Febrero-2004

 

Una gran preocupación: ALCA

 

¿No les parece que en Latinoamérica la cosa está muy caliente? Colombia, Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador, Chile, Argentina, El Salvador, Guatemala, Haití, México, Panamá,… Sólo con nombrar cada país reconocemos un grave conflicto. Comentaremos un tema global y, en otra ocasión, recorreremos algunos países y su situación.

 

Un tema sobresaliente, muy publicitado y discutido ha sido el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas). Desde 2002 se intensificaron las movilizaciones en contra. Se consideró como “mucho más que un acuerdo comercial, pues la verdad es que responde a una necesidad de la economía norteamericana”. Así lo comenta José Merino del Río, Coordinador del Foro de Acción Política en Costa Rica.

Los Movimientos Sociales afirmaban: “Estados Unidos y el capitalismo internacional pasan por una crisis financiera y de producción de bienes. Para salir de la crisis precisan imprimir un nuevo patrón de acumulación de capital basado en nuevos centros hegemónicos. Para alcanzar ese nuevo patrón, están utilizando la guerra, y el combate al terrorismo, como forma de transferir recursos públicos al complejo industrial-militar. Y requieren tener control total del hemisferio americano, para controlar nuestro territorio, controlar la potencialidad de la biodiversidad, del mercado de 800 millones de personas, y con eso las empresas norteamericanas tendrán un espacio protegido de la competencia asiática y europea”.

Y así lo confirmaba Colin Powell: "nuestro objetivo con el ALCA es garantizar a las empresas norteamericanas, el control de un territorio que va del polo ártico hasta la Antártida, libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, para nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio”.

¿Cómo se ha definido la causa profunda de todo esto?: "globalización que no distribuye riquezas, que globaliza el libre acceso a los mercados, mas no es solidaria; elimina barreras comerciales, mas impide la circulación de personas; defiende el libre mercado como un derecho, mas dificulta todavía más el acceso directo a los derechos básicos." (Declaración de Bruselas, junio de 2002). Crece por un lado, el número de empobrecidos en todo el mundo y al mismo tiempo se concentran más las riquezas.

Por eso el grito de: HAY QUE GLOBALIZAR LA SOLIDARIDAD Y LA JUSTICIA. Con el ALCA serán superiores los derechos de las empresas a los de los pueblos.

Noam Chomsky afirmaba: "América latina no es colonia formal, pero sí lo es en términos económicos".

 

Una especie de adelanto al gran Acuerdo para todo el continente americano (ALCA) es el Tratado de Libre Comercio (TLC) para Centroamérica y al que ya están vinculados Canadá, Estados Unidos y México. Pero los puntos de ambos Acuerdos son idénticos y extremadamente preocupantes. Recodémoslos:

 

En fin, toda una serie de medidas escalofriantes. Y más vergonzosas aún, cuando Estados Unidos no renuncia a subsidiar su agricultura y lo hará con 180.000 millones de dólares en los próximos 10 años, o pueden dejar de respetar los acuerdos si considera que sus intereses están en peligro.

Es decir, se trata de obligar a todos los países americanos a abrir totalmente sus fronteras para que las empresas multinacionales puedan actuar sin ningún tipo de trabas. Se trata de reducir a los Estados y sus gobiernos a la mínima expresión a favor de las grandes empresas. Se trata de eliminar la propiedad pública de los estados y privatizarla. Se trata, pues, de desintegrar las economías nacionales centroamericanas y sudamericanas, frente al poder de los Estados Unidos y sus transnacionales.

     

Y todas estas negociaciones llevadas a cabo sin participación ciudadana, bajo el secretismo, ANTIDEMOCRÁTICAMENTE.

Negociaciones que no tienen en cuenta los programas sociales, que no reconocen las diferencias entre las naciones participantes, con disparidades abismales de recursos, lo que profundizará nuevas y ociosas desigualdades, discriminaciones e injusticias contra los pueblos latinoamericanos. No hay trato diferenciado entre naciones tan desiguales en desarrollo, ni medidas compensatorias. DE EQUIDAD, NADA.

Por otra parte, la facultad de los Gobiernos nacionales se reduce drásticamente, no podrán actuar, las legislaciones nacionales se someterán a comisiones supranacionales controladas por las empresas multinacionales. Esto supone una PÉRDIDA DE SOBERANÍA de los pueblos latinoamericanos.

Se observa claramente que el monstruo norteamericano con sus transnacionales quieren explotar y controlar los recursos naturales del Centro y Sur, tener acceso libre a todos los recursos estratégicos como agua, bosques, petróleo, minerales, biodiversidad. Es decir, pretenden cargarse un desarrollo humano SUSTENTABLE.

 

No es extraño que el BLOQUE POPULAR CENTROAMERICANO, ante el inicio de las negociaciones del TLC, haya levantado su grito de “Centroamérica no está en venta”.

Las protestas, las campañas, las movilizaciones contra el ALCA se multiplican por todo Latinoamérica y no es para menos, se trata de una cuestión de vida o muerte.

La Declaración final del encuentro internacional “En Defensa de la Humanidad”, integrado por intelectuales de la academia, de los medios de comunicación, de la cultura y de los movimientos sociales de diversas regiones del mundo apunta: "América para los americanos".del Norte es la renovada consigna de los halcones que ocupan el poder en Washington. Por mediación del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), cuyo primer capítulo ha sido el Tratado de Libre Comercio de México con Estados Unidos y Canadá (TLC) y el Plan Puebla-Panamá, el imperialismo pretende imponer sus propias "leyes" de mercado. El discurso que propone "expandir la democracia y la libertad", tiene su contraparte en la militarización creciente de América Latina. Está demostrado una y otra vez, que la democracia para el imperialismo tiene un valor instrumental: la apoya en sus aspectos formales si conviene a sus intereses y conspira contra ella si las fuerzas populares llegan al poder por la vía democrática.

 

d.t.