Mayo-2006

 

El movimiento se demuestra andando

 

Las promesas de los políticos son vacías: mejoraremos esto, levantaremos aquello,…Asuntos necesarios, pero no significa que se lleven a término. En estos tiempos las promesas no obligan a nadie. Pueden prometer cualquier cosa, pero nadie asume las consecuencias por lo dicho. Dice el sociólogo Zinoviev que “la gente que hace promesas presupone de antemano que de todas formas no se van a cumplir. Esto no significa que no se haga nada de nada. Simplemente se hace otra cosa y de un modo diferente”.

El movimiento se demuestra andando. Y algo así está sucediendo en América Latina, lo que, por cierto, molesta tremendamente a los vendedores promesas.

 

ACUERDOS:

* Venezuela ha iniciado trámites en Argentina para convertirse en miembro pleno del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), al que también pertenecen Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Bolivia, Chile y Perú tienen la condición de estados asociados. MERCOSUR incluye unión aduanera, aranceles y libre comercio.

Otros países latinoamericanos prefieren una relación (¿dependencia?) más directa con Estados Unidos: México, Colombia,…

Proyectos de independencia como el MERCOSUR fastidian a las potencias del Norte. Es lógico. ¿Cómo no va a fastidiarles que varios países latinoamericanos se pongan de acuerdo para fortalecer mutuamente su autonomía, constituyendo un bloque con 250 millones de habitantes, un área de 12,7 millones de kms. cuadrados, un PIB equivalente al 76% de toda Sudamérica y un comercio superior a los 300.000 millones de dólares?.

 

* Bolivia se ha integrado en la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), proyecto solidario fundado por Venezuela y Cuba. Una iniciativa basada en la cooperación, la solidaridad y la voluntad común para avanzar hacia niveles más altos de desarrollo. Además busca satisfacer las necesidades de los países latinoamericanos y caribeños y preservar su independencia, soberanía e identidad.

Un proyecto que está en línea con el llamado Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP).

Un juego de siglas: Si el ALBA está en contra del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas, impulsado por Estados Unidos), el TCP está en contra del TLC (Tratado de Libre Comercio que Washington ha formalizado con algunos países latinoamericanos).

Este tipo de alianzas producen odio en la potencia norteamericana: Por una parte van contra sus proyectos comerciales de control y dominio, y por otra parte les rompe sus bloqueos económicos como arma de poder.

 

* Se ha celebrado recientemente la cuarta Cumbre entre América Latina y el Caribe con la Unión Europea. Resultado: modestos acuerdos, grandes discordias. Asistieron 58 jefes de Estado. Se firmó la Declaración de Viena de cara a posibles futuras negociaciones comerciales. Aquí sí hubo más palabras que hechos. Asoman muchos condicionamientos por detrás: desencuentros con Europa en el tema de la agricultura,  reforma de la ONU, terrorismo, proliferación de armas nucleares, migraciones, derechos humanos, nacionalizaciones de recursos,…

Las perspectivas son muy distintas del que está acostumbrado a pisar y del que está acostumbrado a ser pisado. 

 

CONTROL DE RECURSOS:

* A estas fechas nadie desconoce el gran follón montado en torno a las medidas adoptadas por Evo Morales en Bolivia. El gobierno boliviano quiere simplemente detener el expolio de los recursos nacionales y pasar a controlarlos. Se lo exigió el propio pueblo boliviano (referéndum del 18.7.2004) que vive en su gran mayoría en la miseria.

Las multinacionales petroleras y del gas se han molestado, y tras ellas los gobiernos de sus países que, curiosamente, han identificado los intereses de estas empresas privadas con los intereses nacionales.

A los gobiernos democráticamente elegidos no se atreven a tacharlos de “terroristas”, pero las potencias occidentales se han inventado otro epíteto de suplencia: “populistas”. Es la acusación a Evo Morales más repetida en bocas norteamericanas y europeas durante estos días. Curiosa la lógica del Imperio: nacionalistas luego antiamericanos, luego enemigos de la democracia, luego países amenazantes a la seguridad nacional estadounidense, luego relaciones no aconsejables,…

Mientras se mantuvo el expolio por las multinacionales y el sometimiento de Bolivia, este país era considerado democrático a todos los efectos. La población boliviana moría en la miseria “democrática”.

Washington tuvo el feo detalle de negar el visado a un funcionario nacional de Bolivia para entrar en Estados Unidos. Acto seguido, Morales tuvo otro gesto de dignidad: solicitó la lista de todas las personalidades norteamericanas en Bolivia que no tuvieran visado para proceder de igual manera con ellas.

Nacionalizaciones se han llevado a cabo en otros muchos países y las multinacionales pasaron por el aro de los acuerdos: En Arabia Saudita hubo nacionalización en 1988 creándose la compañía nacional Saudi ARAMCO que se queda con la mayoría de ganancias y las demás multinacionales negocian con ella. En Kuwait el petróleo es controlado por la empresa nacional Kuwait Petroleum Corp.  En Nigeria controla la sociedad estatal Nigerian Nacional Petroleum Corp.  En Libia controla la mayor parte la Compañía de Petróleo Nacional. En Venezuela, en México,…

El ministro de exteriores de la Unión Europea, Javier Solana, con tono prepotente y a la vez compasivo vino a decir: pobrecitos indios no sabéis lo que hacéis, si seguís por este camino os quedaréis sin inversión extranjera. Podrían contestarle: ¿Y para qué una inversión extranjera que no crea empleo y no deja beneficios, y encima nos quitan nuestros recursos?.

Evo lo dijo: Bolivia quiere socios, pero no amos.

 

* Evo Morales quiere afrontar otro tema reclamado por el pueblo y no menos escabroso: las tierras.

Entre el 60 y 70 por ciento de las tierras productivas del oriente boliviano está en manos de unas cuantas familias protegidas por las instituciones cívicas y empresariales de Santa Cruz. Algunos tienen más de 100.000 hectáreas. Podemos estar hablando de unos 400 propietarios en total. Han dispuesto de servicios de sicarios y han provocado masacres como la ocurrida en la hacienda Yuquises.

El gobierno quiere negociar con ellos para disponer de tierras que los campesinos puedan poner en producción. Se espera enfrentamiento por parte de estos grandes latifundistas bolivianos que mantienen tierras improductivas como garantía hipotecaria, una gente que se benefició de dotaciones ilegales durante las dictaduras.

En realidad esta Reforma Agraria no hace más que cumplir el mandato de la Constitución Política del Estado y las normas agrarias violadas en los últimos 10 años.

El asunto de la propiedad de las tierras está envuelto en corrupción. El tema dará que hablar. Algún sector terrateniente presume del récord boliviano en Latinoamérica: el país que más golpes de Estado ha sufrido, unos 200 en menos de 180 años.

 

* Ecuador también ha declarado la caducidad del contrato con la multinacional petrolera OXY por la violación de la ley de hidrocarburos. Una medida acorde con las leyes del país.

La empresa ha trasferido derechos y obligaciones del contrato de participación sin autorización gubernamental. Es decir, ha vendido ilegalmente el 40% de sus acciones a otra empresa china.

 

El movimiento en Latinoamérica sigue…Nunca se perdió la esperanza.

 

d.t.