Agosto-2001

 

En América Latina la cosa está que arde: Argentina, Brasil, Bolivia,

Panamá, Colombia, Perú, Chile,...

¿Cómo es posible que estos pueblos lleven tantísimos años y siglos sufriendo?

¿Hasta cuando se permitirá al Imperialismo seguir siéndolo y actuando?

¿Hasta cuándo soportarán los pueblos esta condena?

¿Somos, los seres racionales, capaces de comprender y aceptar que

la GRAN MAYORÍA del género humano esté sufriendo injustamente,

esté siendo sometida y maltratada por una minoría de sus congéneres?

Echemos un vistazo por latinoamérica.

 

 

Declaración Final del Primer Encuentro Internacional de Solidaridad y por la Paz en Colombia y América Latina

Resumimos la Declaración de este encuentro en El Salvador. Gran diversidad de movimientos sociales, fuerzas políticas, organizaciones de solidaridad y de derechos humanos, personalidades progresistas y destacados intelectuales de todos los continentes ha confluido en este hermoso y fructífero Primer Encuentro de Solidaridad y por la Paz en Colombia, América Latina y El Caribe, realizado los días 20, 21 y 22 de Julio de 2001, con la participación de 35 países, 50 organizaciones y 320 delegados y delegadas internacionales y más de 100 delegadas y delegados de El Salvador.

“El Plan Colombia es un proyecto de guerra intervencionista de Estados Unidos contra los pueblos de América Latina y El Caribe, que busca aplastar las diversas y crecientes expresiones de lucha, rebeldía y victorias populares y patrióticas e impedir que se consoliden y surjan democracias participativas, contrarias a los planes hegemónicos de esa potencia imperial y a su pretensión de imponer el llamado Acuerdo de Libre Comercio (ALCA).

Estrechamente vinculado al Plan Colombia y al ALCA están los nefastos procesos de Dolarización con expresión concreta en El Salvador y el Ecuador, y la instalación de varias bases militares estadounidenses, concretamente en Aruba, Curazao, El Salvador (Comalapa) y Manta en el Ecuador.

Rechazar esas iniciativas imperialistas, recolonizadoras, es un deber ineludible. Tan ineludible como el rechazo al pago oneroso de la deuda externa.

Con todo esto y la culminación de las privatizaciones extendidas a puertos, aeropuertos, agua, electricidad, reserva científica, bosques, costas..., Estados Unidos pretende hacer irreversible la recolonización del Continente.

El pretexto que ante el mundo trata de justificar esta nueva escalada militar en el continente americano, es la llamada lucha contra el narcotráfico. En este esquema Estados Unidos encuadra no sólo a los movimientos guerrilleros, Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ejercito del Pueblo (FARC-EP) y Ejercito de Liberación Nacional (ELN), si no a las demás formas de lucha y de expresión popular y democrática que enfrentan abiertamente al imperialismo.

Este plan en marcha forma parte de una estrategia global de recolonización económica, política y militar del imperialismo estadounidense destinado a dominar en forma absoluta y permanente los pueblos y naciones de nuestro sub-continente.

El mismo tiene nefastas consecuencias para nuestros países puesto que pretende impedir los procesos hacia verdaderas democracias, esto es, democracias participativas, con justicia social y soberanía nacional. Obstaculiza también la reconstrucción de sus economías devastadas tanto por la crisis económica como por los desastres naturales, desviando esfuerzos y recursos para alimentar una absurda guerra que compromete gravemente la seguridad y la soberanía de nuestras naciones y crea grandes focos de tensiones bélicas que generaran una incontenible carrera armamentista con la cual se lucran las grandes empresas productoras de armamento y los traficantes de armas.

Todo esto se enmarca dentro de la pretensión de los Estados Unidos de ejercer una dominación perpetua y universal sobre el planeta, configurando en la actualidad una peligrosa amenaza contra la humanidad y generando una crisis de civilización y de existencia de la inmensa mayoría de los habitantes de la tierra.

Sin embargo, como las causas que han determinado los grandes cambios revolucionarios en la historia mundial no han desaparecido, por el contrario se han agudizado, las resistencias y la lucha de los pueblos en este inicio del siglo XXI están confirmando la vigencia de los ideales revolucionarios y la necesidad de una alternativa mundial al sistema vigente que garantice a los pueblos desarrollo, justicia, dignidad humana, participación democrática y paz.

Y por eso las organizaciones, entidades, personas y movimientos participantes de este encuentro declaramos ante América y el Mundo nuestra indeclinable solidaridad con Cuba y con la lucha contra el criminal bloqueo que le impone Estados Unidos, nuestra solidaridad con la Venezuela, con la rebeldía Zapatista y las fuerzas democráticas de México, con todos los sectores progresistas de Colombia, con los patriotas puertorriqueños que luchan por sacar las tropas yanquis de Vieques y alcanzar la independencia de Puerto Rico, con la lucha de los pueblos originarios por sus derechos inalienables, con la hermosa rebeldía de las mujeres y de todos los sectores discriminados, con los movimientos sociales y políticos en combate en Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Argentina, República Dominicana, Jamaica y otros países, con las luchas patrióticas y populares de las izquierdas y las fuerzas políticas progresistas del continente, con los movimientos antiglobalizadores y antineoliberales que impactan a Europa y Norteamérica y con los esfuerzos de los partidos y movimientos políticos transformadores que procuran nuevos avances y nuevas victorias electorales.

Condenamos a la vez la descarada ingerencia del gobierno de los Estados Unidos de América en el proceso electoral nicaragüense en interés de favorecer al Partido Liberal e igualmente rechazamos ingerencias parecidas, aunque mas discretas, puesta en marcha en otros países donde las fuerzas de izquierda y progresistas avanzan hacia nuevos triunfos electorales...”

Por nuestra parte, añadiremos algunos titulares recientes:

 

17 de julio del 2001

Bolivia: Cerca de 30 mil campesinos han declarado la guerra civil y el estado apunta al genocidio


Los campesinos aymarás no forman una guerrilla, se han organizado espontáneamente, ante el anuncio de genocidio del gobierno boliviano, se niegan a morir como corderos y cogiendo fusiles viejos y dinamita no van a permitir la escalada de terror que el estado ha desencadenado sobre trabajadores y campesinos.

Demandan la abolición del neoliberalismo, autodeterminación de los pueblos indígenas, tierra, cese a la represión sindical, desmilitarizaron del altiplano, etc. El gobierno ha concentrado en la región miles de soldados, tanques y carros de combate.

2 de agosto del 2001

Masacres del Ejército y los paramilitares en Colombia

 

Denuncian en Antioquia 110 educadores desplazados, 8 asesinados y 4 desaparecidos durante el año 2001

El Colectivo de Derechos Humanos Semillas de Libertad (CODEHSEL) se permite denunciar ante la opinión pública nacional e internacional diversos hechos cometidos en contra de docentes afiliados a la Asociación de Institutores de Antioquia.


LOS PARAMILITARES EJECUTAN 3 PERSONAS EN EL MUNICIPIO DE SAN CARLOS EN UNA ACCION DE ASESINATO DE POBLACION CIVIL

Desde el pasado miércoles 18 de julio, fecha en la que las tropas del Ejercito Nacional abandonaron el casco urbano de este municipio, un grupo armado paramilitar recorre libremente las calles y realiza retenes en las entradas de la población, amenazando y ultrajando verbalmente a sus habitantes. Este grupo ha ejecutado sumariamente a las siguientes personas: EDGAR GIRALDO DUQUE (empleado de la Administracion municipal), GODOFREDO HERNANDEZ GARCIA y JESUS ECHAVARRIA (Presidente de la junta comunal de la vereda sardinas).

LOS PARAMILITARES EXTERMINAN A UNA FAMILIA, ENTRE ELLOS TRES NIÑOS QUE FUERON DECAPITADOS Y MUTILADOS

 

AL DESAPARECER DOS MIEMBROS DE UNA FAMILIA, EL RESTO SALIO EN SU BUSQUEDA Y LAS AUC ASESINARON A SIETE EN EL NORTE DE TOLIMA

 

EN LA VEREDA DE CAÑAVERAL, RIO CIMITARRA, UN RETEN PARAMILITAR ASESINA A 18 CAMPESINOS

 

 

20 de julio del 2001

El hambre se cobra víctimas en Nicaragua

Los miles de campesinos que se mantienen en el parque Elías Alonso, de esta ciudad, manifestaron que el gobierno trata de minimizar la situación que están padeciendo por la falta de trabajo y comida, al manifestar que todo está arreglado y que se les dará empleo, pero todo ha sido palabras hasta la fecha.

El presidente de la Asamblea Nacional, licenciado Oscar Moncada, mandató a las comisiones de Producción y Consumo y la de Desarrollo y Población a que levanten un diagnóstico sobre la hambruna que golpea a miles de campesinos de más de 37 municipios del país. La decisión fue adoptada después que la solicitó el presidente de la comisión de Derechos Humanos de la AN, doctor Nelson Artola, quien llamó a los diputados a no irse de vacaciones y "declararnos en trabajo permanente y así seamos consecuentes moral y éticamente con decenas de miles de nicaragüenses que se están muriendo de hambre".

LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS CONTINÚAN SUFRIENDO...