Marzo-2002

 

Con el Imperio hemos topado

 

Hablar de armas, de guerras, de militarismo,... es toparnos con el Imperio.

En el Consejo de Seguridad de la ONU se propuso una condena contra los envíos de ántrax. Los dirigentes europeos consideraban una oportunidad excelente “para condenar el ataque con agentes biológicos sobre una población civil y expresar la unión y la solidaridad de la comunidad internacional”.

¿Por qué no se llevó a efecto oficialmente la condena? Porque Estados Unidos vetaron esa condena. ¿Y por qué? Porque EE.UU. sospechaba que podría tratarse de “terrorismo doméstico”, que esos ataques con ántrax podrían ser obra de un grupo ultraderechista norteamericano y por nada del mundo podían autorizar que el Consejo de Seguridad de la ONU pudiera inmiscuirse en los asuntos norteamericanos.

Sin embargo unas horas después, la Administración de Bush hacía un llamamiento internacional para endurecer las medidas contra las armas bacteriológicas...

El Imperio desconcierta...pero le da igual, para él sólo existen unos valores supremos y absolutos por encima de todo: SUS PROPIOS INTERESES.

 

Sigamos rozando el ridículo. A los pocos días de lo anterior, EE.UU. quiere echar la culpa del ántrax a Irak. Washington advirtió al presidente Sadam Husein que si no permite que los inspectores de armas biológicas de las Naciones Unidas ingresen a Irak, "tendría que enfrentar las consecuencias". Cuando se le preguntó cuáles serían esas consecuencias, el presidente Bush respondió: "Ya lo verá."

Estados Unidos quiere extender la guerra al Golfo Pérsico, se encuentra con todos los poderes en su mano y, bueno, pueden temblar todos aquellos países que, a imitación de los césares romanos, sean señalados con el dedo del Imperio...

Y las listas sentenciadoras del Imperio comienzan a hacerse públicas:

"El Subsecretario para el Control de Armamentos y Seguridad Internacional, John R. Bolton,... dijo que "no cabe duda" de que existe un programa de guerra bacteriológica en Irak, y agregó que EE.UU. tiene fuertes sospechas de que Corea del Norte, Libia, Siria, Irán y Sudán desarrollan esas armas.

 

Irónicamente, mientras Washington apunta el dedo hacia Irak, la evidencia existente confirma ampliamente que EE.UU. ha construido un amplio arsenal de armas biológicas en violación flagrante de las leyes y convenios internacionales. Mientras acusa a Irak y a Corea del Norte de violaciones de los tratados, EE.UU. ha burlado las convenciones internacionales y no ha firmado la convención sobre armas biológicas y tóxicas.

Según ISN, los programas secretos de armas biológicas de EE.UU. que comenzaron durante la administración Clinton, han sido adoptados por la administración Bush, que tiene la intención de expandirlos:

A principios de este año, declararon funcionarios de la administración, el Pentágono elaboró planes para crear mediante la ingeniería genética una variante potencialmente más potente de la bacteria que causa el ántrax, una enfermedad mortífera que es ideal para la guerra bacteriológica... Los otros proyectos completados durante la administración Clinton se concentraban en los aspectos prácticos de la producción de armas bacteriológicas. En un programa bajo el código Visión Clara, la CIA construyó y probó un modelo de una bomba bacteriológica desarrollada por los soviéticos, que los funcionarios de la agencia temían que estuviera siendo vendida en el mercado internacional. El artefacto de la CIA carecía de detonador y otras partes que lo hubieran convertido en una bomba que funcionara, dijeron los funcionarios de inteligencia.

Según el Proyecto Sunshine, una ONG dedicada a la prohibición de armas biológicas, EE.UU. ha estado promoviendo 'un plan para socavar los controles internacionales sobre las armas biológicas.' La proposición de EE.UU. fue anunciada sólo unos pocos días después del comienzo de los bombardeos contra Afganistán:

El propósito de EE.UU. es permitir una estratificación de las armas biológicas entre "buenas" y "malas." Esto permitiría a EE.UU.... que continuara su trabajo hacia una serie de armas biológicas que está desarrollando, incluyendo los hongos contra las cosechas ("Agent Green".) El trabajo del Pentágono en las así llamadas "armas no letales" para controlar (en la terminología militar de EE.UU.) a "civiles potencialmente hostiles," y las superpestes genéticamente modificadas que consumen materiales, tales como plásticos, combustible de aviación, caucho, y asfalto.

En resumidas cuentas, lo que quiere Estados Unidos con las armas biológicas es hacer exactamente lo mismo que con las armas nucleares y con todo tipo de armas: Que sea prohibida su producción y disposición a los demás países, pero que sea permitida para EE.UU.

Como puede apreciarse, el descaro y la desvergüenza son absolutas. No importa lo que diga la ONU, ni lo que diga cualquier Organismo o Institución... Sólo tiene valor una palabra, la del Imperio. Esto parece de risa, parece toda una broma... ¿Qué valor tienen, entonces, palabras como libertad, derechos humanos, democracia,... en países como Estados Unidos y sus aliados?.

d.t.