Abril-2001

ANÁLISIS de los Informes PNUD/1

Esta sección se presta a ser la encargada de airear todas las miserias que sufren los seres humanos por causa de otros seres humanos. Con sólo entreabrir el grifo de la realidad, un chorro de datos se suceden y apiñan dispuestos a ofrecerse a cualquier oído que quiera oir. Por ejemplo:

En Estados Unidos se dedican el 70% de los antibióticos a la cría de animales. Al mismo tiempo, sabemos, millones de seres humanos fallecen por enfermedades infecciosas, perfectamente remediables con algún  antibiótico, que no pueden comprar ni conseguir.

Las Grandes Multinacionales acumulan más recursos y poder, al tiempo que despiden a más trabajadores. DANONE plantea despedir a 6.000 empleados en Europa. GENERAL ELECTRIC despedirá en dos años a 75.000 empleados. SEARS anuncia el despido de 2.400 trabajadores. En el año 2000 han despedido a 150.000 trabajadores.  Las Transnacionales privatizan los beneficios y socializan las pérdidas.

Pero puede ser muy interesante y revelador que de vez en cuando hagamos breves análisis sobre los Informes PNUD, esa especie de catálogos de injusticias, de situaciones inhumanas, que todos los años nos ofrece el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Será una manera de no tratar estos datos sangrientos como lo hacen los medios de comunicación públicos: como una mercancía sentimental a vender, como impactos trágicos que entretienen dos o tres días.

Pues manos a la obra. ¿Cuál es realmente el objetivo o finalidad de estos Informes? ¿Llamar la atención sobre los desequilibrios mundiales, interpelar a los Gobiernos e Instituciones poderosas, o simplemente servir unos datos estadísticos y con ello dar la falsa imagen de que ya se ha hecho más o menos lo posible para solventar la problemática social existente?

En el mes de Junio/2000 se publicó un ANÁLISIS CRITICO DEL INFORME SOBRE DESARROLLO HUMANO 1.999 DEL PNUD. Fue elaborado por el Club de Amigos de la Unesco de Madrid. De él echaremos mano para nuestros comentarios.

Primer dardo venenoso a las conciencias, que se desprende del Informe de Naciones Unidas:

         LAS DESIGUALDADES MUNDIALES HAN ESTADO AUMENTANDO CONSTANTEMENTE DURANTE CASI DOS SIGLOS

"La desigualdad se ha agravado -señala el Informe de 1999-, tanto a escala mundial como dentro de los países"

"Las desigualdades mundiales han estado aumentando constantemente durante casi dos siglos.."

"Un análisis de las tendencias de largo plazo de la distribución del ingreso mundial (entre países) indica que la distancia entre el país más rico y el más pobre era de 3 a 1 en 1820..., de 11 a 1 en 1913, de 35 a 1 en 1950, de 44 a 1 en 1973, de 72 a 1 en 1992, de 74 a 1 en 1997"...

"Los precios de los productos, que dependen de la arbitrariedad de los poderosos, son los más bajos en 150 años"

"La diferencia, en cuanto al ingreso per cápita (PNB) entre los países en que vive el quinto más rico de la población mundial y los países en los que vive el quinto más pobre, que era de 30 a 1 en 1960, pasó a ser de 60 a 1 en 1990 y de 74 a 1 en 1997."

Ahora ya conocemos suficientemente las limitaciones de las doctrinas que postulaban que la riqueza se filtra desde arriba hacia abajo... Llamaba a no dejarse arrastrar por los cantos de sirena de la mundialización: La globalización -decía- está creando nuevas desigualdades y nuevos problemas... "El futuro es sombrío, de mantenerse inalteradas las tendencias actuales, los problemas se agravarán...

Pues, bien, sí; se han agravado... La cuestión ahora está en saber cuánto tendrán que agravarse más los problemas para que los sintamos como cosa propia, que nos atañe. Y ya no solamente porque hieran nuestra sensibilidad, sino también y, además, porque alcancemos a entender lo que es obvio: la bomba de relojería que estamos montando, el carácter agresivo y la gravedad de los problemas, su influencia y contagio, las tensiones y conflictos que originen no se dejarán sentir a conveniencia de cada uno.

El balance que podemos hacer  -ahora, en el momento de tantas posibilidades, con los numerosos medios aparecidos, y los resultados a la vista después de más de dos siglos-  no deja lugar a duda: la desigualdad, la injusticia, el hambre, la ignorancia de miles de millones de personas y la depredación medioambiental, siguen instaladas ascendente e irreversiblemente cual un fenómeno manifiestamente irracional inseparable de las esencias mismas del modelo económico.

Ya no se trata, pues, tanto de cuestionar el modelo, crítica y analíticamente, como de convocar a un gran debate de la sensatez donde empiece a plantearse qué hacer para abrir camino urgentemente a un proceso inteligente de sobrevivencia solidaria de la Humanidad.

Coincidiendo con el décimo aniversario del PNUD, el Informe de 1999 revela "las privaciones duraderas y nuevos reveses sufridos por la comunidad". Señala el continuado fracaso del modelo: cómo y "pese a las enérgicas recomendaciones para hacer el desarrollo humano sostenible, basado en un nuevo concepto de la seguridad, las tendencias perniciosas persisten: marginación en aumento, inseguridad humana en aumento, desigualdad y depredación en aumento...

"En 1992 -nos recuerda ahora- el Informe del año propuso crear un fondo para la salud, el saneamiento y el acceso de miles de millones de personas a aguas limpias, enseñanza, etc. En 1994 se haría frente al tráfico de drogas, terrorismo, enfermedades transmisibles, proliferación nuclear, conflictos étnicos, migración y degradación...

Sin embargo, nada ha podido ser más contrario. El balance quedó marcado trágicamente por los resultados de "la formulación de las nuevas normas económicas impuestas por la mundialización que no tienen en cuenta las necesidades de las gentes que los mercados no pueden satisfacer... Pues, como afirma el Informe de 1999, "el proceso de la mundialización está concentrando el poder y marginando tanto a los países empobrecidos, como incluso a la gente pobre de los países enriquecidos".

Cuáles no serán los datos conocidos del PNUD, pavorosos a no dudar; cómo será el deslizamiento del mundo hacia situaciones explosivas, de tensión social y deterioro del medio ya casi fuera de control, que el Informe, como veremos después, pide formar un gobierno mundial "fuerte" (aunque matiza, significativamente- ante los efectos perniciosos de la mundialización en marcha).

"La mundialización está exacerbando las amenazas a la seguridad humana.        

Al terminar esta primera parte del análisis, me rasco la cabeza y no puedo evitar las preguntas:

¿Cómo suena todo esto a nuestra sociedad satisfecha del Norte? ¿Cómo nos suena todo esto incluso a los que mareamos la perdiz  hablando de socialismos y de izquierdas?           

¿Pero es que acaso hay algún problema más preocupante en nuestro mundo y en nuestra existencia que el de las tremendas desigualdades sociales y las numerosísimas muertes prematuras e inocentes que están ocasionando?

Estamos plenamente legitimados para gritar que NUESTRO MUNDO ESTÁ LOCO, o lo que es lo mismo, que los seres humanos nos estamos volviendo cada día más irracionales.

 

(Continuará) d.t.