Febrero-2004

 

¿Quién ha dicho que la solución está en las armas?

 

La administración del presidente Bush solicitó del Congreso norteamericano un incremento 74.900 millones de dólares para la compra de armas en este año, lo que redondeará una cantidad presupuestada de 401.700 millones de dólares para gastos militares. Se proponen comprar otros 24 aviones de combate F/A-22 Raptor por 3.600 millones $, que se sumarán a otros 22 encargados hace un año. Un asunto tremendamente peligroso en manos de un mandatario que, en su reciente discurso sobre el estado de la nación, adelantó que “Estados Unidos no pedirá permiso a nadie para hacer la guerra”.Washington se prepara para nuevas guerras. Y para demostrar que Estados Unidos no se someterá a nada ni a nadie, tan sólo a sus intereses particulares, se ha negado a someter a control de la ONU sus armas biológicas, cosa que no pueden hacer el resto de países del mundo.

 

No resulta extraña, pues, la afirmación de Noam Chomsky: “Estados Unidos es el Estado terrorista que supone una mayor amenaza para el mundo. Otros cuatro años de la misma política podría ser muy peligroso y crear un considerable daño irreparable en el mundo", declaró en un foro de periodistas en la Organización de Naciones Unidas (ONU).

 

¿Y Bush qué dijo?. Pues justificó ante el Congreso el aumento del presupuesto destinado al gasto militar alegando que: “Estados Unidos está en guerra”.

Y nos seguimos preguntando para qué más gastos, si los técnicos informan que Estados Unidos poseía en 1983 suficientes armas químicas como para aniquilar varias veces toda la humanidad. Los informes que describen el armamento norteamericano y su poder de destrucción es escalofriante.

Y la cosa no queda ahí. EE.UU nos promete una muy pronta militarización del Cosmos. Las armas antisatélite, ASAT, (incluye además la destrucción de satélites comerciales de comunicaciones) estarán prontamente operativas. Una red de satélites cósmicos  con sistemas infrarrojos (SBIRS), geoestacionarios y en distintas orbitas, reemplazará al viejo GPS sistema, patrullará el cosmos y podrá destruir 40 intercontinental misiles por segundo. Superradares Early Warning Radar (EWR) Cobra Dane y el mas sofisticado X-Band (tipo Vardø) descubrirá las rampas de lanzamiento enemigas y guiará antimisiles contra ella. El exoatmosferie Kill Vehicule (EKV) destruirá misiles en el espacio. Se colocarán cañones láser y cinéticos a bordo de 20 satélites Spaced-Based Láser (SBL) en órbitas a 4.000 Km. También inventaron un raro pajarraco extraatmosférico llamado Hipersoar. Este hipersonic superbombardero volara 2/3 partes del tiempo fuera de la atmósfera en 45-60 Km. de altitud. El podrá navegar sobre las olas de la atmósfera,("surfe") en "saltos" de 450 Km. de extensión en cada salto. El volara 10 veces la velocidad del sonido (Mach 10) es decir,11.000 Km. por hora (3 Km. por segundo). ¡LA GUERRA DE LAS GALAXIAS!.

Hablando de locos y sus locuras: El Boletín del Atomic Scientists [Científicos Atómicos] estimó que Israel tiene el quinto arsenal más grande del mundo de cabezas explosivas nucleares (más que los británicos, el cual cree que tienen 185). El Stockholm International Peace Research Institute [Instituto de Investigación para la Paz Intenacional de Estocolmo] estima 200. Otras fuentes, incluyendo Jane's Intelligence Review, estima entre 400 y 500 armas termonucleares y nucleares.

Pero es que, además, los países más poderosos no sólo incrementan su armamento, sino que son los grandes productores y exportadores de armas. EE.UU. es el principal exportador de armas del mundo. El año pasado firmó acuerdos por más de 12.000 millones de dólares y sus ventas de armas dirigidas a países en vías de desarrollo se cuadruplicaron de 2000 a 2001. Le siguen Rusia (con un complejo industrial militar que abarca a más de 2.500 contratistas), Francia (que en las últimas décadas ha proporcionado material y formación militar y de seguridad a la mayoría de los países francófonos de África), Reino Unido (que vende buques de guerra, aviones y helicópteros), y Alemania (que entre 1997 y 2001 ha facturado 4.821 millones de dólares en venta de armamento). También España hace sus pinitos y exportó armas por 187,5 millones de euros en el primer semestre de 2002, un 30% más que en 2001. Pero mientras el negocio para estos países exportadores de terror aumenta, establecer el destino final de estas armas se dificulta. Las compañías invocan la "confidencialidad comercial" de sus transacciones y estas armas quedan desperdigadas en guerras de todo el mundo sin posibilidad de control por parte de los gobiernos.

El FMI cifra en 64.000 millones de dólares el aumento experimentado en gasto militar desde finales del año 2000 hasta finales de 2002. Una cifra que convierte a la industria armamentística en la única que ha resultado claramente ganadora de la estrategia de guerras preventivas y aumento de los medios de «seguridad» adoptada por la mayoría de los países del planeta. El mayor aumento se ha experimentado en las mayores economías industrializadas, que suponen más del 60% del gasto militar mundial, pero también ha crecido el gasto en armamento en países empobrecidos o en tránsito hacia el desarrollo.

 

¿SOLUCIONAN ALGO LAS ARMAS? Para los pueblos nada. Al contrario, suponen muerte. Para los grandes señores de la guerra y sus empresas armamentísticas no vale la pregunta, sólo entienden que es un maravilloso negocio y un instrumento de dominio.

¡MALDITOS Y MIL VECES MALDITOS SEAN LOS SEÑORES DE LA GUERRA!

 

d.t.