Octubre-2006

 

Usted de qué se maquilla?

 

Tiene su miga la pregunta. Y es que el otro día mi amigo José María hablaba de esto del maquillaje.  La gente utiliza cosméticos para embellecerse, o también para aparentar o aparecer como uno no es. Esto es lo que hacen los actores de teatro y de cine: el más perfecto canalla puede aparecer como una excelente persona gracias al maquillaje. Parecen milagrosos: los maquillajes, las liposucciones, las cirugías plásticas te quitan años, te vuelven una persona más atractiva, más interesante, más conquistadora. Por algo la fabulosa industria de la cosmética vende miles de millones cada año.

 

Imagínate lo que el tema dio que hablar…

Hablando del cambio en la sociedad, se dice que en los últimos cuarenta años, el mundo ha cambiado más que en los cuatrocientos años anteriores. La generación de Mayo del 68, que creía en la utopía y la revolución, con sus símbolos del Che, de Gandhi o de Luther King,  ha sido suplantada por otra generación, ni mejor ni peor, la generación de la “satisfacción”,  que no espera nada de las utopías y de las revoluciones.

Y como los tiempos también han cambiado las personas, mucha gente que hace cuarenta años eran  progres liberales y de izquierdas”, hoy son conservadores y derechosos (o como dicen, de “centro”). Han tirado del maquillaje. En una viñeta del Roto una señorita le dice a otra: “El maquillaje se lleva levemente de izquierdas y muy, muy solidario”.

Jóvenes de aquel Mayo del 68 hoy defienden que el mundo ya no se cambia con “revoluciones”, sino mediante el “diálogo” y la “solidaridad”. Efectivamente, “levemente de izquierdas y muy, muy solidarios”.

La cosmética consigue que muchos “solidarios” compaginen su leve izquierdismo y su solidaridad con buenas cuentas corrientes en bancos, con la rentable compra de viviendas y con sólidas inversiones en bolsa. Personas que se dicen de izquierdas, viven perfectamente integradas en la economía del mercado, el capitalismo puro y duro, que siempre caracterizó a la derecha más inmisericorde. Por eso es que necesitamos el maquillaje a tope, para poder representar lo contrario de lo que realmente hacemos.

Pero esto no sólo nos pasa a los mayores. Hay mucha gente de ahora que saben que la violencia, las desigualdades, el hambre, las injusticias y tanta muerte diaria prematura, todo eso no se arregla con los “voluntariados” y las “campañas solidarias” y las ONGs. Eso sirve para aliviar algunas que otras penas, pero no solucionan. Sin embargo el maquillaje de “modernos solidarios” les hace sentirse contentos…y terminan convencidos de que este mundo tiene que ser así y funcionar como los canallas más poderosos han querido organizarlo, de acuerdo son sus intereses.

 

Maquillajes hay para todos los gustos.

Un consumista empedernido será más moderno e izquierdoso si utiliza el maquillaje de “consumidor responsable”.

Un político vividor y veleta también puede convertirse en izquierdoso y responsable si usa un maquillaje del “talante, diálogo y respeto a la disciplina del partido” (El día 17 de Octubre  comenzaba a discutirse la ley de leyes, la de Presupuestos del Estado…El Parlamento estaba prácticamente vacío…será suficiente con que los parlamentarios acudan el día de votar y voten lo que sus jefes ordenen…Esos son los dirigentes del Estado y representantes del pueblo español que cobran más por su dedicación exclusiva).

Con el maquillaje de “legal, o vacío legal” puede declararse inocente al mayor estafador. El Tribunal Supremo absolvió el pasado mes de julio al banquero más rico e influyente de España. Los propios accionistas habían acusado a Emilio Botín de apropiación indebida y administración desleal, por haber concedido indemnizaciones supermillonarias a dos ejecutivos. Según la sentencia queda absuelto, porque la ley no marca “topes máximos”, y añade “aunque sí existan los topes éticos y de sensibilidad social, que aquí quedan ostensiblemente transgredidos”. Es decir, los jueces sirven para aplicar las leyes, pero en ocasiones las leyes no sancionan los comportamientos inmorales que transgreden la ética y la sensibilidad social. ¿Para qué sirven, entonces, las leyes?.

Con similar maquillaje de “delito no tipificado en el Código Penal” los sindicatos CC.OO., UGT y FITC fueron denunciados por recibir 650.000 euros del banco norteamericano  Citibank para obtener la colaboración de ellos en diferentes acuerdos laborales de reducción de plantilla y de traslados de trabajadores. La Audiencia Provincial de Madrid reconoció las cantidades entregadas, pero dictó sobreseimiento de los hechos denunciados por no estar tipificadas como delitos en el Código Penal las gratificaciones de empresas a sindicatos. ¿Cuántos acuerdos, negociaciones y expedientes de regulación se habrán pagado?.

Un Vaticano preocupado más por la ortodoxia que por la ortopraxis, que pone por delante el dogma al Evangelio, la obediencia al papa antes que el seguimiento de Jesús, el código de derecho canónico antes que el Sermón de la Montaña, su religión católica como única y condena al resto,  puede arreglarlo con el maquillaje de la “conciliación y el perdón”.

Bajo el maquillaje de la “liberación” se ha invadido y destruido Irak, bajo el maquillaje de la “democracia” se ha invadido y destruido Afganistán, bajo el maquillaje de la “defensa propia” se ha invadido y masacrado a Palestina, o se ha bombardeado a Líbano, bajo el maquillaje de la “propia defensa nacional” se la legitimado la guerra preventiva

Hay maquillajes a “gogó”: se dice paz cuando se quiere decir guerra, se dicen daños colaterales cuando se refieren a matanzas indiscriminadas, se dice flexibilización laboral cuando quieren decir despidos masivos,… Los políticos y medios de comunicación son expertos en cosmética.

¿Y la publicidad? La publicidad es la repera, es la pura esencia del maquillaje…

Hasta los muertos son maquillados cuidadosamente, para que no parezcan muertos, y  parezcan descansar felices por las familias que tuvieron,…

Sólo unos están fuera de la cadena: Los pobres, los que pasan hambre, los tarados y atrasados no se maquillan de nada. La vida marca a esas pobres gentes de forma que no puedan aparentar nada.

 

La conversación fue subiendo de tono. Ya saben cómo se ponen mis amigos de encendidos con cualquier tema. Y, además, nunca falta quien al final te jode con la preguntita: ¿Y tú de qué te maquillas?...

 

Apostillando: Como dice el Roto:

“El maquillaje se lleva levemente de izquierdas

  y muy, muy solidario”