Marzo-2007

Extracto de un documento presentado en la

Conferencia Internacional de Organización por la Paz (Perdana)

“Denuncia de crímenes de guerra”  (5-7 febrero 2007)

 

 

La criminalidad de la política exterior estadounidense

 Contexto Contemporáneo                                                         

El mundo se encuentra en la encrucijada de la crisis más grave en la historia moderna. Estados Unidos se ha embarcado en una aventura militar, “una larga guerra”, que amenaza el futuro de la humanidad. Desde que se lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de agosto de 1945, nunca ha estado la humanidad tan próxima a lo inconcebible, a un holocausto nuclear que podría potencialmente extenderse, en términos de lluvia radiactiva, sobre gran parte de Oriente Medio…

 “Guerra Contra el Terrorismo” o los Pretextos para Hacer la Guerra      

En el 2005, se informó que el Vicepresidente Cheney había ordenado el USSTRATCOM para preparar un plan de emergencia “que se pondría en marcha en respuesta a otro ataque terrorista contra USA similar al del 11-S”. Las víctimas masivas, como consecuencia de acontecimientos que impliquen la muerte de civiles, se usarán para galvanizar a la opinión pública. Las muertes de civiles se utilizan para justificar acciones preventivas que defiendan la patria estadounidense contra un supuesto enemigo exterior, que se identifica como “terroristas islámicos”.              La presunción era que si un acontecimiento similar al 11-S implicara muertes de civiles (acontecimientos que provocan pérdidas masivas), Irán, según Cheney, estaría detrás de esos hechos, proporcionando así un pretexto para desencadenar bombardeos de castigo, más de lo mismo de los ataques patrocinados por EEUU contra Afganistán en octubre de 2001, supuestamente en venganza por el presunto apoyo del gobierno talibán a los terroristas del 11-S…

 El Objetivo Auténtico de esta Guerra es el Petróleo

El petróleo yace en tierras musulmanas. El objetivo es tomar posesión del petróleo, transformar los países en territorios y remodelar el mapa de Oriente Medio. La guerra construye una falsa “agenda humanitaria”. A través de la historia, siempre se ha utilizado la difamación del enemigo para justificar la guerra y sus crímenes. La satanización del enemigo sirve a objetivos económicos y geopolíticos. Asimismo, la campaña contra el “terrorismo islámico” (que es apoyada secretamente por la inteligencia estadounidense) apoya la conquista de la riqueza petrolífera. El término “fascismo-islámico” se utiliza para degradar las políticas, instituciones, valores y tejido social de los países musulmanes, a la vez que se defienden los principios de la “democracia occidental” y del “libre mercado” como la única alternativa para esos países.                                                La guerra dirigida por EEUU en la amplia región de Oriente Medio-Asia Central persigue obtener el control de más del 60% de las reservas mundiales petrolíferas y de gas natural. Los gigantes anglo-estadounidenses buscan también conseguir el control sobre los oleoductos y gaseoductos fuera de la región.            

Los países musulmanes, incluidos Arabia Saudí, Iraq, Irán, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Yemen, Libia, Nigeria, Argelia, Kazajstán, Azerbaiyán, Malasia, Indonesia, Brunei, poseen entre el 66,2 y el 75,9% del total de las reservas petrolíferas, dependiendo de la fuente y metodología de la estimación de que se trate. En contraste, los EEUU de América tienen apenas el 2% del total de esas reservas. Los países occidentales, incluidos los mayores productores de petróleo (Canadá, EEUU, Noruega, Reino Unido, Dinamarca y Australia) controlan aproximadamente el 4% del total de las reservas de petróleo. (En la estimación alternativa de The Oil and Gas Journal, que incluye las arenas petrolíferas de Canadá, este porcentaje sería de alrededor del 16,5%)                                     

La mayor porción de las reservas mundiales de petróleo se encuentran en una región que se extiende (norte) desde la punta del Yemen hasta la cuenca del mar Caspio y (Este) desde la franja costera del Mediterráneo Oriental hasta el Golfo Pérsico. Esta región más amplia formada por Oriente Medio y Asia Central, que es el escenario de la “guerra contra el terrorismo” dirigida por EEUU abarca, según estimaciones de World Oil, más del 60% de las reservas mundiales petrolíferas. Irak tiene cinco veces más petróleo que los Estados Unidos. Los países musulmanes poseen al menos dieciséis veces más petróleo que los países occidentales. Los países no musulmanes con mayores reservas petrolíferas son Venezuela, Rusia, México, China y Brasil. (Véase tabla)                                                                                 

Las víctimas de los crímenes de guerra son difamadas a través de la satanización que se suele aplicar a un enemigo que posee las tres cuartas partes de las reservas petrolíferas mundiales. “Eje del Mal”, “estados canallas”, “naciones fallidas”, “terroristas islámicos”: la satanización y la difamación son los pilares ideológicos de la “guerra contra el terror” de EEUU. Se usan como casus belli para emprender la batalla por el petróleo.         La Batalla por el Petróleo necesita de la satanización de quienes lo poseen. El enemigo es caracterizado como el mal para poder justificar acciones militares que incluyen el asesinato masivo de civiles. La región de Oriente Medio-Asia Central está fuertemente militarizada (Véase mapa). Los campos de petróleo están rodeados: los buques de guerra de la OTAN estacionados en el Mediterráneo Oriental (como parte una operación de “mantenimiento de la paz” de Naciones Unidas) y en el Golfo Arábigo-Pérsico se han desplegado los Grupos de Portaviones de Ataque y Escuadrones de Destructores de EEUU como parte de la “guerra contra el terrorismo”…

 Antecedentes históricos: Desde Hiroshima a la Doctrina de la Guerra Preventiva                                                                                         

¿Cuáles son las raíces históricas de esta agenda militar? ¿Cuál es el balance de los crímenes de guerra auspiciados por EEUU desde 1945 hasta la actualidad? ¿Quiénes son los criminales de guerra: Bush no es el único criminal de guerra en este compendio?                                                  Los crímenes y atrocidades de guerra deberían considerarse como la consecuencia directa de una política exterior y una agenda militar que apoya los intereses corporativos estadounidenses, incluidos los gigantes del petróleo, el establishment financiero de Wall Street y los seis grandes contratistas del sector de la defensa. La guerra de Oriente Medio es la culminación de una historia de intervenciones militares patrocinadas por EEUU.                                                                                                                                                                                          El bombardeo de Hiroshima fue el hito inicial que llevó a la formulación de una doctrina nuclear “preventiva”, que defiende la utilización de armas nucleares en un escenario de guerra convencional.                                                                                                                      Hay una continuidad: el bombardeo de Hiroshima se presentó ante la opinión pública como “seguro para los civiles” porque Hiroshima fue identificado en el discurso de radio del Presidente Truman de agosto de 1945, como una “base militar”.                                                               De forma similar, el uso de armas nucleares contra Irán se presenta como un acto de autodefensa, que según el Pentágono, minimizará el riesgo de “daños colaterales” y protegerá las vidas de los civiles. Antes de la invasión de Irak, el uso de armas nucleares tácticas se había considerado un medio para asesinar a Sadam Husein

 Las Guerras Estadounidenses de la “Era Post-Guerra”      

Las referencias al “período post-guerra” son un eufemismo porque la realidad es que ha sido un período de guerra y militarización continuas. Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, esta “larga guerra” no persigue sino establecer la hegemonía estadounidense en todo el planeta.        Este período ha venido marcado por una sucesión de escenarios de guerra patrocinados por EEUU (Corea, Vietnam, Camboya, Afganistán, Irak y Yugoslavia), varias formas de intervenciones militares, incluyendo conflictos de baja intensidad, “guerras civiles” (El Congo, Angola, Somalia, Etiopía, Sudán), golpes militares, escuadrones de la muerte y masacres auspiciados por EEUU (Chile, Guatemala, Honduras, Argentina, Indonesia, Tailandia, Filipinas), guerras encubiertas dirigidas por la inteligencia estadounidense, etc.                                                                           Todo el período (1945 hasta la actualidad) ha venido marcado por una sucesión de guerras patrocinadas por EEUU y una serie de intervenciones militares y de inteligencia en todas las regiones importantes del mundo (véase mapa inferior).                                                     Recogiendo todas esas diversas operaciones, desde agosto de 1945 los EEUU han atacado, directa o indirectamente, alrededor de 44 países en vías de desarrollo en diversas regiones, y a varios de ellos muchas veces (Eric Waddell, 2003): “El confesado objetivo de esas intervenciones militares fue llevar a cabo ‘un cambio de régimen’. Invariablemente, siempre se evocaron como tapaderas los “derechos humanos” para justificar que eran actos ilegales e unilaterales.” (Eric Waddell, 2003)…

 Destruyendo el Internacionalismo                                          

La planeada desintegración del sistema de Naciones Unidas como entidad internacional independiente e influyente ha estado en la pizarra de la política exterior estadounidense desde su creación en 1946. Se planificó su desaparición como parte integral de la Doctrina Truman definida en 1948. Desde la misma creación de las Naciones Unidas, Washington ha tratado, por un lado, de controlarlas en su beneficio, por otro, de debilitarlas y, en última instancia, de destruirlas. El Secretario General saliente Kofi Annan se convirtió en una herramienta de la política exterior estadounidense…                                                                                                                                                                    Aunque oficialmente comprometidos con la “comunidad internacional”, Washington ha jugado en gran medida un flaco servicio a las Naciones Unidas. En años recientes ha tratado sin descanso de socavarla como institución. Desde la I Guerra del Golfo, las Naciones Unidas han actuado totalmente como un sello de caucho. Han cerrado sus ojos a los crímenes de guerra estadounidenses y han llevado a cabo las denominadas operaciones de mantenimiento de la paz en nombre de los invasores anglo-estadounidenses, en violación de la Carta de Naciones Unidas.

 Atrocidades y Crímenes de Guerra Estadounidenses                     

Todo este “período post-guerra” ha estado marcado por amplios crímenes de guerra que han provocado la muerte de más de diez millones de personas. Esta cifra no incluye a quienes perecieron como consecuencia de la pobreza, el hambre y las enfermedades.                                     A lo que nos estamos enfrentando es a una agenda criminal de la política exterior de EEUU. La criminalidad no se refiere a uno o más jefes de estado. Se refiere a todo el sistema estatal, a sus diversas instituciones militares y políticas, así como a los poderosos intereses corporativos existentes tras la formulación de la política exterior estadounidense y a las instituciones acreedoras que financian la maquinaria militar…Lo que distingue a la administración Bush si se la compara con los archivos históricos de crímenes y atrocidades auspiciados por EEUU, es que los campos de concentración, los asesinatos planeados y las cámaras de tortura son ahora abiertamente considerados como formas legítimas de intervención que apoyan “la guerra global contra el terrorismo” y respaldan la extensión de la democracia occidental.

 Mecanismos de Intervención                                                               

Los crímenes patrocinados por EEUU no se limitan a las víctimas de las guerras y a la destrucción física de la infraestructura de una nación. Se destruyen países, a menudo se transforman en territorios, se aniquila la soberanía, se colapsan las instituciones nacionales, se destruye la economía nacional mediante la imposición de reformas de “libre mercado”, el desempleo aumenta en cifras brutales, se desmantelan los servicios sociales, los salarios se desmoronan y la gente se empobrece.                                                                                            A su vez, los activos y recursos naturales de la nación se transfieren a manos de inversores extranjeros mediante un programa de privatización impuesto por las fuerzas invasoras.

 La Iniciativa Perdana: Invirtiendo la Marea de la Guerra               

La Iniciativa Perdana para Criminalizar la Guerra busca romper el consenso. Una vez que el consenso se rompa, la débil legitimidad de la “Guerra Global contra el Terrorismo” se vendrá abajo como una baraja de naipes. Los criminales de guerra en los altos estamentos no podrán justificar con nada sus acciones.                                                                                                                                                              Cambiar la marea de la guerra implica una campaña masiva de conexión de redes que lleve la información a toda la gente de la tierra, a nivel nacional e internacional, a barriadas, puestos de trabajo, parroquias, mezquitas, colegios, universidades, ayuntamientos, sobre los peligros de una guerra patrocinada por EEUU que contempla el uso de armas nucleares. El mensaje sería alto y claro: No es Irán quien supone una amenaza para la seguridad global sino los Estados Unidos de América e Israel…                                                                                                                         Lo que se necesita es romper la conspiración de silencio, denunciar las mentiras y distorsiones de los medios, enfrentar la naturaleza criminal de la Administración estadounidense y la de los gobiernos que la apoyan, que sostienen su agenda, junto a su denominada “agenda de seguridad interior”, que ha moldeado ya los contornos de un estado policial.

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ANEXO

Ejemplos históricos de crímenes de guerra auspiciados por los EEUU:

Korea (1950-1953):  Corea del Norte perdió casi la tercera parte de una población de 8-9 millones durante los 37 meses de larga guerra “caliente”, 1950-53, un porcentaje sin precedentes jamás sufrido por nación alguna como resultado de un conflicto armado. El General Lemay, al frente de las operaciones estadounidenses en Corea, reconoció sinceramente que EEUU había matado hasta el 20% de la población de Corea del Norte en esos tres años de bombardeos intensivos.

Vietnam (1954-1975):  Según fuentes vietnamitas, las víctimas civiles resultantes de la Guerra del Vietnam fueron del orden de 4 millones. De una población de 38 millones, esas cifras representan un 12-13% de la población.

Indonesia: Aunque Indonesia no fue invadida por fuerzas estadounidenses, se trató según un informe de la CIA de “uno de los peores asesinatos de masas del siglo veinte”. Irónicamente, fue la CIA la que instigó ese plan. “El texto de 300 páginas de la CIA no reconoce el papel directo de EEUU en las masacres. Esencialmente “culpa a las víctimas de los asesinatos –los seguidores del Partido Comunista de Indonesai (PKI)- de sus propias muertes… Cientos de miles de personas que fueron fusiladas, pasadas a cuchillo, apaleadas o muertas de hambre fueron etiquetadas como culpables, o autores de atrocidades,

El Congo (1998-2000): En el Congo y Sudán se produjeron “guerras civiles” patrocinadas por EEUU. Dos años de guerra en el Congo causaron la muerte de unos 3,8 millones de personas, en su mayoría de hambre y enfermedades.

Sudán: Dos millones de muertos como consecuencia de los 18 años de “guerra civil” en Sudán, con objeto de asegurarse el control de sus reservas petrolíferas.

Nigeria-Biafra: Un millón de muertos durante el conflicto auspiciado por EEUU entre Nigeria-Biafra de finales de los años 1960, que también iba unido a intereses petrolíferos.

Ruanda (1994-1995): Entre 500.000 y un millón de personas murieron como consecuencia de la “guerra civil” y el genocidio ruandés. Informes recientes confirman que EEUU y Gran Bretaña jugaron un papel fundamental en el desencadenamiento de las masacres étnicas.