galeano4 (Noviembre/99)

SOÑAR EN EL FUTURO

Vaya uno a saber cómo será el mundo más allá del año 2000. Tenemos una única certeza: Si todavía estamos ahí, para entonces ya seremos gente del siglo pasado, y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio.

Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.

Deliremos, pues, un ratito. El mundo que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies: