Agosto-2007

 

¿Pero todavía existen indígenas?

 

Está muy feo, decirle a una persona que debería tragarse sus palabras envueltas en un alambre de púas. Eso está muy feo y hasta violento.

Pero lo cierto y verdad es que, a veces, hay gente de países desarrollados, esos que se dicen “occidentales”, que merece una contestación así. Gente con cierta prepotencia convencida de que el mundo es como ellos lo piensan. Sabiendo o sin saber, “hablan de más” en numerosas ocasiones y todo lo juzgan desde su estatus de bienestar y desde su cultura empaquetada por la televisión y los medios de comunicación occidentales.

Y piensan, por ejemplo, que los indígenas sólo existen en las películas y documentales… “¿Pero es que todavía hay gente de esa por ahí?”, preguntan con cierto desaire.

Sí que hay “gente de esa”, lo que pasa es que están totalmente excluidos de los censos de población, de los medios de comunicación, de las políticas nacionales, de las leyes,… Sencillamente, no cuentan.

 

Precisamente el 9 de agosto, los pueblos indígenas del mundo celebran su “Día Internacional”. Poco que celebrar, como dice Eduardo Tamayo. ¡Cuántos años llevan esperando que la ONU apruebe la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas y que los Estados reconozcan los territorios indígenas y den pasos concretos para combatir las terribles condiciones de pobreza, violencia, exclusión y discriminación que afectan a la mayoría de los 370 millones de indígenas que viven en 70 países en las diferentes regiones del mundo!

La eterna guasa vuelve a la boca del secretario general de turno en la ONU. Actualmente es Ban Ki Moon: “Hoy celebramos la contribución que los pueblos indígenas han hecho a la humanidad con sus ricas civilizaciones...Hoy, los pueblos indígenas tienen, en las Naciones Unidas, su casa”. Y envió un mensaje a los pueblos indígenas: “Más allá de esta declaración, los Estados del mundo tienen una deuda social con los indígenas que todavía no ha sido pagada. Los cinco mil pueblos indígenas que existen en el mundo son los más afectados por la pobreza: ellos son el 5 por ciento de la población mundial pero representan un tercio de los 900 millones de las personas extremadamente pobres”.

A la pobreza, se suma el etnocidio, es decir la posibilidad de que desaparezcan como pueblos y culturas. De las 6.700 lenguas que se hablan en el mundo, 4.000 son indígenas pero estas últimas lenguas están en peligro de extinción y de ser sustituidas por las lenguas dominantes. Debido a violaciones a los derechos humanos y al deterioro del medio ambiente, el 50% de los indígenas han sido desplazados de sus territorios ancestrales y ya viven en las ciudades. Los conocimientos indígenas, especialmente en materia de medicina, son objeto de robo y piratería por parte de compañías farmacéuticas que actualmente financian 100 proyectos para estudiar los usos indígenas de las plantas.

 

Es fundamental que se dedique un día a los pueblos indígenas del mundo, aunque los indígenas no se han apropiado todavía de este día”, dijo Humberto Cholango, dirigente de ECUARUNARI, organización quechua perteneciente a la CONAIE. “En muchos países se siguen violando nuestros derechos humanos, vivimos en condiciones precarias, sufrimos exclusión, somos perseguidos y todavía corre sangre indígena. En Colombia, son víctimas del conflicto armado interno y varios han sido asesinados; en Perú son objeto de criminalización y persecución por oponerse a la actividad minera de las transnacionales; en Chile hay varios encarcelados por defender sus territorios; en Ecuador hubo varios heridos en las luchas que se libraron contra el Tratado de Libre Comercio”.

Varios gobiernos se oponen a esa Declaración de derechos indígenas, sobre todo al derecho a su libre determinación, porque eso puede contrariar sus intereses relativos a las tierras y recursos naturales, en principio de dominio indígena, pero posteriormente declarados propiedad el Estado. Para los Estados prevalecen los intereses de los terratenientes y sus ganados y los intereses de los madereros que talan bosques indiscriminadamente, y todo ello a costa de las tierras de los indígenas.

 

No se trata de simples teorías o de declaraciones sentimentales. Datos hay hasta para vender. Veamos algunos ejemplos.

El 9 de Agosto miles de indígenas colombianos protagonizaron una marcha de protesta en Bogotá. Denuncian que al menos 18 comunidades están en peligro de extinción, víctimas de los enfrentamientos entre grupos armados en sus regiones y de los ataques de la pública. En 2007 han sido asesinados 36. 'Vamos a continuar expresando que si por guardar silencio nos matan pues que nos maten hablando, nuestra gente viene a demostrar la parcialidad del Estado y a denunciar la falta de garantías a los derechos humanos', agregaron.

Los 82 pueblos indígenas protestan también porque el gobierno colombiano  ha suscrito el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, que afecta a sus zonas, tierras, recursos naturales, biodiversidad, agua y territorio tan preciados por ellos. Las sucesivas Leyes Forestal, de Aguas, de Ordenamiento y Cuencas…legitiman la presencia de las  multinacionales y del desarrollo económico para algunos sectores, pero no para los indígenas. El gobierno colombiano no se ha dignado realizar consulta alguna a las comunidades indígenas.

         Indígenas guatemaltecos, aglutinados en la Coordinación y Convergencia Nacional Maya Wagib’Kei, demandaron ser tenidos en cuenta en los programas socio-económicos del Estado. El representante, Domingo Hernández, manifestó que “nadie se identifica con las demandas históricas de los guatemaltecos y guatemaltecas. El Estado sigue al servicio de los grupos de poder que han saqueado las riquezas del país, por lo que no se puede hablar que se vive en democracia, ni que las elecciones generales son una fiesta cívica, cuando no hay representatividad ni participación colectiva en la práctica”.

         Indígenas de la etnia amazónica Achuar  han demandado ante el congreso peruano que se declare en emergencia sanitaria una zona de la selva peruana donde habitan por estar contaminada por cadmio y plomo producto de la explotación petrolera de la argentina Pluspetrol.  Informes médicos subrayan que los niños achuar tienen en la sangre altas concentraciones de plomo y cadmio que lanza al río la empresa Pluspetrol y que la población en general padece males hepáticos, diarreas, afecciones a los ojos, desnutrición y que incluso se han detectado casos de cáncer.  

 

Las palabras de Luther Oso erecto, jefe sioux, mantienen plena actualidad:

 

Para nosotros, las grandes llanuras abiertas, las hermosas colinas onduladas

y los ríos serpenteantes y de curso enmarañado, no eran salvajes.

Sólo para el hombre blanco era salvaje la naturaleza,

y sólo para él estaba la tierra infestada de animales feroces y gentes bárbaras.

Para nosotros era dócil. La tierra era generosa y

 estábamos rodeados de las bendiciones del Gran Misterio.

Para nosotros no fue salvaje hasta que llegó el hombre velludo del este y

con brutal frenesí amontonó injusticias sobre nosotros y nuestras queridas familias.

Cuando los mismos animales del bosque empezaron a huir de su proximidad,

entonces empezó para nosotros el Oeste Salvaje.

 

 

d.t.