Junio-2005

 

Cuanto más rico, más borrico

 

Eso lo decía mi abuela Juana, que, como buena manchega, echaba mano de los refranes a cada momento. Además, en mi pueblo, aunque era pequeño, había cantidad de ejemplos de esos ricos.

Y a mi modo y manera yo entendía el dicho de mi abuela: el dinero te volvía prepotente, engreído, distante de la gente, odioso, abusador, presumido, creído, “señorito”, caciquillo,... Algo así; un poquito de cada epíteto, con sus sinónimos correspondientes.

Incluso, para los pobres, los ricos siempre resultaban un tanto sospechosos.

 

En estos días cuenta la prensa que el número de ricos aumentó un 7,3% durante el año pasado, haciendo un total de millonarios en el planeta de unos 8,3 millones de personas. Acumulan entre ellos 30,8 billones de dólares. Por lo visto ha significado la mayor subida de ricos en los últimos veinte años.  Claro está, que los “super super”, los “ultra ricos” (los que tienen más de 30 millones de dólares cada uno) sólo son 78.000 en el mundo.

El asunto tiene su miga: Resulta que estos millonarios, que representan el 0,2 % de la población mundial, acumulan una cuarta parte de todo el dinero disponible en manos particulares en el mundo.

Oye, y en España también.  El año pasado aumentaron en 11.300 esos millonarios con  patrimonio mayor de 820.000 euros. Ya  son 141.000 en España.

Y lo primero que se me ocurre es lo mismo que a todo el mundo: ¿Y de dónde...? ¿Cómo se hacen millonarios esta gente de un día para otro...?  Trabajando, no puede ser. Que se lo pregunten a los trabajadores de cualquier parte del mundo.  Y las loterías y las quinielas tocan muy raramente y, además, no toca tanto.  ¿Entonces...?

Desde luego, todo lo que añadamos a ese último interrogante serán temas discutibles. Los ricos dirán que ellos saben sacarle rentabilidad al dinero. Los pobres lo dicen de otra manera. Nunca habrá acuerdo entre lo que piensan los unos y los otros. Naturalmente, las situaciones y las perspectivas son distintas. No se ve, ni se entiende igual el mundo, desde un trono, que desde una cuneta. ¡Ni miejita!

 

Nos dicen que baja la productividad, que la ciudadanía está más atrampada que nunca con los préstamos, que los salarios están atrancados y cada vez alcanzan para menos, que las compras de vivienda están imposibles, que la mayoría de las familias llegamos ajustaillas a final de mes, que el paro no baja, que cuesta conseguir el dinero,...  

¿Entonces, de dónde coño sacan los ricos el dinero y aumentan los millonarios?. 

Y me contestaron: JUGANDO. Jugando con el dinero.  El que tiene dinero participa en el juego de la bolsa, que hace crecer tu dinero sin mover un dedo. El que tiene dinero juega a la especulación: Compra barato y en cantidad y vende caro.  El que tiene dinero juega en la política y subvenciona a los partidos, para después estar protegido por las leyes y por los gobiernos, y ser favorecido con licencias y rebajas.  El que tiene dinero juega con los pobres y puede aprovecharse de su situación de necesidad para robarles sus bienes por cuatro perras. El que tiene dinero juega en los negocios, comprando y vendiendo con dinero negro, si es que no es negro ya ese negocio. El que tiene dinero puede jugar con los contratos, y conseguir mano de obra barata y sacarle gran rendimiento. El que tiene dinero puede aprovechar todas las oportunidades que se presenten,  y pujar para conseguir gangas en las subastas de bienes embargados. El que tiene dinero puede jugar con el dinero para ganar mucho más dinero, aprovechándose de las circunstancias...

A lo mejor eso es lo que quiere decir la gente  con que “el dinero llama al dinero”.

 

Qué quieres que te diga....que sigo acordándome de lo que decía mi abuela...

Y ya no te digo, si esto lo junto con otras noticias publicadas recientemente, como por ejemplo:

De verdad, que cada vez entiendo mejor lo que decía mi abuela.

 

            Apostillando: Definitivamente, me quedo con lo que decía mi abuela:

                        “Cuanto más rico, más borrico”