Abril-2008

 

Aparenta, que algo queda

 

¿Que quieres parecer más alto/a…? lo tienes a huevo, el mercado te ofrece unos zapatos que te alzan de seis a nueve centímetros.

¿Qué quieres? ¿Parecer más joven, más guapa,…? Sin problemas, la cirugía te quita y te pone dónde tú quieras…

A este paso, el mundo se convertirá en un zoo de “monas vestidas de seda”…

 

Los políticos aparentan ser duros, simpáticos, democráticos, diplomáticos, valientes, prudentes,…todo dependerá del momento y del colectivo que tengan delante… En el teatro de la política los actores son maestros de la simulación, de la apariencia, de la ficción,…

            En estos días, Gorka Andraka nos recordaba a Fujimori: No es la primera vez que le pasa. Se ha vuelto a dormir. En pleno juicio. A pierna suelta y durante 20 minutos. “Es normal”, dice su médico, “tiene 69 años y las maratonianas sesiones que debe presenciar son agotadoras”. Desde diciembre, lleva 38 audiencias, a tres por semana. Alberto Fujimori, expresidente de Perú, se enfrenta a una pena de 30 años de prisión por ordenar el asesinato de presuntos integrantes de Sendero Luminoso y el secuestro de opositores a su gobierno. Mientras los testigos reviven la pesadilla, Fujimori duerme. Como un angelito. Inocente. Libre.  

 

Lo pide la mesa. El sistema dominante vende generosamente modas, modelos, apariencias, estilos, lujos, escaparates, cuarenta principales, belleza en cuarenta días, importancia de tarro, juventud de bote,... ¡Qué ilusión! ¡Parece un milagro!... ¡Se gastaría lo que fuera por deslumbrar durante una velada a esos amigos, a esas compañeras,…!

Afortunadamente, las personas pobres cuentan con la bisutería, las baratijas y alguna cremita para estos menesteres…

 

¡Qué problema! ¿Hasta qué punto es verdad o mentira lo que vemos, oímos, creemos o admiramos? La política es una “Escuela del Arte…de mirar para otro lado”.

Los “democráticos” países de occidente no pueden estar de acuerdo con la violación sistemática de los derechos humanos en China, pero los enormes intereses económicos que transpiran en China obligan a esos países “democráticos” a mirar para otro lado… y terminar gritando ¡vivan los juegos olímpicos de China!.

La llamada comunidad internacional se pasa los derechos humanos por los aros olímpicos.

            Yang Chunlin, un trabajador en paro de la ciudad de Jiamusi, fue arrestado en julio de 2007 tras apoyar a un grupo de campesinos que luchaban contra la expropiación de sus tierras. Varios miles de personas habían firmado una carta abierta suya titulada “Queremos Derechos Humanos, no Juegos Olímpicos”. Las autoridades presentaron también como prueba en su contra varios artículos críticos con el gobierno que Yang tenía colgados en internet. En febrero llegó el juicio y, poco después, la sentencia: cinco años de cárcel por incitar a la subversión y manchar la imagen del país. Cinco años, uno por cada aro.”

¿Será verdad lo que dice el Informe de Amnistía Internacional, que China ejecuta en secreto a 22 personas al día?

 

¿Hasta qué punto son fiables nuestros gobernantes, autoridades y medios de comunicación…? ¿Y los organismos económicos y sus famosos Informes…?

Dice un análisis de la banca española del diario Público el 8 de febrero: que este sector tiene buenos resultados económicos por lo “que ha ido sembrando en los últimos años con el aumento de su solvencia, eficiencia y competitividad”.

¿Y no podrá ser también por lo que nos cobran de comisiones, el interés abusivo de sus préstamos y la nula rentabilidad que dan a nuestros ahorros?

 

Otros maestros de la simulación y de la ficción, que incluso superan a los políticos por su plus de delicadeza y espiritualidad, son muchísimos de los jerarcas de la iglesia. Es difícil aceptar su incoherencia, aun cerrando los ojos.

A su llegada a Estados Unidos, el papa Benedicto XVI se lamentó por la “muy mala gestión” de los numerosos casos de pederastia en los que aparecieron implicados clérigos católicos de aquel país.

¿Acaso no formaba parte él de la jerarquía eclesiástica, cuando esos casos salieron a la luz? ¿A qué vienen ahora los lamentos después de tantos años de silencio sobre el tema…? ¿Cómo explicar  los numerosos casos cancelados con indemnizaciones millonarias y la opacidad vergonzante? ¿De qué habla el Papa cuando menciona el relativismo moral o el compromiso moral…?

Es costumbre de la Iglesia católica la de enrocarse en sus convicciones, más que la de corregir sus errores.

 

Ni los mapas son fiables. Stevenson dejó escrito que “No hay mejor materia para un sueño que un mapa”. Los mapas sueñan. Y mienten. 

            “No hay derecho”, protesta un refugiado colombiano exiliado en Madrid después de pasar unos días en Laredo. “Es increíble. El mundo al revés. En la ciudad hay una Avenida de los Derechos Humanos y casi todas las calles que parten de ella llevan el nombre de países americanos: Calle de la República de Colombia, Calle de la República de Argentina, Calle de la República de Bolivia, Calle de la República de Chile… ¡La Avenida de los Violadores de los Derechos Humanos!”. (Gara)

 

Desde hace tiempo una imagen se cotizó por encima de mil palabras, ahora unas lentejuelas cotizan más que mil imágenes. Estamos en la era de las apariencias, y del glamur, y de la farándula, y de la farfolla, y de la ostentación,… Saramago le llama la “era de la mentira”.

Sería un excelente negocio un kiosco de caretas para la ocasión. Lástima que cada cual nos hemos vuelto expertos artesanos y con suma facilidad forjamos la careta que necesitamos para cada momento o situación. Vivimos en permanente carnaval.

 

Dicen que un pariente cercano de la apariencia es el exhibicionismo. Unos marcan paquete y otras busto… Afán por exhibir tipo, piernas, trasero, belleza, sensualidad,…

¡Qué empeño en querer hacer siempre de la mirada ajena un espejo de la autoimagen!

El exhibicionista no se soporta, se cree inferiorizado y por lo tanto necesita transformar la mirada ajena en lente de aumento capaz de ampliar su propia imagen. Él sólo se ve en la mirada del otro, pues ante sus propios ojos se siente emocionalmente castrado. De ahí su miedo a la soledad, no sólo a la soledad física, sino sobre todo a la soledad simbólica, de quien se siente como una llama apagada. El exhibicionista necesita sentirse siempre encendido, con su luz proyectada sobre los ojos ajenos. (F.Beto)

La mansión, las joyas, el auto de lujo, las funciones profesionales o políticas…le servirán para encubrir una personalidad enana que no consiguió afirmarse ante sí misma y que, por tanto, siempre se mide por la opinión ajena. “El qué dirán” es su espada de Damocles.


¿Saben por qué se siente tan a gusto la gente cuando va a casa de mis amigos Doroteo y Paulina…? Porque ellos son de campo, y nunca tuvieron necesidad de aparentar, ni tienen nada que perder, y casi nada que ocultar… Lo que tienen lo ofrecen sin más, y se sienten agradecidos con las visitas… Lo que haya que hacer se hace sin contemplaciones, y, si hay que comer, se prepara comida de lo que hay sin más complicaciones…

Y la gente se marcha contenta, más que por la comida que les llenó, por el espíritu de libertad que les envolvió.

 

                   Apostillando:  En verdad,

                               ¿A quién se engaña con las apariencias?