Mayo-2001

 

Malas noticias: Colombia, Vieques,...

 

Como un estribillo a repetir, todas y cada una de las veces podría iniciarse este apartado con una crónica de muertes en Colombia, aunque sus autoridades y las de otros países se resisten a declarar aquella situación como una auténtica GUERRA...

 

22 de abril del 2001

Colombia: La masacre de Naya puede superar las cien victimas

 

Luego del siniestro recorrido por doce veredas durante la Semana Santa, los paramilitares brindaron con champaña. Hubo gente que se salvó de milagro. En Timba (Cauca), viudas y huérfanos esperan que alguien vaya por los cadáveres. Las polvorientas calles de Timba están de luto. La gente anda con la desesperanza a cuestas. Viudas y huérfanos de la 'caravana de la muerte' que recorrió las veredas de la región El Naya, lloran de rabia, por la forma en que los paramilitares descuartizaron a los campesinos, y la impotencia al no poder regresar a sus tierras.

En el centro educativo el drama es igual. Todos coinciden en que más de 200 paramilitares irrumpieron el lunes de Semana Santa, que son más de cien los muertos y que los asesinos anunciaron que llegaron a quedarse en 25 veredas del Cauca y el Valle.

El Miércoles Santo, cuando la 'caravana de la muerte' concluyó, regresaron hacia El Playón, cerca de la casa de Saúl Dagua, y botella en mano dijeron: "Díganle a la guerrilla que por aquí pasó Bocanegra". Pero no se retiraron a Buenaventura.

Regresaron a las montañas de la Cordillera Occidental, en la misma ruta en que los pescadores huían despavoridos.

En la zona están atrapadas unas 4.500 personas. Corren el riesgo de morir en el fuego cruzado de los paramilitares y la guerrilla.

El defensor del Pueblo, Eduardo Cifuentes, responsabilizó ayer al Estado de la masacre ejecutada durante la Semana Santa por paramilitares en el Cauca. "Fue una masacre anunciada", dijo, y recordó que desde diciembre los campesinos del Alto Naya reclamaban la protección oficial.

 

 

 

29 de abril del 2001

Pese a las protestas, la marina de EE.UU reanudó sus prácticas de bombardeo en Vieques

 

La marina de Estados Unidos reanudó hoy sus prácticas de bombardeos con aviones caza A-4 en la base naval puertorriqueña de la pequeña isla de Vieques, en medio de fuertes protestas de los habitantes y políticos locales, con saldo de al menos unos 47 detenidos.

"Están arriesgando la vida de nuestra gente con las bombas", declaró uno de los organizadores de las protestas, Robert Rabin, entre cuyos manifestantes algunos grupos ingresaron clandestinamente a la zona prohibida del Campo García y provocaron la suspensión momentánea de las maniobras militares en que participan aeronaves del grupo de combate del portaviones USS Enterprise.

 

Los primeros informes señalaban que al menos unos 10 manifestantes, entre los que figuraba el alcalde de Vieques, Dámaso Serrano, y un senador del territorio estadounidense no identificado, se encontrarían ocultos dentro del campo de tiro.

Los reportes indicaron que cuatro legisladores puertorriqueños, que llegaron por mar para observar si las explosiones de las bombas inertes de 227 kilos violaban la ordenanza municipal sobre el nivel del ruido, fueron detenidos brevemente por la Guardia Costera estadounidense al acercarse a la zona restringida.

Entre otros legisladores que se encuentran en la zona restringida para protestar destacan las senadoras opositoras Norma Burgos y Myrta Sanes, hermana del guardia de seguridad David Sanes, el hombre que murió en el "accidente" de 1999, cuando cayeron junto a su puesto de vigilancia dos bombas de 220 kilos cada una debido a un error de los pilotos que las arrojaron.

Desde el jueves, cientos de manifestantes se congregaron ante el capitolio de San Juan para denunciar las maniobras militares, y se proponen viajar a Vieques.

Sectores del espectáculo y el deporte llamaron ayer al presidente George W. Bush a suspender las prácticas, apoyados por algunos legisladores estadounidenses.

La gobernadora de Puerto Rico, Sila Calderón se opone a los ejercicios y el miércoles interpuso una demanda judicial para detenerlos. Sin embargo, un tribunal de Washington desestimó el recurso y autorizó, acogiendo otro recurso del Departamento de Justicia estadounidense, el reinicio de los ejercicios a partir de este viernes, bajo el alegato de que el gobierno puertorriqueño no pudo sustentar plenamente los daños que las maniobras provocan a la salud entre los cerca de 10 mil habitantes de la isla municipio de Vieques.

En estos ejercicios, que son bombardeos de barco hacia la tierra, participan unos mil 300 efectivos, entre los que sobresalen los grupos de ataque del portaviones y el cuerpo de seguridad en el terreno, y se vienen realizando desde hace más de 50 años a partir de 1941 en la base naval de Vieques, de 13.3 kilómetros cuadrados en el Caribe.