo) es árabe y la tomó prestada;  la casa que le da techo fue construida por otras gentes; el argot, el cielo azul, el mar, el desierto, la primavera y el otoño, las colinas y los valles, los olivos…todo pertenece a esas gentes, a los palestinos.

Los israelíes ocultan su imposible autenticidad con símbolos occidentales e internacionales. Pero ese aparentemente cosmopolita país de Israel, de glamour liberal y libidinoso occidental, la “única democracia del Oriente Próximo”, está matando de hambre a millones de seres humanos, al pueblo palestino y convirtiendo su territorio en un inmenso campo de concentración.

Israel está al borde dela la esquizofrenia colectiva.

 

PUEBLOS ENTEROS CEGADOS.

Efectivamente, el derecho de expresión quedó en derecho de escuchar, de obedecer.

Como dice el periodista argentino Ezequiel Fernández-Moores, a propósito de la información: “Estamos informados de todo, pero no nos enteramos de nada”. 

 

El relato es ampliable y aplicable a otros pueblos...

La CEGUERA, que nos impide reconocer las atrocidades de nuestros dirigentes mundiales, la indefensión de poblaciones ante guerras ajenas, la injusta multitud de víctimas inocentes…, PELIGROSAMENTE PARECE CONVERTIRSE EN EPIDEMIA.

 

d.t.