Junio-2002

 

De nuevo resulta un problema pretender escribir sobre Latinoamérica,

porque ¿por dónde empezamos?...

¿Acaso se puede hablar de muchas cosas que no conlleven sufrimiento y dolor?

 Parece que las DENUNCIAS quieran ocupar siempre el primer lugar.

Algo así pretendemos de la mano de dos colombianos:

Ricardo Ferrer y Mauricio Lazala

 

 

El turbio panorama colombiano

En Colombia se ha pasado a la guerra abierta durante el año en el cual los ciudadanos eligen presidente y congreso. Efectivamente, Colombia está en GUERRA ABIERTA: Bombardeos del Ejército sobre poblaciones (Chocó), ataques guerrilleros y de paramilitares (Bojayá), masacres de la población civil, huída de la gente,...  

GUERRA ECONÓMICA: Tanto Guerrilleros como paramilitares necesitarán ingresos para la guerra, por los medios conocidos (secuestros, extorsión, narcotráfico, “impuestos de paz” y tráfico de armas), pero esta forma de lucha incluye ataques frontales a la infraestructura, especialmente a las vías de transporte y sistemas eléctricos, así como atentados directos a monopolios y a empresas multinacionales, causando la pérdida de miles de millones de pesos. Desgraciadamente, a la hora de la verdad esos daños duelen más a los gobernantes e inversores que los 37.000 asesinatos al año, los dos millones de desplazados internos, el millón de emigrantes al exterior, los miles de asilados políticos, lisiados y enfermos mentales.

 LUCHA TERRITORIAL: La guerrilla controla casi la mitad del país, y la mitad de los alcaldes de las pequeñas y medianas poblaciones negocian sus programas de gobierno con las nuevas autoridades locales. Los escuadrones de la muerte, financiados por terratenientes privados, grandes monopolios empresariales y algunas multinacionales del petróleo, además de estar apoyados por el ejército, llevan su negocio por cuenta propia y ejecutan masacres por encargo para extender territorios de narcotraficantes y grandes hacendados. En medio están la población civil, los líderes de derechos humanos y los dirigentes sindicales que mueren por montones. Tradicionalmente los combates entre ejército y guerrilla ocurrían en las selvas y zonas rurales. Hoy la guerra está más cerca de las grandes ciudades. Actualmente se intensifica la disputa por el control de las vías y rutas de suministros en regiones estratégicas tales como el triángulo Bogotá - Medellín - Cali.

IMPLICACIONES INTERNACIONALES: El conflicto se extendería al vecindario. Colombia tiene una localización estratégica, con orillas en el Atlántico y Pacífico, la cordillera de los Andes, la selva del Amazonas y una zona inmensa de mar territorial en el Caribe. Tiene como vecinos a Venezuela, sacudida recientemente por una grave inestabilidad política, está cercana a Centroamérica, con sus conflictos mal resueltos. Por su parte, EU pasó de la guerra de propaganda a la propaganda de guerra, en un marco de intervención abierta. Luego del 11 de Septiembre, EU incluyó a las FARC en la lista de los grupos "terroristas" (Pero nunca explican por qué y cómo nacieron las FARC). El “Plan Colombia” responde a la visión oficial de EEUU que defiende como única salida una solución armada. Los países europeos y latinoamericanos hablan de salida política y de soluciones sociales (pero los primeros están disparando y los segundos sólo hablan).

ÁLVARO URIBE VÉLEZ: Colombia busca líderes limpios para una sociedad civil agotada, pero está siendo presionada a optar por las salidas militaristas. La desgracia la tiene a la vuelta de la esquina: El candidato elegido para la presidencia de la República el pasado 26 de mayo es Álvaro Uribe, un candidato que sólo ofrece “mano dura”, pero no propuestas sociales. Enemigo de las guerrillas y uno de los “fundadores” de los paramilitares, a la vez que representante  de los grandes grupos económicos. Partidario de que Estados Unidos intervenga militarmente en Colombia, por lo que contará con el respaldo norteamericano. Los políticos internacionales suelen ser corporativistas y taparse unos a otros: al igual que nunca admitieron públicamente que el presidente colombiano Turbay era un capo de la mafia, tampoco reconocerán ahora que  en el currículum vital de Uribe se habla de varios muertos y desaparecidos, expropiados forzosos y desterrados. Este señor reconoce como enemigos suyos los movimientos sociales, las reivindicaciones laborales, jornadas de protesta, grupos defensores de los derechos humanos, porque todo eso huele a guerrilla. Será buen presidente para los empresarios, para Estados Unidos, para las multinacionales, pero no precisamente para el pueblo colombiano. Siendo gobernador encubrió las masacres en Urabá y el Atrato.

OSCURO PANORAMA PARA COLOMBIA, CIERTAMENTE. CORREN PEORES TIEMPOS AÚN DESDE QUE EL SALVAJE IMPERIO ESTÁ ÁVIDO DE SANGRE Y LO MISMO OCURRE A SUS SECUACES.

LAS PALABRAS DE LOS PUEBLOS SON AHOGADAS, SUS VIDAS SEGADAS, SU SANGRE IMPUNEMENTE DERRAMADA. La población colombiana reclama a gritos la paz, está contra la ruptura del diálogo,...pero de nada le vale. El pueblo colombiano, como otros muchos pueblos, ven su soberanía usurpada por los gobernantes de turno. ¡ES MENTIRA, QUE LA GUERRA TRAERÁ LA PAZ!

¡Malditos sembradores de muerte!