Diciembre-2000

 

¿ FELIZ NAVIDAD o FELIZ DIGESTIÓN?

 

Nada, que no sé cómo felicitar las navidades a los amigos...

A juzgar por lo que me dicen y sugieren... que si la comida con los compañeros, que si cuánta lotería quiero, que dónde cenamos en Nochebuena, que dónde el cotillón de Nochevieja, que si les van a dar una "cesta de navidad", que conviene comprar los mariscos con antelación,...que al paso se compran los juguetes de "reyes", que venden unas cajas de cava muy apañadas en no sé dónde...

Pero, ¡coño!, ¿esta gente va a hacer otra cosa que no sea comer y beber?

De ahí mis dudas sobre la frase a escribir en las tarjetas: ¿Feliz digestión? ¿Buen provecho? ¿No olvidéis los "alkasenser"? ¿Daos prisa que se acaban?...

Lo que decía un amigo:  "Ahora no se diferencian unas fechas de otras, ni la navidad, ni las vacaciones, ni el día del padre o de la madre, ni la semana santa, ni las primeras comuniones,...la cuestión es siempre la misma, comprar y consumir, y cuanto más mejor. Aquí quienes mejor lo celebran es el Corte Inglés y similares...ésos sí que están haciendo su "agosto" todo el año.

Esto me recuerda una definición de consumismo que daba El Perich: "La sociedad de consumo es como un `tiovivo': se nos monta en un coche, se nos hace ir pagando y no llegamos a ninguna parte."

Y el caso es que algunos de esos amigos se molestan a veces cuando se toca este tema del consumismo... Y es que creo que se sienten afectados, que en el fondo les da coraje sentirse consumidores, y verse absorbidos, manipulados y engañados por la publicidad y por las empresas que andan por detrás haciendo negocio a su costa.

Ocurre lo mismo cuando hablamos de los Estados Unidos. Jode cantidad comprobar que hemos caído en las garras de esa cultura norteamericana (la cultura Mc Worl), cuyo objetivo es una sociedad universal de consumo, donde no cuentan las tribus ni los ciudadanos, sino solamente esa nueva raza de hombres y mujeres que son los consumidores.  Una cultura globalizante que se traga a todo el mundo, a los que la critican desde un punto de vista reaccionario e, igualmente, a sus competidores democráticos (que sueñan con una hermosa sociedad civil compuesta de ciudadanos libres y de culturas diversas).

Benjamín R.Barber comparaba a esta cultura norteamericana con una serpiente pitón, que se adorna un instante con los colores de las culturas que ingurgita: Si está en los barrios de los Angeles su música pop la mezclan con ritmos latinos y reggae; los Big Macs y demás comida basura se sirven con vino francés en París;  o se fabrican con buey búlgaro en Europa del Este; Mickey hablando francés en Disneyland-París... Pero, a fin de cuentas, Music Televisión (MTV), McDonald's y Disneyland son los caballos de Troya de Estados Unidos para filtrarse e inmiscuirse en las culturas de las demás naciones.

ESE ES EL SUEÑO AMERICANO: Reunir a todos los países en un vasto parque temático mundial, enteramente intercomunicado por las tecnologías de la información, los intercambios comerciales y la industria del espectáculo. Si por ellos fuera, existiría una moneda única (el dólar), una lengua común (el inglés), unos comportamientos parecidos. Los hombres y mujeres no se distinguirán por su religión, o por su cultura o su pertenencia étnica: o son profesionales o no lo son... o son consumidores o no lo son. Y todo ello barnizado de "libertad" (¡cómo no!). Una fábrica de patatas cocinadas del Midwest americano proclama en su publicidad:

"Os ofrecemos la libertad, porque os damos la elección de la salsa de acompañamiento".

LA LIBERTAD MUNDIAL se parece cada vez más a la elección de la salsa de acompañamiento del único plato disponible.

ESTE ES NUESTRO MENSAJE DE NAVIDAD-2000:

Amigas y amigos, quedamos invitados a cabrearnos, porque nos están configurando en una sociedad ficticia, en la cual el consumo se convertirá en la única actividad humana y será el que defina la esencia del individuo. El mercado asegura a quienes tienen los medios, los bienes que desean, pero no las vidas a las que aspiran; la prosperidad para algunos, la desesperación para muchos y la dignidad para nadie.

FELIZ CABREO NAVIDEÑO