apostillando9 (Abril-2000)

 

Y colorín, colorado...

Pinochet se ha escapado.

 

Una de las cosas que tienen las gentes del pueblo es que se les entiende todo, que cuando hacen una denuncia la comprenden todos. Y eso, a pesar de que los "profesionales" y "cultos" les tachen de "primarios", "brutos", y hasta de "demagógicos"... Pero, amigos, el caso es que todo el mundo los entiende.

Algo así, como me explicaba el otro día una persona:

¿Ves? Ya se acabó lo de Pinochet. Ese ha sido todo el castigo que ha recibido, un año y medio metido en un chalet de Inglaterra, que ha costado 4.000 millones de pesetas (23 millones y medio de dólares). Eso es todo lo que ha pagado el máximo responsable de una dictadura chilena con 300.000 encarcelamientos, 100.000 exiliados, 5.000 muertos y desaparecidos y 50.000 torturados a sus espaldas.

Ahora resulta que sería "injusto y cruel" continuar con el proceso judicial, dada la precaria salud de este ex dictador de 80 años. Según el ministro inglés se ha suspendido el proceso para proteger los derechos del acusado, aunque no ha esperado ni siquiera a que lo acusen los tribunales.

¿Y dónde queda la justicia que merece la dignidad de los millares de víctimas de la dictadura encabezada por Pinochet? ¿Pero cómo no vamos a tener la mosca tras la oreja, viendo que frecuentemente se cometen las más feroces atrocidades y quedan en la mayor de las impunidades, y amparadas por el "derecho" de los Estados?...

Nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino...

Hablando de los militares chilenos:

Cuando se produjo la detención de Pinochet en Londres, amplios sectores de militares chilenos, no sólo los más viejos, sino cuadros intermedios estaban dispuestos a poner en riesgo el proceso democrático. Pero, poco a poco, estas energías se fueron apagando. ¿Qué es lo que les pasó? Pues que hubo un compromiso de no tocar sus beneficios en las diferentes industrias que los militares han levantado, no sólo en los referidos a armamento sino en el sector inmobiliario. En lo que no hay compromisos ni acuerdos es en sentar en el banquillo de los acusados a todos los militares implicados en la violación de los derechos humanos en la época de la dictadura.

En cualquier caso, los militares de Chile han valorado la situación y han visto que el escenario nacional e internacional no es el que ellos pudieron disfrutar en tiempos del dictador. Son conscientes de que la gente se ha cansado y, por eso, los militares están más bien por no perder los privilegios, que no son pocos, en un país con tremendas bolsas de pobreza. A un militar no le falta colegio gratuito para sus hijos, transporte gratuito, casa subvencionada, almacenes o economatos sólo para militares y con precios muy rebajados que mantienen un floreciente mercado negro. El tráfico de la gasolina entre cuarteles y hacia el mercado negro es otro de sus beneficios heredados de la dictadura.

Cualquiera podríamos preguntarnos: ¿Y dónde quedó todo eso del honor militar, el patriotismo, la defensa del espíritu castrense, el respeto a los valores del pasado, el compañerismo con su viejo General,...?

(Eso queda para los "cuentos" de... los medios de comunicación).