alatina3 (Octubre/99)

Llegó una postal desde COLOMBIA: En el extremo superior derecho había un muñeco de ficción danzando entre corazones de ficción... y casi ocupando toda la tarjeta esta frase:

VIDA HIJUEPUTA

AMARTE TANTO

 

Otros datos recibidos nos ayudaron a entender mejor la postal.

COLOMBIA: Dice un refrán que "uno se muere el día que le toca".. o, también, "que nadie muere en la víspera"...En Colombia se muere cuando toca, pero no hay fecha en el santoral que no sea de difuntos. la criminalidad, en cualquiera de sus variantes, mató a 31.000 personas en 1997 y a medio millón en 13 años. Horacio Serpa, ministro del Interior hasta junio de 1997 y actual candidato liberal a la Presidencia, afirmaba:" Por supuesto que Colombia está peor que hace cuatro años... La violencia es más atroz, hay más muertos, y por consiguiente hay más resentimiento, más desesperanza. Y además la violencia genera pobreza..."

No sorprende que el 95% de los colombianos desee abandonar su patria, el 71% temporalmente y el 24% de forma definitiva, según una encuesta, pues cada 24 horas diez personas son asesinadas por causas políticas, el negociado de secuestros prospera y la paz parece lejana. El 95% de las muertes queda impune.

"Cuando se dice que que hay una cultura de la violencia en Colombia no sé qué quiere decirse con eso. Son lo conflictos sociales los que producen la violencia", dice el analista Bernardo Gutiérrez. (EL PAIS, 31.5.98)

Según un informe del Departamento de Estado Norteamericano sobre la situación de los Derechos Humanos en Colombia: "Es cada vez más claro que los grupos paramilitares y sus inductores están fuera del control del Estado, que inicialmente habían impulsado su desarrollo para responder a la acción guerrillera. Muchos grupos paramilitares están vinculados más estrechamente a las élites locales políticas y económicas (incluídos los narcotraficantes) que a los militares. A las miles de víctimas hay que añadir el desplazamiento forzado por los grupos armados de 200.000 personas, lo que aumentó a 1,1 millones el número de personas expulsadas violentamente de sus tierras". (EL PAIS, 4.6.98)

d.t.