Septiembre-2007

 

Una vuelta por La Toscana

 

Le estábamos esperando. Nuestro amigo viajó a la Toscana. Algo conocíamos de esa tierra italiana a través del cine: “Bajo el sol de la Toscana”, “La vida es bella”,... pero queríamos escuchar las impresiones de nuestro compañero.

 

Una de las cuatro regiones de la Toscana es Val di Chiana: paisajes fascinantes y localidades medievales. Un valle que siempre estuvo habitado por el ser humano, como lo demuestra la ininterrumpida sucesión de culturas que se remontan al Paleolítico y al Neolítico, pasando por las civilizaciones etrusca y romana, la Edad Media y el Renacimiento.

 

Un  valle que fue fértil, que se inundó y permaneció empantanado durante siglos.

Y durante siglos, desde tiempos de los etruscos hasta la Edad Media, sufrieron enormes infecciones de malaria.

A partir del s. XIV se debatieron con mayor interés soluciones para desecar el valle. En el s. XVI se consultó a Leonardo da Vinci, que no dio soluciones pero trazó un interesante mapa del área poniendo de manifiesto que el territorio estaba ocupado de norte a sur por un inmenso lago, del que sólo quedan dos reminiscencias (el Lago de Chiusi y el de Montepulciano). Fue en el siglo XVIII que Vittorio Fossombroni ideó una serie de canales de drenaje que vaciaron el valle y lo convirtieron otra vez en un terreno enormemente fértil, que de manera aparcelada fueron adquiriendo pequeños agricultores.

Entre girasoles, tabaco, maíz, viñedos, olivos, cereales, alfalfa, árboles frutales, pastos para el ganado,… permanecen esos grandes canales que deberían ser galardonados como “monumentos nacionales”, y que tal vez los lugareños no sean del todo conscientes  de la función que desempeñaron y de las miles de vidas que salvaron.

 

Muchos viajeros dan por justificado su paseo por la Toscana con sólo conocer los nombres de famosos que nacieron o vivieron por allá: Dante Alighieri, Vasari, Petrarca, Miguel Angel, Horacio, los Médici, Donatello, Fray Angélico, Botticeli, Ghilandaio, San Francisco de Asís, Santa Catalina de Siena,…y de condes, marqueses y duques ya ni hablamos.

Muchos grandes señores y artistas que empleaban a toda la población sana: según el momento, para cultivar, o para levantar murallas, iglesias y palacios, o para luchar contra los vecinos. No existía desempleo para las personas sanas y, además, se les empleaba al antojo de los señores.

 

La Toscana sigue siendo un testimonio monumental histórico: Cada 15 ó 20 kilómetros, sobre colinas, aparecen pueblos perfectamente amurallados, en cuyo interior se mezclan castillos, basílicas y palacios, en su mutua confusión histórica. Allí están esas ciudades medievales de suelos de piedra, de argollas en sus paredes de piedra, de torres, de palacios e iglesias de piedra… 

Un testimonio de la lucha secular de poderes y contrapoderes: etruscos, romanos, la iglesia, duques españoles, condes y marqueses,… Siglos de peleas por arrebatarse las ciudades, las fortalezas, las tierras y los trabajadores.

 

Actualmente muchos de esos edificios están siendo utilizados por Administración Pública. Los habitantes parecen pacíficos, serios de semblante pero fáciles para la risa, tranquilos, con fuertes tradiciones religiosas, un tanto providencialistas,…

Del roce con aquella gente brotó una reflexión: Una persona es educada en un lugar cuando sabe adecuarse y respetar los hábitos de dicho lugar. La educación no es un título universal que sirva para todas las partes del mundo. La educación tal vez está configurada por dos elementos: la actitud (o propia formación) y el comportamiento (la capacidad de adaptación e integración en un lugar).

 

Por otra parte, te das de narices con cantidad de contradicciones, sobre todo en el terreno religioso:

- Sobre minúsculas ermitas de santos se han levantado suntuosas basílicas.

- Como los muertos no levantan la cabeza, Francisco de Asís no podrá avergonzarse de las riquezas franciscanas: de sus basílicas repletas de cuadros y joyas, de su red de guías de pago, de sus mesas dentro de las basílicas donde frailes sentados te ofrecen una bendición o una intención de misa a cambio de dinero.

- Tremendamente escrupulosos en las formas: un fraile en la puerta obliga a las mujeres a cubrirse y a los hombres a descubrirse (las mujeres deben ponerse una especie de capa de esponja y vestir pantalón largo), se prohíben las fotografías,…pero puedes adquirir tarjetas y miles de regalos y recuerdos en las tiendas de la basílica. Se exige silencio absoluto, pero puedes comprar una guía electrónica que escuchas por auriculares.

- En la monumental Roma es aún más exagerado: en el Coliseo ya no huele a sangre de mártires ni se escuchan sus gritos. Tampoco en el Vaticano huele a santidad ni se escucha el aleteo del Espíritu. El Vaticano es sin duda el monumento imperialista mejor conservado de toda Roma… La Roma antigua es un conjunto admirable de ruinas. ¿Ocurrirá con el Vaticano como con el Imperio Civil, que, en el futuro, no quede piedra sobre piedra…?

 

Claro que impresiona ver el Vaticano, la plaza y basílica de San Pedro, las filas de columnas y de estatuas, las galerías de tumbas de los papas donde hay fieles que se detienen más ante la lápida de Juan Pablo II solicitándole algún milagro… Claro que impresiona ver aquel enorme escenario, donde es fácil entender que cualquiera vestido con los símbolos del poder puede sentirse flotando y “endiosado”…Claro que impresiona ver a miles de personas de todos los colores fluyendo continuamente por aquella enorme plaza… ¡Válgame, Dios! 

Pero también impresiona el  Castillo de Sant’Angelo junto al río Tiber. Un enorme círculo monumental enmarcado por una muralla pentagonal. También el Vaticano ha tenido su Pentágono.   Iniciado por el emperador Adriano en el año 135 para ser mausoleo personal, se convirtió más tarde en edificio militar. El actual nombre le viene  del año 590, cuando una gran epidemia de peste golpeó a Roma, y el papa Gregorio I vio al Arcángel San Miguel sobre la cima del castillo que envainaba su espada significando el fin de la epidemia. Una estatua del arcángel corona el edificio. Estando en poder de la iglesia, el papa León IV amuralló el Vaticano y el castillo, convirtiéndolo en una fortaleza donde refugiarse los papas en épocas de peligro. El pasadizo que une el Vaticano con el Castillo fue hecho por el papa Alejandro VI (tan español como sinvergüenza) en el siglo XV. Un enigmático edificio por muchos siglos temido como símbolo de la represión vaticana.  ¡TODO UN SÍMBOLO EVANGÉLICO!

 

Seguro que la gente entendida en historia y en arte disfruta de manera especial por aquellas ciudades medievales, con tantas pinturas y esculturas, tantos monumentos góticos y románicos, bizantinos y renacentistas,… Cómo será, que disfrutamos hasta los que no entendemos… No veas, cómo te sorprendes cuando ves de cerca cuadros y monumentos que sólo conocías por las fotos de los libros de texto del colegio.

 

Como pueden imaginarse, la conversación continuó y comenzamos a sacarle punta a las impresiones del compañero. En este grupo de amigos nos alimenta reflexionar sobre todos y cualquier acontecimiento…porque es verdad que la reflexión alimenta a las personas, la reflexión ayuda a que nuestra vida se enriquezca a través de la realidad y de la vida que nos rodea. Bueno, o eso pensamos nosotros.

 

            Apostillando:  Los Imperios también

                        tienen fecha de caducidad.