Abril-2005

 

Si los tiros y condenas a muerte son las soluciones...

¡ojo con esta sociedad!

 

Ya hace años entendí que el mejor recurso para superar los conflictos es el diálogo, y que nada es más irracional y deshumanizante que la guerra y las armas que se fabrican y venden. Que el único camino para la paz, es trabajar por la justicia. Que no existe ley que autorice a una persona o gobierno a ser dueño o disponer de la vida de otra persona. Que la ley del más fuerte es la ley de la selva, pero no la propia de seres racionales...

 

Cómo no me va a chocar que en 2004 hayamos alcanzado el record de personas ejecutadas o condenadas a muerte... 3.797 personas fueron ejecutadas el año pasado, según informe de Amnistía Internacional: en China (3.400), Irán (159), Vietnam (64) y Estados Unidos (59).

Aproximadamente el doble de esa cifra han sido condenados y entraron en el corredor de la muerte durante 2004.

María del Pozo, una responsable de Amnistía Internacional, asegura: “El número de ejecuciones en 2004 puede haber sido más de 10.000. En muchos países no hay información y se ejecuta sin verdadero juicio”..."es preocupante que la gran mayoría de las personas ejecutadas no tuvieran un juicio justo. Muchas fueron declaradas culpables en virtud de ’pruebas’ obtenidas con tortura".

La falta de pruebas o la falsedad de las mismas deben ser frecuentes, como lo demuestran los 115 condenados y puestos en libertad, desde 1973 a 2004 en Estados Unidos, porque tuvieron la suerte de que alguien se preocupara por ellos.

Felizmente, también el año pasado se sumaron cinco países (Bután, Grecia, Samoa, Senegal y Turquía) a los 115 que ya han suprimido la pena de muerte en su legislación o en la práctica.

 

Queda espacio para otro ejemplo. Hablemos del comercio de armas con China, ilegal...pero lucrativo.

“La cooperación militar y la venta de armas a la República Popular de China quedan suspendidas”. Este es el parco texto emitido por el Consejo de la Unión Europea (UE) en 1989, con motivo de la masacre de la Plaza de la Paz Celestial. De tal prohibición no parece quedar sino el papel, como dice J. Ospina Valencia.

Actualmente, y de cara al público, los gobiernos europeos y estadounidense se están acusando, mutuamente, de violar el embargo de armas a China. ¿Por amor a la paz, por no servir armas a tiranos, porque las armas no son la solución del mundo,...? ¡Qué va!... Lo que les fastidia es pisarse el negocio unos a otros. Tanto Washington como Londres o Berlín se lucran “en secreto” del negocio.

Curiosamente, además, cada productor y comprador han interpretado a su manera las leyes y han buscado las trampas.

Gran Bretaña, por ejemplo, dice que la Unión Europea nunca especificó cuáles armas no debían vendérsele a China, por lo que no ven nada malo en venderles turbinas Rolls Royce para los aviones de caza chinos.

Francia e Italia han suministrado a China radares, cohetes y aviones de guerra, después del embargo de Bruselas, pero dicen que estas partidas estaban ya pedidas antes de la masacre en la Plaza de la Paz Celestial.

Y por ahí andan metidos España y Alemania... Hasta se dice que en 2003, los Estados de UE aprobaron “excepciones del embargo” por valor de 413 millones de euros.

Frente al monto estadounidense por ventas de armamento a China (entre 1989 y 1998, Estados Unidos les vendió más de 350 millones de dólares sólo en armas, sin contar otros productos bélicos), el volumen de ventas europeas (unos 115 millones de euros anuales) parece irrisorio.

China gasta, actualmente, unos 7 mil millones de euros en adquisición de armas, convirtiéndose así en el mayor comprador de armamento del mundo. A su vez, es Rusia el primer vendedor de armas del planeta, percibiendo por ese concepto alrededor de 2.000 millones de euros al año.

Israel, por su lado, no ha vacilado en revenderle tecnología bélica estadounidense a China.

Pongamos el INRI a este comentario:

 

Así nos luce el pelo...

d.t.