Noviembre-2004

 

El militarismo como algo familiar

 

Qué empeño en hacernos creer que esto de las guerras es algo corriente, normal y hasta necesario en nuestro mundo, qué ganas de querer familiarizarnos con el maldito militarismo.

Por eso les molesta tanto cualquier tipo de manifestación en contra de las guerras y del militarismo. Recuerden, por ejemplo, el pasado mes de Junio, cuando 50.000 personas se manifestaron contra la OTAN y Bush en Estambul. Las medidas de seguridad fueron disparatadas, las mangueras de agua a presión y los gases lacrimógenos se emplearon sin control, hubo centenares de personas heridas y detenidas.

 

Cifras de escándalo:

 

Mentalidad militarista, lenguaje militarista, soluciones militaristas:

·         Una vez identificado el asesino, la familia de la víctima suele preguntarse: ¿Por qué lo habrá hecho?. Tras el 11-S también los estadounidenses lo hicieron: “¿Por qué nos atacaron los 19 árabes? ¿Que motivos tenían? ¿Por qué inmolaron sus vidas para infligirnos tanto dolor? ¿Qué quieren de nosotros? ¿Qué les hemos hecho para que sean tan agresivos, aún a costa de sus vidas?”.             

Para evitar que las preguntas tomaran un rumbo peligroso, la misma tarde del 11 de septiembre, el Presidente Bush quiso cortar por lo sano las dudas: “Hoy, queridos conciudadanos, nuestra forma de vida, nuestras libertades han sido atacadas con una serie de atentados terroristas deliberados y mortíferos”

Solo unos días después, el Sr. Bush lanzó el slogan: “ELLOS NOS ODIAN”.

“Ellos” incluía a todos los árabes, a todos los musulmanes. El “nos” incluía a los estadounidenses, blancos, cristianos y judíos.

Y añadió las siguientes aclaraciones: “Odian nuestras libertades: nuestra libertad religiosa, nuestra libertad de expresión, nuestra libertad de voto, de reunión y nuestro derecho a discrepar de otros”.

Con unas frases, con una idea, con una acusación escueta, definían el carácter, los valores, la naturaleza y las perversas inclinaciones de cerca de 1.500 millones de musulmanes, que tienen una historia de más de catorce siglos detrás.

Los estadounidenses ondeaban banderas en las que rezaba una grabación con letras negras: “los musulmanes odian nuestras libertades”.

La consigna impedía todo razonamiento. Tres palabras tienen ahora el poder de silenciar cualquier opinión sobre el 11-S: “ELLOS NOS ODIAN”.

·         La Comisión del 11-S, encargada de la investigación exhaustiva sobre el 11-S, emitió un Informe de 500 páginas. Ni una sola mención a cualquier posible conexión entre el 11-S y la política de EEUU en Oriente Próximo.

·         Creada la mentalidad en el pueblo estadounidense y con el claro apoyo de la Comisión, lo siguiente era decidir el remedio para combatir el “terrorismo” que emana del mundo islámico: La solución era INVADIR Y OCUPAR sus países para que los marines estadounidenses inyecten el suero de la libertad en sus cuerpos agonizantes. Los musulmanes odian nuestras libertades porque ellos no las tienen, así que debemos conquistarles para llevárselas de regalo.

Bush quedaba convertido en una especie de Moisés bajando con las tablas divinas del Monte Sinaí. En nombre de Dios y de las libertades había que Liberar (aniquilar) a los países de “los terroristas”.(2)

Por supuesto, en todo esto nadie ha mencionado el petróleo.

 

d.t.

 

 

(1)    Datos recopilados en un artículo de Juan Gelman.

(2)    Referencias a un artículo de M.Shahid Alam