antimilitarismo10  (Mayo-2000)

 

 LA MANO MILITAR de los EE.UU. en América latina

Marines en Colombia, bases en Manta, Ecuador, boinas verdes en Misiones y bases de la DEA en Salta, ambas ciudades argentinas, son sólo la punta del iceberg de la intervención militar norteamericana en América Latina. La justificación es una presunta "lucha contra el narcotráfico", flagelo que, como se sabe, tiene a laboratorios y mafias norteamericanas como principales responsables.

En Panamá, Washington instaló catorce bases militares con diez mil soldados y allí funcionó el cuartel general del Comando Sur norteamericano, la tristemente célebre Escuela de las Américas, que preparó a militares norteamericanos en la tortura, el terror de estado y el asesinato. Allí se formaron batallones enteros de soldados norteamericanos que participaron en Vietnam, la Guerra del Golfo y la invasión a Panamá en 1989. Allí se encuentran los 70 proyectiles de uranio empobrecido que en 1993 fueron arrojados en la cercanía de la base Rodman para evaluar su comportamiento en clima tropical. Ahora, los EEUU debe abandonar la Zona del Canal, El actual gobierno panameño ha debido permitir la permanencia de 3.300 efectivos norteamericanos y el despliegue de una fuerza conjunta de 2.000 hombres en la frontera con Colombia.

Washington ha reforzado las bases en Puerto Rico (isla de Vieques y Roosevel's road), retienen Guantánamo usurpada a Cuba, permanecen en Honduras (base aérea Solo de Cano) donde están ampliando las pistas para aterrizar los aviones Awacs y los C-141 al servicio del Pentágono. En Aruba y Curazao (Antillas holandesas) hay 2000 marines y se están construyendo nuevos puertos, aeropuertos y campamentos, además de recibir a gran parte de las fuerzas ubicadas en Panamá.

Los militares norteamericanos circulan libremente por Colombia y han desembarcado unos mil marines. Por convenios recientes disponen asimismo de la base de Manta en Ecuador y de Iquitos en Perú, donde ya existía la base de Santa Lucía en el alto Huallaga. Proyectan establecer un llamado "centro anti-droga" en Pedro Juan Caballero (Paraguay) y existen conversaciones para instalar otro en litoral argentino. En Misiones, el gobierno de Carlos Menem ha aceptado que se entrenen boinas verdes en la Escuela de Monte, que el ejército argentino posee en zona selvática y en la capital salteña está funcionando una base de la DEA. Se prepara, en Malvinas, una base conjunta inglesa-norteamericana-argentina con capacidad para albergar a 13000 efectivos.

Esta es la situación que compromete la soberanía de toda América Latina.