Mayo-2008

 

Ojos que no ven…

 

No hay mayor tristeza que un corazón muera por insensibilidad, por frialdad, por indiferencia.

¿Qué siente tu corazón? Es el saludo entre los indígenas chiapanecos.

 

Birmania: Cadáveres saliendo a flote en los canales. Decenas de miles de muertos y desaparecidos, miles de viviendas destruidas, miles de niños huérfanos,… Cosechas destrozadas. Puerta abierta a la contaminación y a las epidemias. Urgen los primeros auxilios.

¡Cuánto dolor! ¡Cuánta desgracia! ¿Catástrofe natural…?

Es la nueva ley de la gravedad: La fuerza destructiva de un tsunami es proporcional a la debilidad e indefensión de la población.

Por su parte, la pasividad del régimen militar birmano está provocando las iras del tradicionalmente pacífico pueblo birmano. No siempre los pueblos se merecen los gobernantes que les gobiernan.

 

México: Cuentan que las disputas entre los distintos cárteles de narcotraficantes mexicanos han elevado el nivel de violencia: sólo en una semana de este mes de mayo alcanzaron los 108 asesinatos, entre ellos una veintena de policías.

Las autoridades anuncian que están preparando esquemas para detener el incremento de la violencia que azota la región. ¿Vencerán la violencia con esquemas?

Desde 1990 hasta nuestros días, la violencia de la pobreza sigue atrapando a la mitad de la población mexicana. La violencia resulta proporcional a la desigualdad: un 10% de la población acapara casi el 50% de los ingresos totales del país, otro 10% sólo obtiene el 1,1% de esos ingresos.

¡Lástima!, la violencia de las armas, de la desigualdad y del hambre es muchísimo más rápida que los esquemas del gobierno y sus autoridades.

 

Israel: Celebra el 60 aniversario de su creación como Estado. Los judíos consideran un milagro haberse sostenido todo ese tiempo.

Un milagro que tiene explicaciones: Su incontestable potencia militar y armamentística, muy superior a la de sus vecinos, es milagrosa.

Su poderío económico, fortalecido por el comercio internacional, contiene propiedades milagrosas.

Su impunidad, protegida especialmente por Estados Unidos, a la hora de invadir y adueñarse de territorios ajenos, aunque para ello haya de masacrar poblaciones palestinas o libanesas, tiene carácter milagroso.

Su prepotencia, permitida por su prepotente protector norteamericano, a la hora de violar el derecho internacional, a la hora de ningunear las resoluciones de la ONU y de otros Organismos internacionales, es terriblemente milagrosa.

Israel convirtió en deuda eterna para la humanidad su holocausto llevado a cabo por los nazis. En conmemoración del mismo, ahora Israel reproduce otro holocausto con el pueblo palestino: Mantiene el asedio de la Franja de Gaza, a un millón y medio de personas les impide disponer de energía y de alimentos, les ha contaminado el agua potable, les hunde sus viviendas, arrasa sus campos y cosechas, les bombardea periódicamente,…

¡Otro milagro! La comunidad internacional es incapaz de reconocer este otro holocausto palestino. La imbécil comunidad internacional todavía no sabe qué es terrorismo de Estado.

 

Somalia: Los etíopes, aliados de Estados Unidos, siguen matando impunemente a una población somalí “al límite de la resistencia”, degollándoles “como corderos”.

Somalia convertido en diana de desgracias. Allá las manecillas de los relojes caminan al revés. Su nivel de vida ha retrocedido varios años y las perspectivas de futuro son de las peores del planeta.

Al clima de violencia, se suma la enorme sequía que ha diezmado los ganados. Las manifestaciones violentas se incrementan, en protesta contra los comerciantes que se niegan a aceptar los viejos billetes shillings. “Tienen hambre y ni siquiera pueden comprar comida”. Los comerciantes achacan que sus proveedores tampoco aceptan los chillings.

A la vez, se sienten duramente golpeados por la subida de precios de los productos alimentarios: Según la ONU, los precios de los cereales, en un año, subieron entre el 110 y el 375%.

La enorme mayoría de la población apenas sobrevive.

Dicen que el mundo occidental está sacrificando la libertad en nombre de la seguridad. En Somalia, ambas están sacrificadas.

 

Hambre global: El Libre Mercado y la globalización económica están consiguiendo la globalización de la pobreza, junto con la destrucción del medio ambiente.

Los aumentos en los precios de la alimentación agravan la crisis alimentaria. Naturalmente, golpean más duro en las poblaciones empobrecidas que apenas si tienen medios para supervivir.

En Haití, Bangladesh, Egipto, Costa de Marfil, Etiopía, Talilandia, Yemen, Pakistán,…miles de bocas gritan, no protestan, sólo reclaman algo que comer.

Para el Neoliberalismo y su Libre Mercado, los pobres sobran.
En palabras de Henry Kisinguer: “Controla el petróleo y controlarás a los países. Controla los alimentos y controlarás la gente”.

De acuerdo con la FAO el precio de los granos de primera necesidad se incrementó un 88% desde marzo de 2007. El precio del trigo se incrementó un 181% en tres años. El precio del arroz un 50% en los últimos tres meses.

Los 2.600 millones de personas que viven con poco más de un euro al día, sencillamente no pueden comprar comida.

La especulación con los cereales, la destinación de cereales para biocombustibles, las medidas agobiantes del Fondo Monetario Internacional obligando a los países empobrecidos a cultivar únicamente productos para la exportación y no alimentos,…han hecho prohibitiva la comida para muchos millones de personas.

El mayor terrorismo no mata con balas, sino con hambre.

En la Escuela del Progreso enseñan que violencia son las protestas de los hambrientos. ¿Cómo se llamará a las causas que producen el hambre? ¿Y cómo se llamará a la represión ejercida contra los hambrientos que protestan?

         Caracas, 1989. El presidente Carlos Andrés Pérez declaró el estado de emergencia y envió unidades de infantería y marines a las barriadas humildes para reprimir las manifestaciones contra la subida del pan de un 200 por cien. Se abrió fuego indiscriminadamente. Se habló de 200 muertos, cuentas no oficiales habla de más de mil muertos.

Dice un poema de Casaldáliga:       Primero sea el pan

                                               después la libertad.

                                               La libertad con hambre

                                               es una flor encima de un cadáver.

 

Este breve muestrario de nuestro mundo invita al análisis crítico: que indague en las causas y consecuencias, que depure responsabilidades, que ayude a discernir y asumir compromisos a diversas escalas, que provoque actitudes de lucha contra tantas maniobras de muerte.

Nuestro mundo es una cancha en la que nos jugamos nuestra dignidad.

Una pintada en Colombia rezaba: Hijueputa vida,… ¡amarte tanto!

 

d.t.