Mayo-2007

 

Las razones de las armas

 

Escuche y verá como siempre encontrará a alguien que justifique la existencia y el uso de las armas. Supongo que ese tipo de gente se burlaría al escuchar al viejo indio tarahumara: “Si las armas fueran necesarias, habríamos nacido con ellas”.

Los armamentistas, los belicistas, los militaristas…siempre encuentran razones en las armas, o mejor, ponen las razones y el poder de convicción en las armas. ¡Qué pena!

 

Hace unos días saltó la noticia: Un individuo mató a tiros a 33 personas en Virginia. Alguien dice que Estados Unidos es una jungla civilizada a golpe de tecnología sólo. Hay singularidades en ese pueblo que exige el análisis detenido de una sociedad que, en primer lugar, tiene instituida la pena de muerte en 38 Estados de los 50; en donde está al alcance de cualquiera portar un arma de fuego porque las fábricas impiden la supresión de la segunda enmienda de la constitución que lo permite; que cuando no son ex combatientes de Corea o de Vietnam o de Irak son especímenes de frenópata, que no existen en ninguna otra parte del mundo, los que matan indiscriminadamente a personas en un colegio, en un supermercado o una universidad”, comenta Jaime Richart.

Si realmente se fijan en sus mandatarios, en la facilidad con la que burlan las leyes internacionales logradas con gran esfuerzo, o en su hábito de situar la fuerza de las armas por encima de la diplomacia, o en su historia de invasiones y agresiones a otros países, no es extraño que el desprecio por la vida se convierta en una característica del pueblo estadounidense. Por cierto, su cine da buena cuenta de ello.

El cineasta Michael Moore no tiene duda: “las matanzas en escuelas se deben a la patología de violencia y miedo prevaleciente en el país con el mayor índice de asesinatos por armas de fuego del mundo y donde el número de las mismas sobrepasa al de votantes y aparatos de televisión.”

No se trata únicamente de los ataques en las universidades, en este país existe una

cultura de la pistola, dice un editorial de La Jornada.

De acuerdo con datos de diversos organismos de Estados Unidos, cada día mueren en esta nación 81 personas por armas de fuego, incluyendo anualmente 17.000 suicidios, 11.000 homicidios y 762 disparos no intencionales. Se calcula que entre 1979 y 2002, un total de 95.761 niños y adolescentes han muerto por heridas provocadas por armas de fuego.

De hecho, no hay que olvidarlo, uno de los atentados terroristas más mortíferos de la historia de Estados Unidos fue perpetrado por un estadunidense. El 11 de septiembre de 2001, Timothy McVeigh hizo estallar una bomba en un edificio federal, matando a 168 personas e hiriendo a otras 500.

Son datos, cifras, tragedias humanas que hablan de una profunda crisis de valores en una nación que dice respetarlos.

 

Pues, para mayor sorpresa, el día antes de la masacre hubo una feria de armas, la mejor de sus 136 años de historia, organizada por la Asociación Nacional del Rifle. Miles de entusiastas de las pistolas curioseaban entre los stands del American Center de San Luis. El programa rezaba: «La reunión de la ANR proporciona una atmósfera segura y divertida que puede disfrutar toda la familia y su objetivo es festejar la libertad».

Uno de los momentos  culminantes del encuentro fue la firma del gobernador de Missouri, Matt Blunt, ratificando una ley que garantiza a los ciudadanos que no se les confiscarán las armas ni siquiera en casos de emergencia, como el del Katrina.

La asociación se niega a vincular matanzas como la perpetrada en la Universidad de Virginia con la libre circulación de pistolas, que reivindica en nombre de la “seguridad de los ciudadanos y de la reducción de la tasa criminal”. ¡Esas son sus nobles razones!

El año pasado, el Senado estadounidense aprobó un proyecto de ley que protegía a los fabricantes, importadores y distribuidores de armas de fuego de demandas civiles por la comisión de delitos con esos artefactos, según informa Efe. Un intento de proteger al poderoso lobby estadounidense de esa industria, según sus detractores.

 

¿Y cuál fue la actitud del presidente Bush ante la masacre de Virginia?. Bush se declaró «horrorizado» por lo ocurrido y dijo que la nación «está conmocionada y entristecida». La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, añadió que «su reacción inmediata fue de profunda preocupación por las familias de las víctimas, las propias víctimas, los estudiantes, los profesores y todos los residentes en Virginia que han hecho frente a este terrible incidente». Agregó que el Gobierno estadounidense supervisa la situación y pondrá fondos federales a disposición de Virginia para hacer frente a la catástrofe si ese estado lo solicita.

Pero, ¿Qué puede decir un  presidente que cerró el año fiscal de 2006 con un presupuesto de guerra por encima de un billón de dólares?.

¿Qué puede decir un presidente cuyo principal recurso exterior es la guerra, o que exporta inseguridad a todo el mundo, o que declaró públicamente que su país “se reserva el dominio del espacio”, o que decide establecer un escudo antimisiles norteamericano en Europa, o que ha sembrado de bases militares norteamericanas los cinco continentes, o que veta sistemáticamente cualquier medida del Congreso estadounidense para terminar la guerra con Irak,…?

¿Razones? Bush las repite continuamente: la defensa de sus tropas, la seguridad de su país, la protección de la democracia y la libertad, la conservación del estilo de vida americano, la salvaguarda de los intereses económicos norteamericanos,…

 

Si dicen que Estados Unidos es el país más avanzado y desarrollado, ¡apañados estamos!.

Si esto es el progreso, ¿qué será la barbarie?.

GRAN PARADOJA: Inventan armas “inteligentes”, pero ellos se vuelven “estúpidos”.

 

d.t.