apostillando10 (Mayo-2000)

LA COMIDA INJUSTA DE CADA DIA

 La comida de los países del Norte genera hambre en los países del Sur. La gran demanda de carne en los países enriquecidos exige que en el Tercer Mundo se destinen grandes cantidades de cereales al engorde del ganado y, por tanto, que se lleve a cabo la tala de enormes extensiones de bosques para producir esos cereales.

            Un estudio de la Universidad Metropolitana de México afirma que: "en países como Brasil, Colombia, Egipto, Honduras, México, Perú, Filipinas, África del Sur, Tailandia y Venezuela, la demanda de carne observada entre los ricos está asfixiando la producción de alimentos básicos para los pobres".

            Es el informe clínico de nuestro mundo:  Las muertes por  hambre y  miseria frente a las "enfermedades de la opulencia".

            Según la FAO, unos mil millones de vacas ocupan el 24% de las tierras del planeta e infieren tal cantidad de cereales que podría saciarse a millones de hambrientos. Con lo que cuesta producir una hamburguesa, unos 250 gramos de carne, 50 personas comerían un plato de cereales y, si la vaca ha sido criada en un país tropical, la misma hamburguesa ha costado la destrucción de 5 metros cuadrados de selva.

            En Brasil, donde el hambre es común, se dedican las mejores tierras para alimentar ganado que se comerán en Occidente en forma de hamburguesas. Hasta el 18% alcanzan las tierras cultivables dedicadas a la soja, que se exporta a la Unión Europea para cebar el ganado que surte a Mc Donald's y Burger King. Exportación naturalmente dominada por no más de cinco empresas multinacionales.

            Sin necesidad de un solo trabajador, unas computadoras controlan automáticamente una enorme finca de la multinacional alemana Wolkswagen, en el estado de Pará (Brasil), con más de un millón de cabezas de ganado vacuno para exportación. Sin objeción alguna, el ejército brasileño, aliado con los terratenientes y las multinacionales, también controla represiva y brutalmente a miles de campesinos que ven morir a sus hijos de hambre, que siguen luchando por su tierra y reclamando una reforma agraria.

            La "libertad de comercio" del Imperio esclaviza a los pobres, convierte el reino vegetal en animal, quita de las bocas hambrientas los cereales que destinan al engorde de ganado para las bocas opulentas.

Apostilla: El Imperio exporta su ideología y su colesterol.

Las hamburguesas son la comida del vencedor.