Marzo-2004

 

CONTRA LA GUERRA, CONTRA LA INVASIÓN,

CON TODAS LAS VÍCTIMAS INOCENTES

 

El aniversario de la invasión de Irak se ha convertido en un grito unánime de condena en todo el mundo. Millones de personas se han manifestado en las calles del Planeta con el dedo acusador contra los imperialistas invasores y contra todos los promotores de las guerras. ¡MALDITOS SEAN TODOS ELLOS!

Marchas en todas las capitales españolas, en las capitales europeas, en Nueva York, en Tokio, en Sydney, en Egipto, en Jordania, en Buenos Aires, ... condenando a los señores de la guerra, al tiempo que manifestando su apoyo a todas las víctimas inocentes.

 

La invasión de Irak llevada a cabo por Estados Unidos y Reino Unido, con el apoyo de España y algún otro país, ha levantado las iras. Una ocupación, invasión y destrucción de Irak basada en mentiras clamorosas, al margen de la ONU, con una atroz prepotencia y con una enorme desigualdad armamentística… Los resultados han sido clamorosos: Miles de civiles iraquíes muertos, sus casas destruidas, miles detenidos,… No era Sadam el objetivo, era el petróleo el botín deseado.

 

“El imperio está marcado por tantas contradicciones que no consigue imponer su orden, a no ser por la violencia militar y por el terrorismo económico. Pero ha suscitado mucha rabia, demasiada rabia en el mundo. Especialmente en el mundo musulmán. Éste sabe que posee la sangre del sistema (el petróleo), pero no cuenta nada en su configuración. Además, se siente discriminado y tratado con injusticia, especialmente en el conflicto palestino-israelí, ante el cual Estados Unidos y Occidente representan una posición unilateral. En la Unión Europea viven un 12% de musulmanes, muchos ilegales. Son explotados socialmente (ausencia de garantías sociales), discriminados culturalmente (el velo en Francia) y despreciados religiosamente (en la Italia de Berlusconi). Buscan apoyo en los líderes religiosos, la mayoría fundamentalistas, y están expuestos a los grupos extremistas que los reclutan para sus estrategias criminales…” (L.Boff)

 

Bush sigue alardeando de ser cabeza del Imperio. Su prepotencia no le permite tener otra visión del mundo que la suya. Su cinismo es ridículo. Su estrategia contra el “terrorismo” de pagar mal con mal y hacer guerra contra guerrilla no le ha servido para eliminar la amenaza, ni siquiera disminuirla.

También él ha utilizado el aniversario para continuar con sus amenazas: “no hay un terreno neutral en la lucha entre la civilización y el terrorismo” y calificó esa tarea como “la llamada a nuestra generación”. “Ninguna concesión aplacará su odio –continuó–. Ninguna acomodación satisfará sus demandas. Sus ambiciones últimas son controlar los pueblos de Oriente Medio y chantajear al resto del mundo con las armas de terror masivo.” Y a continuación dejó caer unas frases claves con destino inequívoco hacia a España: “No puede haber paz separada con el enemigo terrorista. Cualquier signo de debilidad o retirada simplemente valida la violencia terrorista e invita a más violencia para todas las naciones. La única vía cierta de proteger a nuestro pueblo es a través de una acción temprana, unida y decisiva”. “La estabilización y democratización de Irak servirá para extender los aires de libertad en el “gran Oriente Medio”, un área geográfica muy amplia, dominada por la cultura árabe o musulmana, que se extiende desde Marruecos a Pakistán. Ante esa responsabilidad histórica no cabe marcha atrás”.

 

Todo imperialismo es obsesivo y terrorista. De mala manera puede aceptar sugerencias y otro tipo de análisis. De nada sirve que la sociedad y el Estado deben trabajar por crear mecanismos de seguridad para sus ciudadanos, aunque sea con eficacia limitada. Pero que también deben colocarse conjuntamente los elementos de un nuevo orden político mundial en el que pueda caber todo el mundo, sin potencias hegemónicas, garantizando a todos un mínimo de equidad en la participación de los recursos escasos y en los bienes de la cultura humana.

“Es difícil para el actual orden mundial (que es desorden para la mayoría de la humanidad) entender que el terrorismo es primeramente consecuencia y sólo después  causa de la inseguridad actual.

De continuar arrogante y ciego, Occidente no va a tener solución, y cada vez más Occidente será un accidente”. (L.Boff)

 

d.t.