Febrero-2008

 

Campaña de políticos

 

Entendemos que una Campaña Electoral debería estar orientada a fomentar la concordia entre la ciudadanía y a presentarle programas beneficiosos para el bien común.

Los partidos y sus dirigentes deberían actuar como servidores de la sociedad; también en campaña deben estar al servicio de la población a la que pretenden representar.

 

Por eso es que hemos titulado el comentario “campaña de políticos” y no campaña electoral. Sencillamente los políticos van a su rollo. En campaña, se estrujan el ingenio para hacer continuos juegos de palabras, para esgrimir suspicaces réplicas e insultos a sus adversarios y para inventar increíbles promesas.

¿Qué tal que no hubiera elecciones cada cuatro años? No habría ni la mitad de carreteras para inaugurar, ni la mitad de calles arregladas, ni la mitad de farolas alumbrando,…  Con razón la gente dice: “tenía que haber elecciones todos los años”.

Más que servidores de la ciudadanía, los políticos parecen publicistas, que te venden el oro y el moro con tal de que metas su papeleta en la urna.

 

Es mentira,  el político no quiere que el ciudadano participe, sólo quiere su papeleta en el cajón cada cuatro años y punto.

En campaña nos señalan con el dedo: “Tu voto es fundamental”, “Tu voto es tu principal derecho político”, “Tú decides”…

¿Qué decidimos realmente los ciudadanos? Nos limitan el procedimiento para elegir a nuestros representantes, nos dan elegidos los nombres de los candidatos que la mayoría ni conocemos, no existen cauces para participar en la elaboración de programas, tampoco existen para participar después,…

¿Qué decidimos realmente? Más bien parecemos marionetas que nos manejan para que echemos el papelito en la urna y SE ACABÓ.

En las campañas electorales nos lían con palabrerías y monsergas, hasta hacernos creer que somos realmente importantes, que somos imprescindibles para el buen funcionamiento del país.

Da risa, ¿verdad?

 

La campaña es de los políticos. Ahí los tenemos, sin recato, ladrando y vomitando. El que mejor sabe usar el insulto mejor campaña hace y más eco alcanza en los medios.

Inventan problemas imaginarios para apuntar soluciones que no se necesitan: ¿Por qué convertir en centro de preocupación los delitos de menores de 12 años, si ni quiera llega a una docena de casos?

O hablan de problemas reales (desigualdad de la mujer, desempleo,…) como si ellos no fueran responsables. ¿Los problemas son nuevos, o ya existían durante sus gobiernos? ¿Por qué ustedes no pusieron las medidas antes? ¿Por qué tienen ahora soluciones durante la campaña y no las tuvieron cuando gobernaban?

La magia de “su campaña” convierte a los distanciados en cercanos. Durante cuatro años, nunca pudimos hablar con ellos y, mucho menos, hacerles sugerencias o exponerles nuestros problemas. Ahora en campaña salen a las calles en mangas de camisa y van repartiendo besos por los mercados y plazas.

Sencillamente, los políticos nos toman el pelo. Tenemos motivos para dudar de sus intenciones y de sus palabras, no percibimos nobleza en sus propósitos de generar más esperanzas de una vida colectiva e individual mejor.

 

Nuestro grupo de amigos quiere hacerles un regalo, UN POEMA, para que una vez leído lo vuelvan a leer pero al revés. Encontrarán una imagen sobre lo que acabamos de comentar.

 

                 LOS POLÍTICOS

                                   En nuestro partido político cumplimos con lo que prometemos.

                                   Sólo los imbéciles pueden creer que

                                   no lucharemos contra la corrupción.

                                   Porque si hay algo seguro para nosotros es que

                                   la honestidad y la transparencia son fundamentales

                                   para alcanzar nuestros ideales.

                                   Demostraremos que es una gran estupidez creer que

                                   los corruptos seguirán formando parte del gobierno

                                   como en otros tiempos.

                                   Aseguramos sin resquicio de duda que

                                   la justicia social será el fin principal de nuestro mandato.

                                   Pese a eso, todavía hay gente estúpida que piensa que

                                   se pueda seguir gobernando con las artimañas de la vieja política.

                                   Cuando asumamos el poder, haremos lo imposible para que

                                   se acaben las situaciones privilegiadas y el tráfico de influencias.

                                   No permitiremos de ningún modo que

                                   nuestros niños tengan una formación insuficiente.

                                   Cumpliremos nuestros propósitos aunque

                                   los recursos económicos se hayan agotado.

                                   Ejerceremos el poder hasta que

                                   comprendan desde ahora que

                                   Somos  la "nueva política".

Intente ahora leerlo al revés, comenzando por la frase de abajo.

 

Que tengan ustedes buena campaña y buenas elecciones. Menos da una piedra.

 

                        Apostillando: Los políticos nos recuerdan que tenemos derecho a votar

                               pero se olvidan de nuestro derecho a participar.