Marzo-2001

¿Quiere entender?

Pues, mire más a la gente y menos a la prensa

 

¿Usted suele mirar a la gente que se cruza por la calle? ¿Les mira usted a los ojos? ¿O usted sólo se cruza por la calle con “nadies”?

¿Verdad que debajo de la apariencia, del vestido, del peinado...siempre hay una persona? Cada persona  con su historia, con sus problemas, con sus ilusiones,...con su silencio.

 

Algo parecido podemos decir de la SOCIEDAD... ¿Cómo estamos en la sociedad y cómo la miramos?

Luis Alfonso Aranguren dice que para plantear la solidaridad como alternativa a una sociedad basada en la desigualdad y en la injusta distribución de la riqueza, hemos de saber estar ajustadamente en la realidad. O sea que, para ser mínimamente honrado con lo real es preciso saber estar en la realidad, no fabricarla ni ideologizarla.

 

Pero ¡ojo!, porque la realidad nos es ofrecida como un enorme PESO que nos aplasta, cuando no como una TRAGEDIA difícil de asimilar. Un  OGRO  terrible y temible contra el que nada podemos hacer, una BOLA de nieve maligna que crece y crece y se viene encima.

Y los medios de comunicación nos potencian esa misma visión de la realidad con un alto grado de emotividad sentimental (que curiosamente acaba produciendo indiferencia e insensibilidad) y que, por otra parte, fomenta la impotencia ante la magnitud del mal.

¡Como si el mal fuera algo MÏTICO, que no naciera de la responsabilidad de los propios seres humanos...!.

 

¿Cómo es esa realidad que parece desbordarnos? ¿Quién hay detrás de todo esto que llamamos el Sistema, quién está manejando los hilos de este enorme muñeco que es el Mundo y sus gentes? Prescindamos, una vez más, de las apariencias, y miremos en su fondo. Quizás nos encontremos con Organismos y Grupos de poder concretos, dirigidos por personas concretas, y que deciden bajo su responsabilidad sobre el destino del resto de seres humanos, para suerte o desgracia de éstos. Tal vez descubramos otras cosas como éstas:

 

·         El Norte frente al Sur a escala planetaria. Se nos quiere vender que necesariamente tiene que haber DESIGUALDAD... Pero ¿Por qué "necesariamente"? Para que el bienestar del Norte se mantenga intocable. El patrón de desarrollo desbocado del Norte sólo es sostenible en la medida en que se mantenga la desigualdad extrema, pues de otro modo los recursos mundiales no alcanzarían para todos.

·         El límite del crecimiento económico. Se nos quiere vender la globalización económica como panacea. Pero es imposible universalizar el grado de consumo que generamos en Occidente para el resto del mundo. La globalización de la economía en manos del mercado, lejos de convertir el capitalismo en el modelo triunfante a seguir, ha demostrado con los hechos "que fracasa estrepitosamente cuando se trata de asegurar el bienestar, e incluso, la simple supervivencia del conjunto de la humanidad".

El derroche de unos pocos es a costa de las carencias de la mayoría.

·         La sociedad posindustrial. Y entonces se habla de dualización y exclusión social. Los grandes poderes económicos dominan al mundo, controlan la producción, la riqueza y su distribución. Marcan los hábitos de consumo, los sistemas de ventas y de financiación... Y decretan quiénes quedan fuera de la tarta, de los circuitos productivos, quiénes y cuántos van a ser los marginados que engloben ese llamado "Cuarto Mundo".

·         El pensamiento único. Asistimos a una nueva forma de totalitarismo económico, político y mental que se arrodilla ante el "dios" mercado... Todos hablan del triunfo del neoliberalismo y su globalización. Los medios de comunicación se dedican a exaltar el modelo neoliberal. La globalización y el poder concentrado en Organizaciones financieras y grandes multinacionales supera a la mayor parte de los Estados nacionales del planeta. No hay imposición legal de un pensamiento único, pero la hay de hecho. La libertad de expresión quedó anulada en la práctica. El pensamiento único se constituye en ideología dominante que encubre sistemáticamente la verdad de la realidad.

·         La cultura posmoderna. No caben razones que alienten, que sostengan a la totalidad del ser humano. La persona ha quedado reducida a consumidora empedernida... No existen referentes políticos, éticos, religiosos... la posmodernidad ensombrece cualquier tentativa emancipadora o transformadora de la realidad.

 

APOSTILLANDO:

Mal asunto compañeros el día que nos convenzan.

Nos quieren vender la moto, de que nada puede cambiar,

  de que el Mundo es así por naturaleza y siempre lo será, "que querer cambiar la Sociedad no lleva a parte alguna",

y, además, ¿quién va a ser capaz de cambiarlo?...

Eso es lo que proclaman los Medios de Comunicación,

eso es lo que les ordenan proclamar sus Poderosos amos,...

Y así es como consiguen mantener su chiringuito en pie, maldita sea, 

cuatro vividores en el mundo a costa de la Mayoría de los seres humanos.