Noviembre-2007

 

¿Pero de qué iba la Cumbre Iberoamericana?

 

Vaya circo que se ha montado con el berrinche del rey Juan Carlos y el presidente venezolano Chávez. Una anécdota ha centrado más interés que todos los contenidos de una Cumbre de jefes de estado. Los medios de comunicación han engordado varios kilos, los políticos encontraron una extraordinaria tabla de salvación para no tener que afrontar otros temas importantes y el gobierno norteamericano se parte las manos de tanto aplaudir.

¿Qué por qué los pueblos no creen en las Cumbres de los políticos? ¡Venga, por favor…!

¿Qué sentido tiene que las salidas de tono de dos o tres políticos sean más importantes que toda la problemática de Latinoamérica y sus relaciones internacionales?. Pues que siga la fiesta…

 

¿Acaso no es un tema más preocupante, que tiene que ver con España y Latinoamérica, el hecho de que en el mes de octubre llegaran al aeropuerto de Madrid 400 colombianos pidiendo asilo?

 

¿No es muchísimo más grave el caso de AENA (del Ministerio español de Fomento) que ha comunicado en este mes de noviembre al juez de la Audiencia Nacional  que medio centenar de vuelos a Guantánamo pasaron por España entre 2002 y 2007? Por cierto, estos datos no los dio en su día al Congreso.

 

¿De verdad no es mucho más trascendente la votación del 30 de octubre, en la Asamblea de la ONU, en la que votaron a favor 184 países una resolución exigiendo a Estados Unidos el fin del bloqueo a Cuba?  Naturalmente que Estados Unidos votó “no”, junto con sus pupilos Israel, las islas Marshall y Palau.  

 

¿No es mucho más preocupante el hecho de que mercenarios israelíes estén participando en operaciones militares contra la guerrilla colombiana, junto con el ejército?. Mercenarios israelíes también habían formado a paramilitares y milicianos de los carteles de droga colombianos. Al parecer son especialistas en matar.

El caso Yair Klein, arrestado recientemente en Rusia, es prueba evidente de la implicación israelí en las exacciones y ataques a los derechos humanos en Centroamérica -con la complicidad tácita de los gobiernos de la zona- y particularmente en Colombia, según explica la revista Semana de Bogotá.

Desde 2005, Israel es el primer proveedor de armamento de Colombia.

 

¿No resulta más interesante cuestionar el concepto y aplicación de la Justicia en Latinoamérica, la anulación de todas las leyes de Punto Final y Obediencia Debida y exigir responsabilidades debidas como al recién condenado sacerdote genocida, Christian Von Wernich, que terminará su vida en la cárcel por haber sido coautor de siete homicidios y de 31 delitos de tormento, y partícipe de 42 privaciones ilegales de la libertad, durante la dictadura militar?. Muchos analistas se preguntan hasta cuándo seguirá en silencio la cúpula de la Iglesia con otros casos similares al de Von Wernich, que llegaron a asesinar a sus propios compañeros sacerdotes, monjas y hasta a un obispo.

 

¿No son más significativas las palabras de Rigoberto Menchú calificando de perverso al sistema político guatemalteco? La compra de votos en las últimas elecciones ha sido escandalosa.

 

¿No es muchísimo más relevante y doloroso el hecho de que actualmente el 60% de los jóvenes mexicanos estén desempleados?

¿O que la mitad de la población de Guatemala viva en la pobreza?

¿O que 10.464 personas hayan desaparecido en las favelas de Río de Janeiro, en los últimos 14 años?. Se dice que un 70% víctimas de los traficantes de drogas, de la policía y de las milicias paramilitares, un número 54 veces mayor que el de los desaparecidos durante la dictadura militar que fueron 136.

¿O que Colombia genera 200.000 desplazados cada año por la violencia, sin que los culpables sean castigados? Ya superan los dos millones las personas desplazadas.

¿O que el 20% de los argentinos vive con menos de un dólar diario, a pesar de las florecientes cifras macroeconómicas? O sea, que son casi 8 millones de personas que sobreviven con 26 dólares al mes.

¿O que 58 millones de jóvenes latinoamericanos son pobres y de ellos la mitad están en condiciones de indigencia?

¿O que América Latina y el Caribe cuentan con 208 millones de pobres y 80 millones están en situación de pobreza extrema? Estamos hablando del 40% de la población total, según CEPAL.

 

¿No es mucho más alentador plantear todos los nuevos proyectos de alianzas económicas que pueden ofrecer una mayor autonomía e independencia a Latinoamérica? El Banco del Sur creado por siete países latinoamericanos como posible alternativa a los organismos de crédito internacional. Petrocaribe, Petrosur, ALBA,…propuestas audaces donde predomine el principio de solidaridad por encima del comercio.

 

¿Pero de qué iba la XVII Cumbre Iberoamericana, que no se habla más que de un incidente tonto?

Al parecer, terminó desgraciadamente como todas las Cumbres del mundo, con un ramo de 24 buenas intenciones:

Que son necesarios más desarrollo, más empleo, más igualdad y respeto a los derechos humanos, más acceso a los servicios sociales, mejorar la calidad de vida, considerar la igualdad de género, más oportunidades para la juventud, acuerdos de Seguridad Social, conseguir los objetivos del Desarrollo del Milenio, mejorar las relaciones comerciales, fortalecer el papel de Naciones Unidas, fortalecer la Cooperación Iberoamericana, fortalecer los derechos humanos con nuestras políticas, fomentar los servicios culturales públicos, erradicar discriminaciones, declarar el 2008 como “Año Iberoamericano contra todas las formas de Discriminación”, respetar los derechos de los emigrantes, combatir la corrupción, implementar reformas tributarias para un desarrollo sustentable, identificar zonas con problemas de cambio climático, involucrar a los sectores sociales en programas de respeto a la naturaleza, impulsar organizaciones defensoras del consumidor, adoptar políticas que promuevan la ciencia y la tecnología y fomentar el diálogo social entre gobiernos, empresarios y trabajadores.

VEINTICUATRO MARAVILLOSAS BUENAS INTENCIONES Y VIEJAS, PORQUE SIEMPRE SON LAS MISMAS.

La habían calificado la Cumbre contra la Pobreza, pero los únicos pobres han sido los resultados.

 

Y para acabar, ¿Saben quiénes acabarán con la crisis tonta entre el gobierno, el Rey y Chávez? Los que siempre tienen las decisiones finales: los empresarios.

Los empresarios ya han manifestado su “profundo malestar” y su preocupación  por el populismo sudamericano, pero esperan “mano izquierda” para dejar la anécdota sólo en eso y buscar una manera suave de regularizar las relaciones. Y es que los empresarios tienen allí mucho en juego.

Los 150.000 millones de dólares invertidos por las empresas españolas en Latinoamérica son 150.000 millones de razones para tranquilizar cualquier berrinche o malentendido.

BBVA y Santander tienen las mayores franquicias bancarias de la región; Repsol posee YPF, la mayor petrolera argentina; Telefónica controla los principales grupos de telefonía de Brasil, Venezuela, Chile y Perú; mientras que Endesa es el operador eléctrico privado más relevante del conjunto de Latinoamérica. Así una larga lista: Iberdrola, Agbar, ACS o FCC,…

Alguien ha añadido: “Y que deje la prensa española de joder tanto con la reforma constitucional venezolana y con que Chávez la ha amañado para poder ser reelegido en el futuro…¿Cuántas veces fue reelegido Felipe González, Pujol, Fraga, Chaves,…? Ya está bien.”

 

d.t.