Febrero-2005

 

Por favor, no me digan que esto es “natural”

 

México: Lo dice la revista Forbes. El 5% de la riqueza del país, es decir, 35.000 millones de dólares, está en manos de 11 mexicanos. Los 11 más ricos de México, los mismos del año 2002, pero sus riquezas han aumentado un 48% en estos dos últimos años. En contraste, 20 millones de habitantes mexicanos están en pobreza extrema.

Esos 11 mexicanos tienen las mayores empresas del país, cuyos activos ascienden a casi 100.000 millones de dólares, equivalente a las dos terceras partes del presupuesto total del gobierno mexicano para este año.                                             

Estos 11 mexicanos tienen nombres y apellidos, son de carne y hueso: Carlos Slim Helú, Lorenzo Zambrano, Eugenio Garza Lagüera, Alberto Bailleres, etc.

Ante semejantes desequilibrios, no faltan los medios que intentan endulzar los datos y presentar a estos potentados como filántropos de corazón, que apoyan a comunidades indígenas, que destinan parte de sus beneficios a obras pías, que son los principales empleadores del país dando trabajo al 5% del empleo formal (¿Emplean a trabajadores o los explotan?).                                                      

Otros medios intentan echar balones fuera y mitigar cifras tan escandalosas: “Esto es relativo”, dicen, mucho mayor es la riqueza de Bill Gates, presidente de Microsoft, quien aparece como el más rico del mundo con 46.600 millones de dólares.

También en Brasil hay seis multimillonarios con un caudal conjunto de 12.500 millones de dólares. O dos venezolanos con 8.700 millones de dólares. También aparecen tres chilenos con 8.200 millones de dólares, o dos colombianos con 2.800 millones.                                                                                                                          

No son naturales semejantes DESIGUALDADES y CONCENTRACIONES: la fortuna de 25 individuos más ricos de América Latina asciende a 69.800 millones de dólares. Eso aclara que el 20% de la población en esta región concentra más del 60% de los ingresos. En México, sólo el 10 por ciento de la población se queda con el 35% del ingreso total, mientras 40 millones de mexicanos tienen que conformarse con el 13,3 por ciento del ingreso nacional.

En un mundo, en una región como la latinoamericana, donde tantos millones de personas viven en extrema pobreza, no pueden entenderse los lujos, no pueden aceptarse,... En estas circunstancias, lo que SÍ ES NATURAL ES LA INSEGURIDAD. 

 

Chile: El 14 de diciembre pasado, el juez Juan Guzmán volvía a procesar a Pinochet por asesinatos y secuestros en la Operación Cóndor, como antes lo había procesado por los crímenes de la “Caravana de la Muerte” y la Corte Suprema lo había absuelto por demencia. Sus abogados defensores han vuelto a elevar recurso de amparo alegando demencia del dictador. ¿Estaba demente cuando el 24 de noviembre/2004 se presentó personalmente Pinochet en el Banco de Boston a cobrar unos vales por valor superior a 138 millones de pesos?.

¿Cuántos años o siglos van a ser necesarios para poder encarcelar a criminales como Pinochet? ¿Por qué la justicia que se aplica con tanta celeridad, y no siempre con claridad de culpa, a los pobres y ciudadanos corrientes, no puede aplicarse a tiranos, banqueros, altos militares,...?. Esto no es natural, aquí hay gato encerrado, la justicia está prostituida, porque no es igual ni se aplica por igual a todo el mundo.

 

Perú: En el mismo sentido, desde las autoridades peruanas se insiste en solicitar al gobierno japonés la extradición de Fujimori, antiguo presidente del Perú, y actualmente acusado de haber actuado como jefe de una organización criminal amparada en el aparato estatal, con varios asesinatos en su cuenta. También había sido acusado de corrupción, de malversación de fondos, de enriquecimiento ilícito, etc. Pues no hay manera de que se proceda a la extradición. Hasta ahora ha sido suficiente con negar todos estos cargos el propio Fujimori.

Y en Perú continúan preguntándose por numerosos desaparecidos. Claro que es un tema común a la mayoría de los países latinoamericanos: los argentinos pueden presentar sus listas de 30.000 desaparecidos, Chile presenta listas con centenares, Ecuador con los suyos, Brasil, Colombia,...

Esto no es natural, esto se llama impunidad, este es el juego tramposo de los poderosos que manejan las leyes a su antojo, que aplican con toda crudeza para los demás, pero no para sí mismos y sus intereses.

 

¡Hay tantas cosas que “no son naturales”, y sin embargo los medios de comunicación, para encubrir a sus potentados, manejan todo tipo de estratagemas para convencernos de lo contrario! ¡Pero esto no es “natural”, sino maniobras de tiranos y poderosos! Repasemos las actuaciones en Irak, en Palestina,...

 

 

d.t.