Diciembre-2001

 

ALGUNOS GRITOS HUMANOS PERMANENTES

 

y la desgraciada sordera permanente

 

GRITO Campesino

del III Congreso de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo ¡Soberanía alimentaria! ¡Por un futuro sin hambre!

La CLOC sostiene que, como consecuencia de la aplicación de las políticas neoliberales, en la actualidad los campesinos, pequeños y medianos productores y agricultores familiares se encuentran en riesgo de extinción. "El modelo neoliberal impulsado por la Organización Mundial del Comercio (OMC), reforzado por las políticas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, ha desplazado a los productores medianos y pequeños del control de la tierra, el agua, las semillas y los recursos naturales, para ponerlos en manos de las corporaciones y consorcios multinacionales", señala.

Como pruebas de tal afirmación, anota: el desmantelamiento de las políticas alimentarias, la importación de productos básicos para la alimentación, la reducción de las áreas para el cultivo y cambios en el uso de la tierra, la pérdida de las prácticas agrícolas indígenas y de sus reservas de semillas, la industrialización de la agricultura con el consecuente abuso de agroquímicos, la introducción de prácticas biotecnológicas, la militarización de las áreas rurales y la transformación de la tierra y el agua en una simple mercancía.

 

GRITO DE LA FAO

Aumentó el número de personas desnutridas en el mundo, según la FAO

Los últimos cálculos de la FAO indican que en el bienio 1997-99 había en el mundo 815 millones de personas que sufren hambre: 777 millones en los países en desarrollo, 27 millones en los países en vías de transición a las economías de mercado y 11 millones en los países industrializados.

En los países en desarrollo, el aumento global del número de personas desnutridas esconde tendencias contrapuestas según los países. "Sólo 32 de los 99 países analizados registraron un descenso de la cifra de personas desnutridas entre 1990-92 y 1997-99", sostiene el estudio, que denunció el aumento del número de personas que están desnutridas en el planeta.

En América Latina, 11 por ciento de los 496.7 millones de habitantes padecía desnutrición en el periodo 1997-99, registrando una leve mejoría, ya que entre 1990 y 92, la cifra era de 13 por ciento, según el informe anual sobre El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo-2001.

En Centroamérica 19 por ciento de la población está desnutrida. En el periodo 1990-92 la cifra era de 17 por ciento. El país más afectado fue Guatemala, con 10.8 millones de habitantes, en donde verdaderamente se agravó la situación, al pasar de 14 por ciento en 1990-92, a 22 por ciento entre 1997 y 99.

En otros continentes, sobre todo en Asia y Africa, la situación parece muy grave entre 1997 y 99. En Afganistán, más de la mitad de la población (58 por ciento) sufre hambre, así como en Somalia, con 75 por ciento; la República Democrática del Congo con 64 por ciento; Eritrea con 57 por ciento; Mozambique con 54 por ciento, y Angola con 51 por ciento.

 

GRITO DE LA NIÑEZ

Por boca del Informe de Human Rights Watch:

Blancos fáciles: Violencia mundial contra los niños


 

Los niños suelen experimentar la violencia por parte de la policía y otros agentes encargados de hacer cumplir la ley. Los niños de la calle son objetivos especialmente fáciles por ser pobres, jóvenes, con frecuencia ignorantes de sus derechos y carentes de adultos a los que recurrir para pedir asistencia. Reciben palizas de policías que quieren extorsionarles, y las niñas de la calle pueden verse forzadas a ofrecer favores sexuales para evitar su detención o que la policía las ponga en libertad. Los niños de la calle, considerados vagos o maleantes, han sido torturados, mutilados y víctimas de amenazas de muerte y ejecuciones extrajudiciales. Una vez internados en centros juveniles y correccionales penales, los niños suelen ser maltratados y abusados, y tienen que soportar fuertes castigos corporales, torturas, trabajos forzados, negación de alimentos, aislamiento, restricciones, ataques sexuales y hostigamiento. En muchos casos, los niños son detenidos junto con adultos, lo que los expone al peligro de abusos físicos y sexuales.                                                                                                  Los niños trabajadores suelen soportar largas horas de trabajo penoso en circunstancias difíciles y dañinas. Para muchos de ellos, el abuso físico es una característica más de sus vidas cotidianas. Los niños trabajadores suelen ser golpeados por ser demasiado lentos, cometer errores, llegar tarde al trabajo, parecer cansado o simplemente como método de intimidación. Los que intentan escapar a dicho abuso y buscar protección de la policía se arriesgan a que los devuelvan directamente a sus empleadores.                                                En las situaciones de conflicto armado, millares de niños son asesinados, mutilados, violados y torturados cada año. Cientos de miles de niños reclutados como soldados corren el riesgo de lesiones, discapacidad y muerte en combate, así como los abusos físicos y sexuales por parte de sus compañeros de filas y comandantes. Los niños que han huido de zonas de guerra como refugiados también corren peligro. Siguen siendo vulnerables al abuso físico, la violencia sexual y los ataques transfronterizos.                                                                           La Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por casi todos los países del mundo, obliga a los gobiernos a proteger a los niños frente a todas las formas de violencia física y psicológica. Sin embargo, millones de niños continúan padeciendo la violencia y el abuso. Estos actos de violencia suelen considerarse incidentes lamentables, aunque aislados, en lugar de un fenómeno mundial que exige una respuesta internacional concertada.