Julio-2008

 

Nadie gana una guerra

 

Barack Obama y John McCain siguen discutiendo sobre guerra. McCain dice que hay que mantener las tropas en Irak hasta que "ganemos" y apoya el envío de más tropas a Afganistán. Obama propone retirar algunas (no todas) tropas de Irak y enviarlas para luchar y "ganar" en Afganistán.                      

Para alguien como yo, que combatió en la Segunda Guerra Mundial y que desde entonces ha protestado contra la guerra, es necesario preguntarse: ¿se han vuelto locos nuestros líderes políticos? ¿No han aprendido nada de nuestra historia reciente? ¿No han aprendido que nadie "gana" en una guerra; antes bien, que mueren centenares de miles de seres humanos, la mayoría civiles, muchos de ellos niños?      

 

¿"Ganamos" yendo a la guerra en Corea? El resultado fue tablas, dejando las cosas como estaban, con una dictadura en Corea del Sur y otra en Corea del Norte. Murieron más de dos millones de personas (la mayoría civiles), los Estados Unidos arrojaron napalm sobre niños y 50.000 soldados americanos perdieron la vida.

 

¿"Ganamos" en Vietnam? Fuimos obligados a retirarnos, pero sólo después de haber matado a dos millones de vietnamitas, de nuevo la mayoría civiles, dejando nuevamente a niños quemados, mancos o cojos y con 58.000 soldados estadounidenses muertos.         

 

¿"Ganamos" la primera guerra del Golfo? No, ciertamente. Sí, expulsamos a Saddam Hussein de Kuwait, con escasas bajas estadounidenses, pero murieron unos 100.000 iraquíes. Y las consecuencias fueron nefastas para los Estados Unidos: Saddam permaneció en el poder, lo que permitió a los Estados Unidos aumentar las sanciones económicas. Cosa que implicó la muerte de centenares de miles de iraquíes, según funcionarios de la ONU, y puso las bases para otra guerra.

 

En Afganistán los Estados Unidos declararon la "victoria" sobre los talibanes. Ahora los talibanes han vuelto y los ataques van en aumento. Las recientes muertes de militares estadounidenses sobrepasan las de Irak. ¿Qué hace pensar a Obama que el enviar más tropas a Afganistán vaya a producir la "victoria"? Y si lo hiciera, en un sentido puramente militar, ¿cuánto duraría y cuál sería el coste en vidas humanas en ambos bandos?...               

 

Reculemos al 11 de septiembre de 2001. Aviones yihadistas contra el World Trade Center y el Pentágono matan a cerca de 3.000 personas. Un acto terrorista, inexcusable por código moral alguno. La nación está excitada. El presidente Bush ordena la invasión y bombardeo de Afganistán y la población americana es arrastrada a aprobarla mediante una ola de miedo y cólera. Bush anuncia una "guerra contra el terror"…

Una guerra contra el terror sonaba bien. Pero Bush tenía un problema, que la mayoría de americanos, en caliente, no consideró: a pesar de su confiada bravuconada, no tenía ni idea de cómo hacer la guerra contra el terror.      

Al Qaeda era aparentemente responsable de los ataques… Había datos sobre que Osama bin Laden y otros operaban desde Afganistán. Pero los Estados Unidos no sabían exactamente dónde, así que invadieron y bombardearon el país entero. Eso hizo sentirse bien a mucha gente. "Teníamos que hacer algo", se oía decir.  

Sí, sí, teníamos que hacer algo. Pero no irreflexiva ni desaprensivamente. ¿Aprobaríamos que un jefe de policía ordenara el bombardeo de todo un barrio donde hay un criminal atroz? Pronto la cifra de civiles muertos en Afganistán superaba los 3.000, lo que supone más que las muertes en los ataques del 11-S. Centenares de afganos fueron expulsados de sus casas y se convirtieron en refugiados errantes…                                    

 

Deberíamos preguntar a los candidatos a la presidencia: ¿nuestras guerras en Afganistán e Irak está acabando con el terrorismo o lo están provocando? Y ¿no es la propia guerra terrorismo?

 

                  (Hasta aquí, un extracto del artículo de Howard Zinn, coautor de “Voces en la historia del pueblo estadounidense”, publicado en Sin Permiso.      

            Completamos con otro comentario de Jules Dufour, publicado por Mondialisation.ca y titulado “Un espantoso balance de alcance mundial”).

 

Prosiguen las guerras de ocupación de Afganistán e Irak con sus cortejos de muertos y sus lotes de destrucción y de desolación. Continúan y se desarrollan ante la cada vez mayor indiferencia general… Siete años de guerra en Afganistán. Cinco años de guerra en Irak. Los balances presentados apenas dejan constancia de los daños a las infraestructuras y establecen una contabilidad imprecisa de las víctimas. ¡Qué caos! ¡Qué masacre! ¿Cuántos temores, miedos y sufrimientos habrán padecido sus millones de habitantes? No se manifiesta ninguna voluntad real de ponerles fin. Y, sin embargo, son guerras que afectan al mundo entero…

 

La tasa de aceptación de las guerras es proporcional a la de la ignorancia sobre ellas… En resumen, el balance global de las víctimas de estas guerras no es objeto de una gran difusión. Con el tiempo parece convertirse en un tema como cualquier otro de un informe. Tampoco aparece la indignación, ni siquiera la consternación o la tristeza…

¿Qué balance se puede establecer en julio de 2008?

         Naciones Unidas habla de la muerte de 8.000 personas, incluidas 1.599 civiles, durante el último año en el conflicto de Afganistán. Durante los seis primeros meses de 2008 murieron más de 2.100 personas, incluidos 698 civiles… Por lo tanto, podríamos calcular entre 20.000 y 25.000 el número de personas muertas en Afganistán entre octubre de 2001 y junio de 2008.

         Según Adlène Meddi del diario independiente El Watan, a fecha de 25 de marzo de 2008, se habla de 4.000 soldados estadounidenses muertos en Irak. Calculan en 655.000 el número de muertes suplementarias de iraquíes (esto es, el 2,5% de la población) en relación al periodo anterior a la invasión estadounidense. La tasa de mortalidad era de 5,5 por mil antes de marzo de 2003 frente al 13,3 por mil actual. Datos oficiales de julio 2008 hablan de hasta 93.936 víctimas civiles.

         Los costes reales podrían llegar a los 3.000.000 millones de dólares para el presupuesto nacional de Estados Unidos, según Joseph Stiglitz y Linda Bilmes de diario The Times. 

         Según el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (UNCHR), sólo la guerra de Irak ha provocado 4.400.000 refugiados y desplazados internos.

 

Conclusión: Como se puede constatar, desde el inicio del siglo estas guerras ejercen un impacto fundamental en la economía mundial porque movilizan considerables recursos materiales y humanos para matar y destruir, recursos procedentes del conjunto del planeta. Crean un clima de inseguridad global y por ese mismo hecho crean un poderoso efecto de arrastre sobre el rearme de muchos países que en adelante destinan sumas colosales a procesos de militarización de continentes enteros como es el caso de Europa oriental y de Oriente Próximo.

         Según el Instituto Internacional de Investigación para la paz de Estocolmo, el total de gastos militares ha pasado de 735.000 millones de dólares a 1.339.000 millones entre 1998 y 2007, es decir, un aumento del 45% en relación a 1998. Este total corresponde al 2.5% del producto mundial bruto (PMB) y a la suma de 202.00 dólares por persona (SIPRI, 2008).  

 

Por nuestra parte, sólo añadimos el viejo deseo de siempre: ¡Malditas todas las guerras y todos sus promotores! ¿Cuándo pagarán por ello TODOS los máximos responsables?

 

 

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