Junio-2007

 

Unos van a la guerra y otros se benefician

 

Normalmente surgen muchas preguntas sobre las guerras: ¿Para qué sirven? ¿Por qué no utilizar otros medios más racionales y menos dañinos? ¿Quién las organiza y con qué intereses? ¿Qué culpa tienen tantas víctimas civiles? ¿Por qué utilizar armamento tan destructivo?... Suele pasar que, en vez de respuestas, nos den  evasivas en este terreno. Lo que sabemos con certeza es que unos están obligados a hacer la guerra y otros en la distancia son quienes se benefician.

Las guerras, además de irracionales e inmorales, son injustas.

 

Aumenta la intriga cuando observamos que son los países más poderosos, esos que integran el Consejo de Seguridad de la ONU, los mayores productores y comerciantes de armamento. ¿Qué seguridad podemos esperar…? ¿Cómo pueden ser esos países los responsables de la paz en el mundo…?

Estados Unidos es el responsable del 45% de todas las exportaciones de armamento en el mundo.

La OTAN (antes de la nueva ampliación decidida en noviembre 2002), bajo liderazgo dictatorial de EEUU, es responsable del 70% del gasto mundial en armas.

De los 42 conflictos activos en el mundo, EEUU contribuye a 39 de ellos con su armamento y en 18 de estos conflictos es el principal proveedor del armamento.

El presupuesto militar de EEUU, Gran Bretaña, Italia, Israel y el Estado Español, supone el 50% del presupuesto mundial militar.

Cada año, EEUU destina miles de millones de dólares en su ayuda militar a los regímenes violadores sistemáticos de los Derechos Humanos (Colombia, Israel, Turquía,…).  (*)

 

Los acontecimientos confirman  las sospechas. La paz quedó en una palabra vacía que usan los dirigentes para sus discursos. En la actual escala de valores de quienes rigen los destinos del planeta prevalecen otros intereses (especialmente económicos) antes que la paz. Se retuercen los argumentos, para “cumplir” con las ciudadanías y, al mismo tiempo, justificar la impunidad de los “señores de la guerra”.

Una larga lista de conceptos quedaron convertidos en palabras vacías: justicia, respeto, diálogo, dignidad, humanidad, democracia, libertad,…

Estados Unidos, que ha declarado la guerra universal contra el terrorismo, durante mucho tiempo viene siendo un santuario para terroristas (El terrorista anticastrista Orlando Bosch indultado en EEUU; el haitiano Emmanuel Constant, “Toto”, líder paramilitar de la época de Duvalier; Luis Posada Carriles, responsable de decenas de atentados sangrientos; etc. etc.)

Las víctimas siempre las ponen los mismos:

* Según datos de UNICEF, en el año 2001 la mortalidad infantil de niños menores de 5 años fue:

En Australia (país de la coalición con 20 millones de habitantes) 1.000 niños.

En Irak (con población de 24 millones) fueron 109.000 niños.

En Afganistán (con población de 22 millones) fueron 277.000 niños.

La invasión no mejoró las estadísticas de mortalidad: 870.000 niños muertos menores de 5 años en Afganistán y 170.000  en Irak.

La situación se empeora si hablamos de niños con más de 5 años.

Una horrenda matanza infantil, un tremendo crimen… “Los niños no deberían pagar el precio de los conflictos de los adultos”, decía la directora de UNICEF, Carol Bellamy.

         * 11.000 soldados británicos han desertado desde el inicio de la invasión de Irak, unos 1.500 soldados británicos (hombres y mujeres) han regresado de Irak con graves problemas siquiátricos

Solamente en el año 2006, desertaron 3.196 soldados estadounidenses, el año anterior 2.543.

¡NO IMPORTA!...se sacarán soldados de entre las piedras.

         * En este mes de junio hemos sabido que el Pentágono está interesado en que se legalice a indocumentados para mantener una fuente de nuevos reclutas.

Por cierto, continúa vigente una orden ejecutiva del presidente Bush que permite que los “no ciudadanos” soliciten la ciudadanía estadounidense después de solamente un día de servicio militar activo.

Según informaciones del Pentágono, hay en la actualidad alrededor de 35.000 “no ciudadanos” en las filas militares.

 

Este comentario debería completarse con datos de los beneficios de la guerra: Más que de beneficios, deberíamos hablar de beneficiados, de esas enormes multinacionales de producción y comercio de armamento apoyadas por sus gobiernos. Los beneficios son de muchísimos miles de millones. Se considera el negocio número uno del mundo.

A esos negocios habría que añadir: los recursos y bienes usurpados en los países invadidos, el control de las riquezas de dichos países (gas, petróleo,…), el negocio de la reconstrucción de esos países anteriormente destruidos, la construcción de nuevas bases militares en esos países sometidos, el negocio de las empresas de seguridad que tienen que desplazarse a tales países, etc. etc. etc.

Mucho miles y miles de millones…para empresarios y dirigentes que no han disparado un solo tiro y permanecen a miles de kilómetros de las zonas de conflicto. Nunca son víctimas de la guerra, pero siempre son beneficiarios de ella.

Están dichosos…son momentos de esplendor.

Con la guerra universal al terrorismo encontraron un excelente filón.

De momento, Estados Unidos cuenta, según The Washington Post, con una lista de 325.000 nombres de personas consideradas terroristas extendidas por el mundo. Tienen corte por delante…

 

Permitan que al menos nos riamos, cuando leemos la Carta de Naciones Unidas,…

¿Cómo entenderán los del Consejo de Seguridad aquello que dice la Carta del compromiso de “preservar a las generaciones futuras de la plaga de la guerra”?.

¡MALDITAS SEAN TODAS LAS GUERRAS Y SUS PROMOTORES!

 

d.t.

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(*) Refer. a unos datos ofrecidos por Hendrik Vaneeckhaute