Noviembre-2000

 

América Latina: Te quiero viva, te siento viva

 

A lo largo y ancho de la multifacética América Latina se produjo durante el mes de septiembre una nueva marejada de los pueblos en demanda de democracia y mejores condiciones de vida, así como de protesta por el aplastante sistema económico y político del cual anhelan liberarse a través de la lucha de sus organizaciones sociales y políticas.

En Buenos Aires fue una hermosa jornada de protesta contra la reunión en Praga del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Así manifestaron su rechazo a la política económica de los organismos financieros internacionales que imponen a su gobierno, como a la mayoría del subcontinente. Los artistas, deportistas y organizaciones de derechos humanos o sindicales levantaron su voz frente al Obelisco capitalino.

En Bolivia, los campesinos productores de hoja de coca -cultivo tradicional del pueblo del altiplano- dieron curso a nuevas jornadas de lucha por sus reivindicaciones frente a una política oficial que no resuelve su problema. Durante dos semanas la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos dirigió el bloqueo con piedras, troncos y palos, de la estratégica carretera Cochabamba-Santa Cruz. Los campesinos -la mayoría, indígenas- aislaron de esa forma a cinco poblaciones y cerraron el paso por dos carreteras que conducen a la frontera con Perú. También exigen la anulación de la ley de aguas que tramita el Congreso y la modificación de la ley que regula el uso y la concesión de tierras. Denunciaron que, además de la represión policial, llegaron a la zona del Chapare dos aviones Hércules con material bélico para ser empleado en la represión.

En Brasil, unos 500 campesinos del Movimiento de los Sin Tierra (MST) volvieron a levantar sus campamentos en las inmediaciones de la hacienda perteneciente a la familia del Presidente Cardoso, ubicada en Burutis, Estado de Minas Gerais. Presionan para que el gobierno brasileño reanude las negociaciones interrumpidas hace un tiempo, cuando efectuaron una protesta similar a la de este mes. La poderosa organización de los Sin Tierra viene demandando la apertura de un crédito de mil dólares por familia asentada y la reanudación de la asistencia técnica a los asentamientos, además de la exigencia permanente de tierra para los que no tienen dónde trabajar.

En El Salvador, durante las celebraciones oficiales del día de la Independencia de Centroamérica, los trabajadores desafiaron a las autoridades políticas y policiales realizando importantes acciones en pro de sus demandas. En la capital salvadoreña, mientras desfilaban los militares, los miembros de diversos sindicatos hicieron lo mismo al ocupar la otra mitad de la calzada, pero gritando sus consignas. "No se puede estar hablando de independencia cuando se está aprobando un acuerdo donde realmente se establece una base militar de Estados Unidos en el país", aseveró Herbert Guevara, dirigente del Movimiento de Organizaciones Integrales (MOLI). Las organizaciones participantes en la protesta se manifestaron contra el Tratado de Libre Comercio, el incremento de las tarifas de energía eléctrica y las privatizaciones de las empresas públicas.

En Panamá en esa misma fecha,  los pobladores de la pequeña ciudad de Changuinola, ubicada en la frontera panameña con Costa Rica, en el departamento de Bocas del Toro, cuyos habitantes se dedican al cultivo del banano, bloquearon carreteras y efectuaron protestas en demanda de que el gobierno mejore la infraestructura de los servicios de salud y educación.

En Paraguay, tres dirigentes del Sindicato de Trabajadores de la Administración Nacional de Electricidad (SITRANDE) iniciaron una huelga de hambre, por tiempo indeterminado, en reclamo del inmediato reintegro de los trabajadores despedidos. A pesar de la orden judicial de readmisión de los trabajadores, la administración de Electricidad no cumplió con lo dispuesto por la Justicia.

El Frente Patriótico del Ecuador, que ha protagonizado este año jornadas de intensas movilizaciones, preparó para estos días una gran movilización nacional para que quede sin efecto la ley "Trole II", que promueve las privatizaciones de las empresas públicas. El Presidente del FP, Luis Villacís, declaró al respecto que las protestas se efectuarían en las principales ciudades del Ecuador, y que probablemente lleguen a un acuerdo con la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) para que las manifestaciones también se realicen en el ámbito rural.

En Honduras, la Federación de Sindicatos de Trabajadores del Norte (FESINTRANH), se apresta a realizar una huelga nacional el 2 de octubre. El gobierno sólo atina a destacar las causas de la crisis económica del país: "la situación de fragilidad en que nos encontramos se agrava porque los precios que nos pagan por casi todo lo que exportamos andan mal", en especial las colocaciones en el exterior del café y el banano, situación agravada por el alza en los precios del petróleo. El deterioro de los términos de intercambio no sólo es una realidad en Honduras, afecta a toda la región, y es una de las características del saqueo imperialista de nuestras riquezas y explotación de la mano de obra latinoamericana.

En relación a los indígenas de Guatemala, la misión de la ONU declaró hace días que la mayoría de la población del país -el 60 por ciento- está en la pobreza y marginada de los espacios de decisión y desarrollo.

En el Estado mexicano de Chiapas, los indígenas han seguido denunciando el saqueo de un poblado, El Paraíso, por parte de grupos paramilitares vinculados al PRI, que acusaron a los 80 indígenas de la comunidad de ser una base de apoyo del EZLN. Los paramilitares quemaron sus casas, les dispararon y los expulsaron de su aldea.

En Paraguay la Federación Nacional Campesina demandó al gobierno que entregue 100.000 hectáreas, en un plazo de 90 días, y que aplique una verdadera política de redistribución de tierras. El problema de la tierra es común en toda Latinoamérica.

En Brasil se llevó a cabo la llamada "Marcha de las Margaritas", organizada por la Comisión de Mujeres Trabajadoras Rurales. Miles de ciudadanas llegaron a Brasilia desde diferentes Estados y protestaron contra la pobreza y discriminación a las mujeres. Otros sectores de la población de América Latina también se expresan a través de diversas manifestaciones. Así, en Bolivia se realizó la "Marcha de la sobrevivencia", en la cual participaron 3.000 jubilados que caminaron 230 kilómetros para exigir pensiones mínimas de 160 dólares mensuales.

En Argentina, en tanto, se efectuó durante 15 días la "Marcha Grande por el Trabajo" que partió desde Rosario, a 350 kilómetros al norte de Buenos Aires. Participaron miles de trabajadores que acudieron al llamado de la Confederación de Trabajadores de Argentina, demandando del gobierno radical un seguro de desempleo de 380 dólares mensuales para los jefes de familia sin trabajo fijo y la asignación mensual general de 60 dólares para cada hijo e hija.

NO IMPORTAN LOS ABUNDANTES SÍNTOMAS DE MUERTE, CUANDO EN LOS PUEBLOS PERSISTEN LOS SIGNOS DE VIDA Y DE ESPERANZA.

¿HAY ALGO QUE DUELA MÁS A LOS INVASORES, A LOS IMPERIALISTAS, A LOS DICTADORES, A LOS TIRANOS, QUE UN PUEBLO NO QUIERA RESIGNARSE? EL PUEBLO QUE NO SE RESIGNA ESTÁ IMPIDIENDO AL TIRANO CANTAR VICTORIA.

Por eso es que no importa tanto si las luchas de los pueblos latinoamericanos no están todavía suficientemente coordinadas y conjuntadas con los demás pueblos del Continente. En ello estamos. Las características sí son comunes: las crisis políticas que se dan alternativamente en los gobiernos de la región; y, por otra parte, la lucha que desarrollan las organizaciones populares en medio de la opresiva situación impuesta por el sistema neoliberal.

Me recuerdan que van dos décadas de aplicación de programas de ajuste fiscal bajo el modelo del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial  y que América Latina vive su peor crisis social desde los años 30, lo que, a su vez, corroe las bases de su sistema político. El creciente número de niños y niñas que trabajan en las calles, en la venta de diversos productos o que cantan en los autobuses a cambio de monedas, es común en varios países de América Latina y el Caribe. Esta actividad, así como el elevado índice de desempleo hablan del aumento de la pobreza. En Haití, se cree que 13 de cada 100 niños y niñas no llegarán a cumplir los 15 años, y en Bolivia un 11 por ciento no llegará a esa edad. SÍ, ESTO ES VERDAD Y LO ENTIENDO.

Me dicen que en A.L. las élites políticas y tecnocráticas provocaron el mayor proceso de concentración de renta, a la vez que de exclusión social -en el sentido de exclusión de derechos-, de violencia urbana y rural y de debilitamiento rápido de sistemas políticos democráticos -conquistados con gran esfuerzo en los países- del continente. Y que los Estados se han convertido en máquinas de exclusión social capitaneadas por los ministerios económicos y por los bancos centrales y en élites corruptas, que aceleran la privatización del Estado. Fortunas que se acumulan a costa del patrimonio público, superando todos los niveles de corrupción registrados en la historia. SÍ, ESTO TAMBIÉN ES VERDAD.

Me cuentan que alrededor de 220 millones de habitantes de América Latina y el Caribe viven en la pobreza y, de ellos, 177 millones son niños y adolescentes menores de 20 años, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) divulgado en Santiago. Y que a esto debe sumarse  la pesada carga que significa el pago de intereses por la deuda externa bruta en América Latina y el Caribe, y la cual en 1999 ascendió a casi 750 mil millones de dólares. TODO LO ENTIENDO. TODAS LAS SITUACIONES DE MUERTE Y OPRESIÓN SON MANIFIESTAS EN AMERICA LATINA. TANTA SANGRE INOCENTE VERTIDA NO PUEDE OCULTARSE.

PERO AMÉRICA LATINA ESTÁ VIVA,

LA LUCHA ESPERANZADA Y ESPERANZADORA SIGUE PRESENTE. ¿O NO?