Octubre-2000

 

EE.UU: El 75% de los condenados a muerte es negro o hispano


El Mundo. 27.9.2000

El racismo llega hasta el cadalso. El 75% de los presos condenados a muerte a instancias de los fiscales federales norteamericanos es negro o hispano. La brutal desproporción ha creado la alarma en la Administración Clinton y ha provocado la reacción airada de la Asociación Nacional de Abogados, favorable a la suspensión temporal de la pena capital.

La secretaria de Justicia, Janet Reno, ha ordenado la creación de un comité especial para investigar la posible discriminación racial en la aplicación de la pena de muerte. Janet Reno, que nunca ha ocultado su oposición a la pena de muerte, piensa pedirle al presidente Clinton un nuevo aplazamiento, hasta tener plenas garantías de que en el caso Garza no ha habido «desviación racial».

El propio Clinton ha expresado su preocupación por los resultados del informe, pero se ha negado a dejar temporalmente en suspenso la pena capital, por aquello de no crear un peligroso antecedente. La pena capital está en vigor en 38 estados y tan sólo uno (Illinois) se ha atrevido a decretar la moratoria ante el aluvión de inocentes condenados por error judicial.

Campaña electoral

La pena de muerte federal se reinstauró en 1988, y se aplica sobre todo a crímenes relacionados con el terrorismo y con el tráfico de drogas (159 casos en los últimos cinco años). Bajo la égida de Clinton, la lista de delitos susceptibles de merecer la pena capital se ampliaron a 40, incluido «el tráfico de droga a gran escala».

El espectro de la pena capital persigue también durante la campaña al candidato George W. Bush, con 144 ejecuciones a sus espaldas. En Texas, sin embargo, la máquina de la muerte ha ralentizado su marcha conforme se acerca el 7 de noviembre, día de las elecciones. «Simple coincidencia», alegan los estrategas de Geroge W. Bush. «Maniobra calculada para no empañar la imagen del candidato presidencial», replica James Marcus, abogado que representa a una larga decena de condenados a muerte.

 

 

Amnistía Internacional pide a Clinton la abolición de la pena capital


El País. 27.9.2000

Amnistía Internacional pidió al Gobierno norteamericano la abolición de la pena de muerte y recordó que el tema ni siquiera ha sido mencionado en la campaña electoral de las presidenciales. En una conferencia de prensa celebrada en Nueva York, Amnistía volvió a resaltar que en el 68% de las condenas a muerte de los últimos 20 años en EE UU se ha producido algún tipo de error judicial.

"La pena de muerte en este país es arbitraria, injusta y racista", dijo ayer Ajamu Baraka, uno de los responsables de Amnistía en EE UU. "Pedimos al presidente Clinton que elimine estas ejecuciones y guíe a su país a una nueva era de justicia y humanidad". Baraka resaltó que en los últimos 13 años, 87 prisioneros salieron del corredor de la muerte después de que se encontraran nuevas pruebas que demostraban su inocencia. "Es una vergüenza que EE UU siga siendo el primer país en ejecutar a menores. Desde 1993 se han producido 17 ejecuciones de este tipo en todo el mundo, 12 de ellas aquí y el resto en Congo, Irán, Nigeria, Pakistán y Yemen", añadió.

La pena de muerte no ha aparecido en ningún debate de las presidenciales. Es un tema de amplio consenso en EE UU. "Incluso los más liberales dicen que están a favor. Es algo que nos deja sin argumentos cuando debemos hablar con los talibán o los mulás. Ellos nos ponen enseguida el modelo del ejemplo americano", dijo Ulrich Fischer, representante para Alemania de la Federación Internacional de Helsinki, la organización de derechos humanos que copatrocinó el comunicado de Amnistía.

Esta petición llega una semana después de que se hiciera público un informe del Departamento de Justicia de EE UU que revela factores raciales y geográficos en las solicitudes fiscales de pena de muerte por delitos federales (los considerados de especial gravedad para el país).