Octubre-2005

 

Cada día más piraos

 

Cada vez resoplamos más, cuando nos encontramos un amigo y yo para hablar de las cosas que pasan por el mundo.  ¡Será posible!  ¡Mira que escuchar a Bush hablando de “terrorismo de la naturaleza”! ¡Cada día estamos más piraos!.

 

Me cuenta que, durante la fiesta de la Mercé en Barcelona, el ayuntamiento ordenó expulsar a los indigentes de las calles.  Con una furgoneta azul oscuro y sin distintivos policiales, la guardia urbana “recogió” unos 50 indigentes de las calles del centro. Según un detenido, se les ofrecía un billete de metro y tres días de albergue a cambio de no aparecer por el centro. Si no aceptaban se les encerraría en el cuartel junto con delincuentes comunes.  Algo parecido hicieron en Colombia cuando la visita del papa Palo VI.

El alcalde, Joan Clos, destacó la “normalidad” y la “participación” de la Fiesta Mayor, en la que acompañó “el buen tiempo, el civismo y la solidaridad”. El arzobispo, Lluis Martínez, en su homilía en la basílica de la Mercé, bendijo a los políticos que “están realizando la reforma del Estatut”, apelando a la ciudad de la “solidaridad, el civismo, la justicia y la caridad”.

 

Parece que los dirigentes y sus medios de comunicación mantienen una “realidad con dos dimensiones”: ¿Cuál es la realidad que debe importar a la ciudadanía? Por lo visto, la que ellos digan y presenten, no la dimensión verdadera de la realidad.

 

Fíjate en lo que decía, el otro día, un experto de Naciones Unidas: “la desconexión de la Franja de Gaza ha permitido al estado judío desviar la atención de su extensa expansión en Jerusalén Oriental y en otros territorios palestinos”. Es decir, que el primer ministro israelí, Ariel Sharon, mientras cosechaba este verano cantidad de premios diplomáticos por haber acabado la ocupación de 38 años de la Franja de Gaza (aunque Israel sigue controlando el espacio aéreo de Gaza, el acceso al mar y las fronteras), se ha aprovechado de la movida mediática favorable para, bajo cuerda, seguir extendiendo  asentamientos en Cisjordania, expulsando palestinos de su zona de Jerusalén y construyendo el Muro en territorio palestino. Esto no sale en la prensa. Esto es otra tomadura de pelo.

 

La gente cada día presumimos más de nuestros avanzados conocimientos. Pero, la verdad es que cada día nos consideran más tontos y así nos tratan. No hay más que escuchar a los gobernantes y a los políticos, o ver la publicidad y las propagandas en los medios de comunicación.

Pero, además, fíjate en los viejos colegas, analistas críticos y “comprometidos en su pasado”: Siempre echan mano de los viejos esquemas para explicar la actualidad, echan mano de unas historias rancias para justificarse intelectualmente, porque no son capaces de explicar lo que está ocurriendo: el problema de la inmigración, el fracaso de la ONU, los orígenes del Katrina y otros fenómenos atmosféricos y sus consecuencias, la habitualidad de los accidentes laborales y de circulación, las desigualdades escandalosas (muertos de hambre junto a muertos por sobrepeso), el fenómeno del terrorismo, el descaro imperialista, etc.

 

Algo habrá que hacer, me decía mi amigo. Siguen existiendo muchos medios para participar y luchar y denunciar y protestar... Muchos colectivos siguen esforzándose en buscar respuestas alternativas...Sigue valiendo aquello de empezar a barrer por la  propia casa (desde nuestro tiempo, nuestra economía, nuestro consumismo,...). Sí es verdad.

Y hay gente que sigue valorando las medidas radicales y pacíficas: Como la huelga de hambre de 210 presos en Guantánamo desde el 8 de agosto, incomunicados y torturados, protestando: por las condiciones de su presidio, contra los escuadrones de matones que en grupos de 30 los torturan por la noche, contra el hecho de llevar tres años encarcelados sin acusación y sin abogados que les defiendan ante un juez, y por que se respete la Convención de Ginebra.  A estos reos se les niega el estatuto de prisionero de guerra, no les reconocen la aplicación de la jurisdicción penal (civil o militar) norteamericana y se autoriza que les torturen  para obtener información.

En las mismas andan los presos saharauis en las cárceles marroquíes, en huelga de hambre desde hace varias semanas.

 

El otro día comentaban otro instrumento valiosísimo hoy día que apenas si se utiliza: ejercer nuestro poder de consumidores. Por lo visto, si lográramos organizarnos, las campañas de consumidores podrían tumbar a cualquier multinacional y a cualquier gobierno. Dicen que es un poder inmenso que no ejercemos. Ya se han hecho prácticas y resultan.

Otra modalidad son las campañas por internet: Recientemente, ciudadanos y ciudadanas enviaron 40.000 correos electrónicos a Nestlé pidiendo a la multinacional que retirara el contencioso injusto contra el mísero estado etíope, al que exigía 6 millones de dólares para compensar una nacionalización de 1975. Nestlé tuvo que echarse para atrás.  También tuvo éxito una campaña de Amnistía Internacional con el caso de Safiya Husseini, condenada a lapidación... O aquella otra que se llevó con éxito para desbaratar una campaña publicitaria de Nike. Esto significa que la solidaridad de la sociedad civil expresada a través de la red es capaz de hacer revisar decisiones de estados o de multinacionales.

 

La conversación entre mi amigo y yo terminó siendo positiva y nos pudimos despedir algo más animados. De todas maneras, el personal estamos cada día más piraos.

 

Apostillando: Los locos no tienen cura, ¿o sí?

                ¿Por qué darnos por vencidos los ciudadanos?

                ¿Acaso no es eso lo que quieren que hagamos...?