Agosto-2002

Mercado Común en las Américas

Dicen que me repito. Más se repiten los medios de comunicación y son de consumo diario. ¿Una cuestión de perspectiva?...

 

EEUU no quiso MERCOSUR

América Latina ha pretendido protegerse en varias ocasiones con uno tipos de Mercado Común, unos proyectos de integración regional: El último MERCOSUR. Proyectos que no pudieron cristalizar.

No contaron con el visto bueno el AMO norteamericano y se acabó. En el caso de MERCOSUR, por ejemplo, el rechazo se hizo notorio de inmediato: Ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba; golpe de Estado en Venezuela; cancelación de las negociaciones de paz en Colombia y la destrucción económica de Argentina. Washington controla absolutamente el norte y centro, y no cesará hasta hacerlo con Suramérica. ¿Alguna explicación?...

El Gobierno norteamericano y sus operadores privados sueñan con botines suculentos: El valor de los recursos materiales y de la biotecnología y medicina cubana oscila en torno de los 25 a 50 mil millones de dólares, según el plazo de cálculo; y el potencial de urbanización y "desarrollo inmobiliario" de la isla, bajo reglas de mercado, trasciende los 200 mil millones de dólares. El megaproyecto de anexión de Colombia, conocido como el "Plan Colombia", tiene como blancos a la Amazonía de este país, sus recursos de agua dulce, el petróleo, el carbón, la agroindustria y diversos corredores transoceánicos fluviales y terrestres. En Argentina, la política del Fondo Monetario Internacional (FMI) de los estadounidenses y europeos, tiende hacia la instalación de una dictadura neoliberal  que transforme al país en un protectorado, que destruya la alternativa de integración regional latinoamericana del MERCOSUR y que entregue la Patagonia y los derechos argentinos de la Antártida a la burguesía atlántica: las transnacionales estadounidenses y europeas. El golpe militar-empresarial del 11 de abril en Venezuela tenía la función de asegurar la más grande empresa de América Latina, Petróleos de Venezuela (PdVSA), y las gigantescas reservas de minerales, gas, agua dulce, biodiversidad y carbón, para las corporaciones transnacionales de Washington. (1)

Lo anterior es tan sólo una referencia. La actual ofensiva político-militar de los EEUU se pone de manifiesto en América Latina en múltiples contextos, usando una variedad de tácticas (militares y políticas) e instrumentos, dirigida a apuntalar regímenes clientes en decadencia, desestabilizar a los regímenes independientes, presionar al centro-izquierda para que se mueva hacia la derecha y destruir o aislar a los movimientos populares en ascenso que desafían al imperio de los EEUU y sus lacayos. (2)

EEUU quiere imponer el ALCA

La iniciativa de formar el Mercado Común de las Américas (ALCA) corresponde al Presidente George Bush, padre, que convocó a la Primera Cumbre de las Américas, en Miami, en diciembre de 1994. Los 34 jefes de Estado y de Gobierno de la región, menos Cuba que, fue excluida en forma deliberada, aceptaron la propuesta norteamericana de establecer un área de libre comercio, en la que se irían eliminando en forma progresiva las barreras al comercio y a la inversión. Se han sucedido las cumbres negociadoras, la próxima será en octubre/2002.

En la declaración de principios se reitera: la adhesión a los principios del derecho internacional y las Cartas de las Naciones Unidas y la OEA, incluidos la igualdad soberana de los Estados, la no intervención, la autodeterminación y la solución pacífica de las controversias. ¿Y qué pasará de la política exterior que los Estados Unidos han estado desarrollando en estas dos últimas décadas? Como dice Antonio Caballero, la de "someter al resto del planeta a sus intereses egoístas e inmediatos, por las buenas o por las malas, por la amenaza militar, por la presión comercial, por la manipulación de los organismos internacionales, por el juego de dados cargados de la diplomacia”.

Los objetivos escritos, fantásticos como siempre: fortalecimiento de las democracias; protección de derechos humanos; lucha contra la corrupción-las drogas y el terrorismo; libre comercio y liberalización de mercados; desarrollo de las telecomunicaciones; erradicación de la pobreza; garantía del desarrollo sostenible; etc. etc.

¿Qué pacto entre iguales puede existir, si las dos poderosas economías de Estados Unidos y Canadá representan el 80% de todo el peso económico del continente contra el 20% del conjunto de América Latina? ¿No es verdad que la renta per cápita de EEUU oscila en 30.600 dólares, la de un nicaragüense en 430 dólares y la de un haitiano en 100 dólares anuales? ¿Qué pueden esperar en esas condiciones los 224 millones de pobres de América Latina?

¿Alguna explicación?... La premura se explica porque Estados Unidos necesita descargar el peso de su propia crisis sobre los hombros de América Latina. El sistema muestra síntomas de agotamiento. Algo parecido está afectando a Japón (1992), México (1994), los Tigres Asiáticos (1997), Rusia (1998), Brasil (1999) y Argentina (2002). En los Estados Unidos "caen el PIB, la producción industrial, las inversiones, la confianza del consumidor, las ventas, las ganancias empresariales y la Bolsa. Aumentan el desempleo, el déficit externo y el pánico." Estados Unidos busca consolidar América Latina como su región exclusiva de dominio, frente a la competencia Europea y Asiática, aprovechando los recursos naturales y la fuerza de trabajo barata de la región, desbaratando los avances productivos que habían logrado históricamente para convertirlos en un mercado de importación y consumo.(3)

Ni qué decir tiene que el gran apoyo al ALCA viene de las grandes empresas transnacionales y la burguesía monopolista norteamericana que serían las principales beneficiarias del mercado ampliado.

¿Dificultades? Por parte de los poderosos Brasil y Venezuela, además de la crítica sistemática  por parte de Cuba. Además, habrá una campaña impulsada por los movimientos sociales que propone desplegar "un proceso continental de lucha permanente" para "concientizar y politizar a las bases populares" e impulsar "movilizaciones de masas" y contempla la realización de "consultas y plebiscitos populares" así como de referéndums oficiales donde sea posible. Con esta campaña, los movimientos y organizaciones sociales aspiran "bloquear el ALCA, defender nuestra soberanía nacional, cambiar el modelo económico de dependencia externa y construir una alternativa de integración popular y soberana entre los pueblos americanos".

 

Como guinda ahí va esto. El Secretario de Estado de EEUU, General Colin Powell, pronunció hace poco: "nuestro objetivo con el ALCA es garantizar a las empresas norteamericanas, el control de un territorio que va del polo ártico hasta la Antártida, libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, para nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio".

 

 

(1)   Heinz Dieterich Steffan

(2)   James Petras

(3)   Manuel Salgado Tamayo