Octubre-2003

 

Por dónde empezamos

 

Hay tanta tela que cortar, que será preciso seleccionar algunos asuntos relacionados con la sufriente Latinoamérica, asuntos tan dolorosos que merecen algo más que unos titulares de seis palabras en la prensa.

 

GUATEMALA: Nos llegan denuncias, por parte de la Red de la no Violencia contra las Mujeres, sobre los múltiples asesinatos de mujeres especialmente desde 2001, a manos de pandillas juveniles (“maras”) y grupos paralelos clandestinos. En los últimos días se conoció de una decena, cuyos cadáveres presentaban señales de tortura, estrangulamiento, mutilación, heridas de armas blancas y violación sexual. Desde 2001 se reportaron más de 200 homicidios, 300 violaciones y 19.000 denuncias de violencia familiar. Estadísticas oficiales hablan de 158 asesinadas en lo que va de año. Se acusa al Estado por la inoperancia de la policía y la falta de política adecuada de seguridad ciudadana.

Otra denuncia habla de que un promedio de seis niños desaparecen cada día, incluyendo los niños de la calle que son asesinados a cada momento. El 51 por ciento de los menores son hijos de madres solteras, que se ven obligadas a enviar a sus hijos a la calle a trabajar. Muchas veces la alternativa es robar para comer. Y cuando lo hacen, la sociedad y los medios de comunicación los califican y asesinan como delincuentes.

 

COLOMBIA: Desde allá nos llega un SOS contra la política de fumigaciones peligrosísimas. Se preguntan con toda intención: ¿Por qué en los Estados Unidos el Departamento de Estado no ordena fumigar el sur de California, invadido de cultivos de marihuana, y sí pretende responsabilizar a los colombianos de un nivel de consumidores que llega casi a 200 millones de ciudadanos en el mundo? ¿Por qué no se atacan los centros financieros que se lucran con la comercialización de la droga? ¿Hasta dónde hay un compromiso sincero para evitar la proliferación de drogas sintéticas producidas en Holanda? Esas son las preguntas que hay que plantear, en lugar de responsabilizar al Sur-Sur de todos los males. “Con las fumigaciones venenosas nos están contaminando el aire y el agua sin importantes nuestras vidas”.

Bajo el lema de la lucha contra la droga y contra los terroristas de las guerrillas, se continúa matando al pueblo inocente y, al mismo tiempo amasando unas pocas pero enormes fortunas. De los 20.000 millones de dólares de crédito, el 70% es para 50 empresarios (banqueros y terratenientes). "El orden colombiano es el más desigual del planeta. 11.700 colombianos, o sea un 0,04% son terratenientes. Juntos poseen 32 millones de hectáreas de tierra, o sea cerca de un 55% del total de tierra arable en Colombia, y controlan más de la mitad de sus recursos. Desde 1984, en dieciocho años, han triplicado sus posesiones de tierras.” “Al mismo tiempo, Estados Unidos está utilizando el tema de la droga para apoderarse de los campos petrolíferos”.

Se está aireando como un éxito importante el acuerdo del presidente Uribe con los grupos paramilitares para ir desmantelándose hasta finales de 2005. "Investigaciones del Congreso revelan que los paramilitares son los principales exportadores de cocaína. Carlos Castaño ayudó a la DEA en el asesinato de Pablo Escobar y la destrucción del cartel de Medellín. Los paramilitares se han infiltrado o están conectados con la policía, los militares y la oficina del Fiscal General. Los paramilitares controlan un 35% del Congreso, no porque el pueblo los haya elegido, sino porque la gente fue obligada a votar por ellos.”

"Carlos Castaño, cabeza visible de los paramilitares, predice en su biografía que llegará un momento en el que EE.UU. apoye a los paramilitares, olvidando sus lazos con los narcos. EE.UU. podría desestabilizar Venezuela según lo que ocurra en Irak. Ahora que Chávez ha derrotado a la huelga, los paramilitares podrían ser introducidos en Venezuela. EE.UU. puede hacerlo si la elite venezolana lo permite, reproduciendo la realidad de la contra en Venezuela. Carlos Castaño aspira a ser una fuerza necesaria para EE.UU. tal como los contras lo fueron en Nicaragua.” (Eran respuestas en una entrevista con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos)

 

CHIAPAS (México): Hay situaciones que parecen cómicas, si no fuera por la tragedia que están ocasionando. Pero ahí están las denuncias: “desde los aviones tiran ratones, culebras, hormigas y otros bichos para arruinar nuestras cosechas (fríjoles, maíz, café…) y nuestros animales”. “Digo yo que lo tiraron los ejércitos para que más nos muramos de hambre”. “No lejos de allí, en la frontera con Guatemala, años atrás los autónomos de Tierra y Libertad que lucharon contra la planta de Moscamed (un “control de plagas” binacional), testificaron que desde aviones les habían tirado ratones, culebras y moscas que se acabaron frutas y cultivos”.

 

ALGUNOS FLASH del PNUD: El Informe publicado este año llamó la atención sobre las fuertes desigualdades en América latina. En Argentina más de la mitad de la población de 36 millones se encuentra bajo la línea de pobreza. En Brasil el 10% de los hogares más ricos tiene 70 veces el ingreso que el 10% más pobre. En México el 20% de la población más pobre tiene el 3,4 de los ingresos, mientras que el 20% más pudiente tiene el 57,6%. Más de un tercio de la población andina –Bolivia, Ecuador, Perú, incluyendo Colombia y Venezuela- vive con menos de 2 dólares diarios.

 

PUERTO RICO: El primero de Mayo, miles de personas se rebelaron en Vieques contra la ocupación militar de la marina norteamericana o federal. No entraron arrancando la verja para “celebrar la paz”, como la prensa dijo, sino para recuperar sus tierras ocupadas por la base militar. Quemaron banderas y camiones, destruyeron un barco y demolieron los símbolos de la opresión viequense de más de sesenta años. Los políticos y religiosos miraron para otro lado. Cuando la policía trató de intervenir fue rodeada por cientos de personas y forzada a retroceder. Igual pasó después con la Fuerza de Choque cuando se enfrentó a la multitud. La gobernadora minimizaba el hecho como la acción de una pequeña minoría “subversiva” como la que existe en todos los países. Pero la respuesta de los Macheteros ha sido mucho más sensata al afirmar que: "No fueron subversivos, no fueron extremistas, fueron personas de carne y hueso que reclamaban justicia por tantos atropellos."

 

BRASIL: Se ha convertido en uno de los cuatro países más violentos del mundo y para hacer frente al problema, sus principales ciudades (Sao Paulo, Río e Janeiro y Minas Gerais) gastan el 5% del Producto Interior Bruto (unos 23.000 millones de euros). Según Bastos, Brasil es sólo superado por Colombia, Sudáfrica y Jamaica en el número de muertes y robos armados. De cada 100.000 habitantes, 23 mueren asesinados al año, el doble que en 1980. También se ha multiplicado el narcotráfico. Las principales víctimas son jóvenes de entre 17 y 23 años.

 

ARGENTINA: A pesar de la devaluación y “pesificación” y de los casi 4.200 millones de dólares pagados a los organismos financieros internacionales durante el 2002, el año pasado la deuda pública interna y externa aumentó en 11.000 millones de dólares: subió de 144.300 a 155.400 millones de dólares. En 10 años la deuda pública aumentó casi 100.000 millones de dólares. Se ha convertido en una cadena perpetua para muchísimos países: cuanto más pagan, más deben.

 

d.t.