Septiembre-2002

 

Habló el Emperador: HABRÁ GUERRA

 

El Emperador tiene a sus ciudadanos calientes con el Aniversario del 11-S.

El Emperador necesita poner cara a un enemigo: Si no aparece Osama bin Laden, sí está disponible la cara de Sadan Husein.

El Emperador necesita publicidad ante las próximas Elecciones norteamericanas, y la mejor publicidad para ese pueblo siempre se pintó con sangre.

El Emperador atisba un vago peligro para su programa de control del petróleo y ha concluído en dar carácter de urgencia a su intervención militar.

Según el emperador, a la opinión pública no le importan las razones y motivos de la guerra: ¿Acaso no podrían esgrimirse exactamente las mismas razones, y algunas más, contra Israel?

LA GUERRA CONTRA IRAQ YA ESTÁ PREPARADA Y PUNTO.

Y el Emperador avisó a los demás gobernantes occidentales y del resto del mundo: No tienen opción, o secundan mi orden o quedarán marcados. Todo el que quiera conducir en este mundo tendrán que respetar la señal decretada por el Emperador: “dirección obligatoria”.

El 12 de Septiembre, por si había alguna duda, el Emperador avisó a la ONU: “Es un ultimátum, o rápidamente emiten resoluciones de apoyo, o peor para ustedes y su prestigio, porque de todas formas actuaré por mi cuenta”.

El Emperador no está loco, por muy locas que parezcan sus actitudes y operaciones. Sus intereses son sagrados y ningún humano puede obviar sus mandatos “divinos”.

El vicesecretario de Defensa de Estados Unidos, Paul Wolfowitz, acaba de recordar en Turquía las palabras del Emperador: “En este conflicto, quien no está con nosotros está contra nosotros”.

 

Pues, vean ustedes, todavía habrá muchos cínicos que declararán, sin ningún recato, que el Emperador actúa en nombre de la Democracia, de la Libertad, de la Justicia, de la Paz y de la Humanidad.

Pregunto, ¿Está permitido escandalizarse? En caso afirmativo, yo estoy escandalizado y me atrevo a invitar a la objeción de conciencia contra el Imperio y contra los Gobernantes de nuestro Planeta y sus Instituciones. ¡QUE VIVA LA HUMANIDAD, carajo!

 

d.t.