Octubre-2007

 

Cuando la inteligencia es sometida por las armas

 

Seres racionales amparándose en la fuerza de las armas. Autoridades y científicos hablando de “armas inteligentes”. ¡Qué horror! ¡Qué confusión!

Las buenas palabras, las buenas intenciones y las buenas voluntades parecen quedar en sólo eso… Se hacen declaraciones y discursos fantasiosos. Los hechos los delatan y desmienten. No obstante pretenden convencernos con excusas como “la equiparación de fuerzas, la conveniencia del rearme, la cortesía, el temor, el derecho a defenderse,…”

 

Nos cuentan que todos los países árabes se han rearmado (a excepción de Siria, Jordania, Yemen y algunos africanos).

"La secretaria de Estado Condolezza Rice dijo a propósito de las grandes sumas destinadas a armar a varios países de Oriente Medio: 'Se trata de mejorar la capacidad de asegurar la paz y la estabilidad en la zona del Golfo" [citado de la crónica de Carlos Nadal en La Vanguardia del 5-VIII-07].

Ante la protesta de los israelíes que veían dañada su actual superioridad militar en la zona, Estados Unidos incrementó inmediatamente un 43% las partidas para mejorar su armamento.

¿Cómo calificar las palabras de un secretario general de la OTAN insistiendo en que ‘los europeos debían incrementar sus gastos de armamento, o ser más ambiciosos’?

¿O aquella premonición del ex secretario de Defensa americano William Cohen, según la cual el "peso" o el grado de influencia internacional de cada nación dependerá cada vez más del potencial de su armamento. La fuerza logra obediencia, y la obediencia otorgada le va dando condición de autoridad?.

Añade Sánchez Ferlosio, “toneladas de hierro, toneladas de razón”.

 

Según informaciones de los diarios The Washington Post y  Los Angeles Times, a  medida que la guerra de Irak se convierte en una matanza interminable, aparecen los problemas de reclutamiento. Los tiene el Ejército de Estados Unidos, los tiene Al Qaeda (¿Se refieren a la resistencia iraquí?), y cada cual los soluciona como quiere o como puede. Unos ofrecen 20.000 dólares (17.000 euros) a cualquiera que acepte vestir el uniforme antes de un mes. Otros pagan de 200 a 300 dólares (hasta 250 euros) a niños de once años por poner una bomba.

Parece que la fuerza de las armas necesita a su vez de la fuerza del dinero. No es tanta la diferencia entre soldado (del latín “solidus”, sueldo) y mercenario (que por un sueldo está dispuesto a disparar con cualquier ejército). Los que organizan las guerras para defender sus intereses y negocios pagan, pero no van a las guerras. Son otros los que mueren, siempre los mismos.

 

Un informe (dirigido por la Universidad de Ginebra), presentado en la sede suiza de la ONU el 28.8.2007, dice que Estados Unidos tiene 90 armas por cada 100 ciudadanos, lo cual la convierte en la sociedad más fuertemente armada del mundo.  El país supuestamente abanderado de la democracia y de la libertad es el más armado. ¿Es que la democracia y la libertad producen tanto miedo?.

Yemen tiene la segunda ciudadanía más fuertemente armada después de Estados Unidos, con 61 armas cada 100 personas, seguido por Finlandia, con 56; Suiza, con 46; Irak, con 39; y Serbia, con 38.

Francia, Canadá, Suecia, Austria y Alemania se ubicaron a continuación, cada uno con aproximadamente 30 armas cada 100 personas, mientras que muchos países más pobres, a menudo asociados con la violencia, se situaron mucho más abajo.

Parecen haberse confundido de verbo: “Armaos los unos contra los otros”.

 

Dice el ministro que el Parlamento británico no fue informado. Una nueva “súper-arma” que está siendo suministrada a soldados británicos en Afganistán emplea tecnología basada en el principio “termobárico” que utiliza calor y presión para matar extrayendo el aire de los pulmones y destrozando los órganos internos.

El arma, así llamada de “explosión mejorada,” utiliza tecnología similar a la usada en las bombas “revienta búnkeres” estadounidenses y a las bombas devastadoras lanzadas por los rusos para destruir la capital chechenia, Grozny.

Esas armas son brutalmente efectivas porque primero dispersan un gas o agente químico que es encendido en una segunda etapa, permitiendo que la explosión llegue los espacios de un edificio o las hendiduras de una caverna. Ya fueron experimentadas exitosamente por EE.UU. en 2005.

Mayor éxito cuanta mayor es la brutalidad. ¿Recuerdan la ley de la selva?

Todavía hay quien se extraña de que las cifras de víctimas civiles sean enormemente más elevadas que las militares. Cuanta más sangre inocente mayor es la brutalidad del asesino, más próximo está de los animales y menor es su conciencia de ser humano.

 

Para no quedarse atrás, Estados Unidos está planeando poner en marcha un programa de fumigación química masiva en Afganistán, emulando el fracasado programa Plan Colombia, que estuvo operativo en América Latina durante la década pasada.

Las fumigaciones experimentadas en Colombia no dañaron las cosechas de coca, contrariamente al objetivo oficial y primordial (que no a los intereses norteamericanos), y sí destruyeron otras cosechas legales y originaron enfermedades en la población civil que propició la huida de campesinos e indígenas. Al mismo tiempo, muchos guerrilleros vieron afectados sus cartílagos de la nariz,   quedando así marcados para su mejor reconocimiento (¿podría ser éste otro objetivo?). Sólo en dos meses murieron en el Putumayo 175.000 animales por esa causa.

¿Para qué utilizar esta arma de destrucción masiva en Afganistán? ¿Qué se pretende con ello?. Casi nadie se atreve a contabilizar las víctimas civiles que se están produciendo en Afganistán. Sería muy deshonroso no sólo para Estados Unidos, sino para sus aliados europeos con la OTAN a la cabeza que supuestamente están realizando allí misiones humanitarias.

Hay “misiones humanitarias” tan horrorosas como las “armas inteligentes”.

 

Las Fuerzas Estratégicas de la India han realizado exitosamente el viernes 5.10.2007 las pruebas de turno del misil balístico de reducido alcance Agni I, informa el Ministerio de Defensa de la India. El misil es capaz de portar ojiva nuclear. Alcanza la distancia de 700 kilómetros, que es considerada reducida en comparación con el Agni III que alcanza los 3.500 kilómetros.

¿Recuerdan la enorme riqueza espiritual hindú? ¿Recuerdan la enorme pobreza de la inmensa mayoría de la población de India? ¿Encontrarán la solución en los misiles Agni?

 

El anuncio hecho en Rusia, sobre la exitosa prueba de una bomba aérea que Moscú califica como 'padre de todas las bombas', tiene como trasfondo 'la creciente tensión entre Rusia y Occidente' y 'sigue a un tumultuoso período de ocho meses en que Vladímir Putin ha denunciado la prepotencia de EEUU, roto el acuerdo de armas convencionales con la OTAN y cogido una porción enorme, aunque simbólica, del Artico', escribe Luke Harding, del periódico británico The Guardian.     
Ejercicios rusos militares conjuntos con China y otros cuatro países asiáticos. Reanudación de la patrulla aérea de bombarderos rusos nucleares estratégicos sobre el Ártico, el Pacífico y el Atlántico.

Entre fieras necesitan enseñarse los dientes. Lo malo es que las amenazas entre poderosos sólo acarrean muertes para civiles inocentes.

 

Las armas y la guerra son un gran negocio: Por eso el Pentágono destina 17.500 millones de dólares para investigación y desarrollo militar, aparte de los 14.400 millones de dólares que el ejército quiere para la compra de armas clasificadas y otros equipos.

Por eso no es extraño que la Banca invierta en armas: el BBVA tiene, entre otras, un 40% de participación en la fabricante de mísiles Inmize y un 14,30% en CESCE, que financia exportaciones de armas. Cajamadrid participa con un 14,98% en Indra, que fabrica componentes electrónicos para la industria militar. La Bilbao Bizkaia Kutxa tiene un 10,80% de CAF, que se dedica a la modernización de carros de combate. BSCH tiene un 42,50% de la Unión Española de Explosivos, que anda en el negocio de las bombas de racimo... Las conexiones bancos-armas son numerosas. La muerte resulta negocio no sólo para las funerarias y las iglesias.        
También por eso es que en la manifestación del pasado septiembre en Washington fueron detenidas 189 personas: junto con otras 10.000 asistentes pedían el fin de la guerra de Irak, la dimisión de Bush, soluciones pacíficas,…Y esto resulta tremendamente ofensivo para los señores de la guerra y sus negocios armamentísticos.

 

Cuánto nos gustaría abrir los brazos y decir a la gente: HOLA, SERES HUMANOS.

¿Nos llegaremos a olvidar de eso, de que somos humanos?

 

d.t.