Enero-2003

                

Insistimos constantemente en la necesidad de hacer lectura

de los signos que se vienen produciendo en Latinoamérica.

Si hay datos frecuentes sobre situaciones de dolor,

no menos numerosos son los signos de lucha y en todos los países.

Hoy limitamos nuestra mirada a Ecuador y Colombia.

 

América Latina: signos de dolor y lucha

 

ECUADOR: El Coronel Lucio Gutiérrez fue electo Presidente del Ecuador el 24 de noviembre, con el 9% sobre su competidor, el multimillonario Alvaro Noboa. Se habla de que en este triunfo convergen tres procesos:  el impacto de la rebelión del 21 de enero del 2000 con el aporte de los pueblos indígenas, los militares y los movimientos sociales; el rechazo al peligro que representaba Alvaro Noboa con su propuesta de radicalización del programa neoliberal; y la ampliación de la base política del Coronel mediante compromisos con sectores económicos empresariales y bancarios, y con sectores políticos, en particular, el Partido Roldosista de Abadalá Bucaram.

Este triunfo se inscribe en la corriente de renovación democrática que gira hacia posiciones alternativas, no sólo en nuestro país, sino en América Latina. El triunfo de Lula en Brasil, la permanencia de Chávez en Venezuela, el avance de Evo Morales en Bolivia y la victoria de Lucio en Ecuador, muestran que no se trata de un hecho parcial: la crisis del poder tradicional no es sólo de representación, sino de presentación; la crisis no sólo es del sistema político y de los partidos tradicionales, sino también del proyecto y del poder que lo sustentan.

El problema está en que la crisis no le dejará mucho espacio de maniobra; no hay suficientes recursos para contentar a los movimientos sociales y a los grupos económicos. El país que recibe el nuevo Gobierno terminará este año con un déficit de la balanza de pagos en torno al 7.5% y de la balanza comercial en torno al 5.5%. (El PIB del Ecuador está en 20 mil millones de dólares). Si bien la inflación está en el 10% anual, los precios se mantienen entre los más altos de América Latina, y el país ha perdido competitividad hasta con sus vecinos. La pobreza afecta al 80% de la población, con un 10% de desempleados y un 65% de subempleados. Aunque las cifras no están claras, el nuevo Gobierno partiría con un déficit fiscal en torno al 3% del PIB (alrededor de 500 millones de dólares). Mientras la deuda externa pública se ha mantenido en el mismo nivel durante el Gobierno saliente (11.250 millones de USD), la deuda externa privada ha crecido de 380 millones de USD a 4.560 millones.

El reto es saber hasta dónde pueden conciliar las demandas sociales de cambio con los compromisos con los sectores empresariales y bancarios y con los organismos internacionales. Lucio Gutiérrez está ante una disyuntiva histórica: o continuar el proyecto neoliberal, con algunos adornos sociales y regulaciones contra la corrupción; o ponerse a la cabeza de un largo camino de cambios que empiecen por garantizar una perspectiva nacionalista y democrática a nuestro país. Todavía se cruzan en el camino la esperanza con el beneficio de la duda. (1)               

COLOMBIA: Continúa la barbarie.                                                                Dos batallones de las Fuerzas Expedicionarias Selváticas de la Marina de EE UU han recibido recientemente órdenes de despliegue para ingresar a Colombia en febrero de 2003. Según fuentes confiables, los batallones, que representarán un apoyo total de unos 1100 hombres, se alternarán dentro y fuera del sur de Colombia, con la orden de eliminar a todos los altos mandos de la FARC, dispersando a aquellos que escapan hasta las áreas más remotas de la Amazonía. Desde hace varios años, la jerarquía de las FARC ha sido objeto de un escrutinio intensivo por parte de la inteligencia estadounidense. La ofensiva significará que EEUU lleve guerras simultáneas en tres frentes: Afganistán, Iraq y Colombia.(2) Según Stratfor, la mayor parte de las medidas recientes tomadas por el Departamento de Justicia de EE.UU. y el Pentágono indican que la administración Bush ha tomado la determinación de poner bajo su control las políticas de seguridad y defensa del presidente colombiano Alvaro Uribe Vélez. Éste es el precio que Colombia tiene que pagar por la ayuda de Estados Unidos en la lucha contra los grupos guerrilleros y los traficantes de drogas.

Dentro de Colombia se aprecia que el señor Álvaro Uribe Vélez continúa con su estrategia de guerra total, que el pueblo colombiano nunca ha querido, pero que sí respaldan la oligarquía, los terratenientes, los grandes ganaderos, los propietarios del sistema financiero y las multinacionales del gran capital imperialista. Se está ahondando la distancia entre el pequeño grupo de oligarcas y dueños del poder económico y político de Colombia y, por otra parte, la inmensa mayoría de la población condenados al desempleo y subempleo, a la marginación, a la indigencia y al exilio. No obstante, el gobierno ha subido indiscriminadamente el impuesto del IVA, autorizando alzas de precios a la gasolina y el transporte para que sea el pueblo quien pague por la fuerza los elevados costos de la guerra total que consume más del 50% del presupuesto nacional.

Mientras tanto, la policía colombiana decomisó, el pasado 22 de noviembre en el departamento de Quindío, 8.094 paquetes de 25 kilos de leche en polvo "caducados desde hace mucho tiempo" que estaban siendo reempaquetados y reetiquetados con fechas de producción falsas. José Guillermo López, representante de la firma Nestlé, reconoció que el cargamento pertenecía a la multinacional. ¿Creen que se exigirán responsabilidades a Nestlé por semejante atentado contra la salud del pueblo colombiano y especialmente de los más pequeños? (3)

 

Incluso el Tribunal Constitucional de Colombia ha propinado un duro revés al plan de seguridad impuesto bajo estado de excepción por el presidente, Álvaro Uribe. El tribunal declaró inconstitucionales las detenciones, los allanamientos de morada y la interceptación de mensajes sin orden de un juez, y le recordó al mandatario colombiano que "su simple orden no puede limitar los derechos fundamentales", así como que "los militares no pueden ejercer funciones de policía judicial". El tribunal dejó sin base jurídica las principales medidas restrictivas impuestas por el Decreto de Conmoción Interior 2002.

Por otra parte, los procedimientos fascistas del ejército colombiano son evidentes: El municipio de Saravena, del departamento de Arauca, celebraba sus tradicionales ferias y fiestas. Pero en la madrugada del domingo 10 de noviembre, cuando la gente estaba en plena parranda, el pueblo fue sitiado por contingentes del Ejercito, la policía, el Das y la Sigin. Los vecinos fueron sacados de las casas, discotecas, tabernas, tiendas, cantinas y casetas y concentrada en el Coliseo. Cerca de cinco mil personas fueron allí amontonadas, reseñadas y marcadas con un sello de tinta indeleble que aún muchos no han podido borrar de sus brazos. Cerca de un centenar fueron detenidas y judicializadas acusadas de ser integrantes de células urbanas de la guerrilla. El pueblo de Saravena está aterrorizado. (4)

Los periodistas internacionales están teniendo toda clase de problemas para poder informar en Colombia. Dick Emanuelsson, corresponsal sueco acreditado desde hace dos años en Colombia, dice que entrevistó en Arauca el gobernador ex-militar (coronel), jefes de las estaciones de policía en Arauquita y Saravena, niños que testimoniaban que los militares y policías regalan caramelos o dinero para que los informen "donde están los guerrilleros o las armas". Padres que están desesperados por la ubicación de las estaciones policiales en medio del pueblo, rodeados por colegios, alcaldías e instalaciones publicas o viviendas. Familias y campesinos que han sido agredidos, respectivamente asesinados, torturados, mujeres violadas o casas que han sido quemadas después del desembarco de tropas en el campo. Como pueden ver, dice el periodista, hay muchas razones para impedir el cubrimiento periodístico de un departamento en guerra. También hay muchas razones para tapar todo, si es posible.

d.t.       

(1)   Coordinadora de Movimientos Sociales

(2)   Narco News Bulletin, 25.10.2002

(3)   Rebelión, 1.12.2002

(4)   ANNCIK, Noviembre 2002