Julio-2005

 

 

ALGO ESTÁ PASANDO EN AMÉRICA LATINA

 

Eso decía, hace unos días, José Saramago...La anulación de las “leyes del perdón” en Argentina, poniendo fin a la impunidad de los criminales, “no va a quedar limitado a las fronteras de Argentina”.

“Los casos de Venezuela, Argentina, Chile, Bolivia, Brasil, Uruguay...Si ellos se ayudan, colaboran unos con los otros, no empiezan a poner intereses particulares por encima de los intereses de Latinoamérica...veremos el despertar de Bolívar y de otros que miraron a América como un todo”.

“Es evidente que ya la región ha empezado a cambiar de una manera que todavía no es muy clara. En América Latina está pasando algo, y eso nos permite pensar que este inicio de cambio puede ir mucha más allá e ir mucho más hondo”.

 

Gran regocijo general produjo el hecho ocurrido el pasado 6 de Julio: Pinochet fue despojado de sus fueros como ex presidente, por lo que podrá ser acusado como responsable de la muerte de 119 opositores políticos en 1975.

La defensa saldrá con el mismo cuento de siempre: cada vez que Pinochet es acusado, se vuelve loco, tonto, inútil, imbécil e inválido... El texto dice: su condición mental y física le impide asumir o coordinar la defensa con sus abogados y no le permite ser objeto de un proceso judicial”.

Por otra parte, ha tenido lugar otro acontecimiento histórico en Chile: El Senado acaba de dar el paso constitucional más importante para quitarse de encima la rémora de la dictadura militar (1973-1990). La Cámara Alta reformó la Carta Magna para abolir los nueve cargos de senadores designados y vitalicios, dispuestos por la Constitución que el dictador Augusto Pinochet hizo aprobar en 1980 a su medida.

 

Panamá: Aislados y rechazados por ocho de cada diez panameños, el presidente Torrijos y su gobierno han sido derrotados por la movilización popular. Se ha conseguido suspender la entrada en vigor de la Ley .17, una medida política netamente neoliberal impuesta por los Estados Unidos. Se pretendía una reforma del Seguro Social claramente contraria al derecho a la vida de los panameños. A tan sólo nueve meses de asumir el poder, el nuevo gobierno de Martín Torrijos ha sufrido una fuerte derrota por la resistencia popular.

 

Los medios de comunicación europeos están escandalizados con la afirmación del presidente cubano Fidel Castro de renunciar a la oferta de ayuda humanitaria procedente de Estados Unidos y de Europa tras el paso del ciclón Dennis.

Ningún medio ni analista ha explicado algunos detalles que hay que conocer sobre ese tipo de ayuda.

¿Acaso no llevaban años reduciendo sin razón ni explicación la ayuda humanitaria a Cuba, a pesar de sufrir en 2001 y 2002 tres huracanes, y además de la caída del turismo con motivo del 11-S? ¿Acaso no se mantiene el bloqueo ilegal desde hace más de cuatro décadas impuesto por Estados Unidos y cuyo coste supera los 82.000 millones de dólares? ¿Acaso con la ilegal Ley Helms.Burton no se castiga a todas las empresas que quieran hacer negocios con Cuba? ¿Acaso los subsidios a la azúcar en los países de la Unión Europea no han afectado directamente a una de las principales fuentes de ingreso cubanas? ¿Acaso las ayudas humanitarias no son engañosas por sus muchas condiciones y por los retrasos en concederlas?. En junio/2003, Fidel Castro recordaba que no había llegado ni un solo céntimo de los aprobados por la Comisión Europea entre octubre/2000 y diciembre/2002. ¿Acaso no se ponen obstáculos incluso a los emigrantes familiares para impedir que envíen dinero a Cuba, o no se castiga con prisión al norteamericano que envíe dinero a Cuba? ¿Acaso...?

La renuncia del presidente cubano a aceptar esa supuesta “ayuda humanitaria” supone denunciar la hipocresía de los países ricos que lavan su conciencia enviando migajas, en vez de establecer una política internacional justa.

 

Bolivia: El presidente renunció a la presidencia acorralado por la presión popular. Carlos Mesa, neoliberal, escapó del Palacio. Provisionalmente le sustituyó el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez, hasta que se convoquen nuevas elecciones. En el fondo hay un asunto muy serio: los trabajadores luchan por la nacionalización del gas y del petróleo. “No habrá paz en Bolivia, mientras no se nacionalicen los hidrocarburos”, aseguró el dirigente de la COB, Jaime Solares.

 

Telesur: Toda una clarinada por la independencia y la integración de América Latina y el Caribe. Una señal de los nuevos vientos que soplan al sur del río Bravo gracias a la pujanza de los movimientos populares contra el neoliberalismo.

Este nuevo medio de comunicación, con su lema “Nuestro Norte es el Sur”, nace con un objetivo fundamental de lograr  una programación sobre América Latina y el mundo con una visión latinoamericana y caribeña, alternativa a los grandes consorcios que dictan los contenidos y controlan las audiencias de todo el Continente desde la óptica del Norte brutal.

Radicará en Caracas y copatrocinan los gobiernos de Venezuela, Argentina, Cuba y Uruguay.

Las reacciones de rechazo en Washington no se han hecho esperar. Ataques verbales de las primeras autoridades. Días después, la Cámara de Diputados solicitaba a la Casa Blanca la emisión de ondas televisivas y radiofónicas hacia Venezuela para contrarrestar las de la nueva emisora. Algo parecido a lo que han estado haciendo contra Cuba desde hace cuarenta años.

Telesur encontrará múltiples obstáculos en su caminar. La libertad que ostenta el Imperio en una estatua, no permitirá que se aplique a voces y reflexiones autóctonas en Latinoamérica. Desde que Telesur se proponga impulsar la integración  de los pueblos latinoamericanos y rescatar los valores propios, se convierte para Estados Unidos en un peligrosísimo instrumento. Y el Imperialismo dispone de poderosos recursos.

Telesur cuenta con muchísimos menos medios, pero con voces libres que aman la libertad. Entre los miembros del consejo asesor se encuentran, por ejemplo, Eduardo Galeano, Tariq Ali, Ernesto Cardenal, Dany Glover, Fernando Solanas e Ignacio Ramonet. En el puesto de mando estarán dos prestigiosos periodistas como son Aram Aharoniam y Jorge Botero...Y dispondrán de miles de voces, plumas y lentes de talento latinoamericanos, capaces de nutrir una programación de alta calidad difícil de contrarrestar por otros medios corporativos.

El presidente, Andrés Izarra, lo define así: “Telesur busca un nuevo orden comunicativo internacional, en medio de una avanzada global privatizadora neoliberal, que amenaza con aniquilar nuestras culturas y civilizaciones. Es una iniciativa en contra del imperialismo cultural”.

En el futuro tiene planes de extender su cobertura a toda América, Europa occidental y el norte de África.

“Hoy en día, la dictadura mediática intenta suplantar a la dictadura militar. Son los grandes grupos económicos los que usan a los medios y deciden quién tiene o no tiene la palabra, quién es el protagonista y quién es el antagonista", señaló el director de Telesur, el periodista uruguayo Aram Aharonian.

 

d.t.