Octubre-2003

¿Y tú, cómo ves el mundo?

 

Le decía a mi colega que es inexplicable que, en este mundo tan moderno y avanzado, pueda estar creciendo el hambre en algunos continentes, por no decir que, en general, la miseria está creciendo con respecto a años anteriores.

Como si tuviera un resorte en el culo, saltó de inmediato y me dijo:

-         No seas demagogo,… ¿Cómo se te ocurre decir que el mundo está peor que antes? ¿Cómo no vas a reconocer todos los buenos inventos y avances en la humanidad?

 

Indudablemente yo estaba influenciado por la noticia que acababa de leer, cuando a mediados de Julio un Representante de la ONU, Sr. Chowdhury, señalaba en su Informe que “la población que vive en los países más pobres, 718 millones, el 11% de la población, puede aumentar el 2015 hasta 942 millones (13%)… Y que pueden ser 420 millones de personas las que vivan en esas fechas con menos de 1 dólar diario”. En ese mismo informe indicaba que, por ejemplo en África, la situación había empeorado con respecto a años anteriores.

 

Pero me quedé pensando en la acusación que me hizo el colega. ¿En verdad soy un demagogo o él es un iluso?...

Pues claro que se han inventado muchas cosas en nuestro mundo, ni aunque fuéramos tontos y no supiéramos reconocerlo y palparlo. Hasta mi abuela se volvería loca, si ahora levantase la cabeza. Pero la cuestión es ¿Cómo se casan esos adelantos con el Informe de la ONU y con otros muchos informes que nos demuestran la enorme miseria que existe en nuestro mundo?

¿Qué ganamos con saber que se ha inventado una maravillosa vacuna contra la viruela, o contra el SIDA, si luego no llegan a las personas pobres que más las necesitan?. Conozco países en los que es imposible económicamente conseguir un antibiótico, aunque en la mesita de noche de mis padres haya para dar y vender, y hasta caducados de fecha por no haberse utilizado.

¿Para qué queremos presumir en nuestra sociedad de unos cohetes maravillosos que llegan a los más lejanos planetas, o de unas armas “inteligibles” capaces de destruir y matar a millones de personas en sólo unos minutos, si tan admirables inventos no ayudan a mejorar la vida de los seres humanos?

 

Las preguntas me crecían en la cabeza…, aunque reconozco que hay por medio una cuestión de criterios: los avances y la modernidad parecen medirse por la tecnología y el consumo, más que por el desarrollo de la vida de los seres y sus valores. Pero, ¡coño!, nunca en la historia hubo tantísimos medios de comunicación, radios, televisores, prensa,  internet, móviles,… ¿Y sí creen que hay un mayor nivel y riqueza en las comunicaciones entre los seres humanos, y una información más verídica que fortalece la libertad de los seres humanos? Nunca hubo tantos móviles en el mundo, pero nos dicen que “este mundo comunicadísimo cada vez se parece más a un reino de solos y de mudos”.

 

No es por tocarle las narices a mi colega, pero el asunto nos llevaría a hablar del llamado DESARROLLO económico: Y si el desarrollo y progreso del mundo apenas ha beneficiado a una cuarta parte de la humanidad, precisamente la más derrochadora, ya me dirán si podemos hablar con tanta alegría de progreso en TODO el mundo. Por respeto a las otras tres cuartas partes deberíamos ser más cautelosos en nuestras sentencias. Y no digamos si alguien nos plantea una cuestión aún más escabrosa: Que el desarrollo de unos pocos está siendo a costa del empobrecimiento de unos muchos.

Y si, además, hablando de personas no podemos medir los avances sólo por la economía, sino por el crecimiento en valores y por el respeto en nuestras relaciones sociales, ya me dirán si realmente la situación mundial demuestra progreso o regresión.

 

   Apostillando: Los países ricos y los ciudadanos de “primera categoría”

                   medimos a todo el mundo con nuestra vara de medir

                   y lo juzgamos  y valoramos

desde nuestra exclusiva visión y modo de vida.

                   ¿Pero qué piensa la gran mayoría sufriente de nuestro Planeta?