Marzo-2002

 

El mundo avanza en edad, aunque no parece que lo haga

en la defensa y respeto a los derechos humanos.

Perdón, en general sí, todos los dirigentes de países integrantes de la ONU,

todas las Cumbres, todas las Instituciones, Partidos, ONGs,...

proclaman los derechos humanos...,

pero se siguen conculcando escandalosamente y hasta impunemente.

¿Algunos ejemplos...? Comentemos sólo algunos.

 

ALGUNOS EJEMPLOS DE IN-HUMANIDAD

 

* ACNUR denuncia abusos sexuales en campos de refugiados por parte de trabajadores humanitarios

La Alta Comisaría de la ONU para los Refugiados (ACNUR) denunció la implicación de trabajadores de organizaciones humanitarias de Naciones Unidas y de ONG en numerosos casos de abuso sexual de menores en campos de refugiados de Liberia, Guinea Conakry y Sierra Leona.

Los trabajadores, enviados por ONGs tanto internacionales como locales y por las diferentes agencias del sistema de la propia ONU, se aprovechaban «de los servicios y la ayuda humanitaria como un instrumento de explotación para beneficiarse de la población refugiados». Según el informe, la mayoría de los «explotadores» eran empleados de las organizaciones humanitarias, que proporcionaban servicios de ayuda a cambio de relaciones sexuales con niñas menores de 18 años. Esta práctica era particularmente habitual en los lugares donde había programas de ayuda, principalmente, en campos de Guinea y Liberia. También ha habido casos de explotación sexual de niños por parte de miembros de las fuerzas internacionales de paz y de líderes de las comunidades locales.

El documento menciona a más de 40 agencias y organizaciones y casi 70 individuos como los responsables de estos abusos, según los testimonios aportados por los niños.

* Sólo 800 pediatras atienden a 70 millones de niños en África Subshariana

Quince países de África Subsahariana disponen de tan sólo 800 pediatras para atender a 70 millones de niños. Así lo declaró el subsecretario general de la Unión de Sociedades Pediátricas Africanas (UNAPSA, en inglés), Mohamed Rahimy, en la conferencia "Child Watch Africa", que se ha celebrado en Nairobi, y en la que han participado representantes de más de 30 países de esa región, del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Banco Mundial.

Esa conclusión se extrae de una investigación realizada en Benin, Burkina Faso, Camerún, Etiopía, Guinea-Conakry, Kenia, Malawi, Mali, Nigeria, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Senegal, Sudáfrica, Togo y Uganda.

Para Rahimy, "la falta de pediatras es una de las causas por las que la mortalidad infantil es tan alta en África". Según el experto, el problema se agrava debido a que muchos médicos abandonan sus países para irse a trabajar al extranjero.

Según la OMS, casi 11 millones de niños menores de cinco años murieron en el mundo en 2000, y de ellos el 70% eran africanos. En los países de África Subsahariana, 173 niños de cada 1.000 mueren antes de cumplir esa edad, en contraste, en los países industrializados ese índice es de 6 de cada 1.000 niños.

Durante la conferencia se explicó que la malaria es la primera causa de la mortandad infantil en el continente, seguida de enfermedades de las vías respiratorias, diarrea, sida y el sarampión. "Todas son enfermedades que se pueden prevenir", señaló el ministro keniano de Salud Pública, Sam Ongeri. Además, para el político, "el 54% de las muertes infantiles tiene la malnutrición como causa subyacente".

 

* Veintidós millones de niños y niñas están sin escolarizar en Latinoamérica

Veintidós millones de niños y niñas en Latinoamérica están sin escolarizar, dos millones de ellos en primaria y el resto en secundaria, según el informe divulgado el 6 de febrero, en París por el instituto de estadística de la Organización de la ONU para la Ciencia y la Educación (UNESCO).

En los 19 países latinoamericanos analizados, aproximadamente el 20% de los niños y niñas en edad de estudiar primaria no están matriculados. La situación se agrava en las áreas rurales, donde el 40% de los niños y niñas no finalizan la primaria o están atrasados dos años cuando lo hacen.

De los países estudiados, sólo siete proporcionan educación primaria universal (Argentina, Bolivia, Brasil, Cuba, Ecuador, México y Perú), y otros tres están a punto de conseguirlo (Costa Rica, Uruguay y Venezuela).

Para la agencia de Naciones Unidas, la educación superior es "uno de los principales retos educacionales de la región" porque, aunque aumentaron las matrículas durante la década de los 90, sólo 9,5 millones de estudiantes estaban inscritos en 1998 en la región, de los que el 60% se encontraban en Brasil, México y Argentina.

 

* Niños soldados en Sierra Leona

Alhaji Babah Sawane ha pasado los últimos cuatro años combatiendo en Sierra Leona al lado del Frente Revolucionario Unido. El pasado 27 de noviembre, en la reunión que mantuvo el Consejo de Seguridad de la ONU, Alhaji protagonizó una de las intervenciones que seguro pasarán a la historia: "pido a vuestra organización que haga todo lo posible para acabar con nuestra tragedia." Alhaji tiene catorce años.

Según el informe que dio a conocer la Convención de los Derechos del Niño celebrada el pasado año en Ginebra, más de 120.000 niños menores de 18 años habían sido reclutados en las filas de la guerra africana. Países como Angola, Burundi, Congo-Brazzaville, la República Democrática del Congo, Etiopía, Liberia, Ruanda, Sierra Leona, Sudán y Uganda son los primeros en recurrir a la infancia para sobrellevar la escasa proporción de soldados adultos en el frente. La Convención de Ginebra sirvió para que 80 países firmaran un acuerdo por el que se prohibía a menores de 18 años alistarse en campañas militares. Sólo cinco lo han ratificado, mientras la mayor parte de los países africanos en conflicto, con las excepciones de Mozambique o Uganda, siguen sirviéndose de niños entre 15 y 18 años. Los más pequeños cuentan tan sólo con siete años.

Bien sea en favor de las fuerzas gubernamentales, bien pertenezcan a los grupos paramilitares o a las guerrillas de oposición, los menores se han convertido en un útil de fácil manejo para las directrices de la guerra africana. Son jóvenes sin educación, sin formación profesional de ningún tipo, despojados de la pobreza de sus casas, con familias caídas en el conflicto o simplemente necesitados de ejercer como auténticos mercenarios inconscientes el único modo que conocen de supervivencia. La mayoría de los niños son utilizados como porteadores, centinelas, mensajeros, rastreadores, espías, señuelos o simples esclavos sexuales. La falta de soldados adultos en las filas de los ejércitos lleva a los países a reclutar a niños como mano de obra barata, manejable y totalmente prescindible. El horror de estos conflictos ha visto como niños y niñas de corta edad servían de auténticos detectores de minas antipersona. Las drogas y el alcohol les ayudan a soportar sus destinos.

 

* Informe de Human Rights Watch: Empeoró en 2001 la situación de los derechos humanos en el mundo

La situación de derechos humanos en el mundo se deterioró en el año 2001, en muchos casos bajo el pretexto de la guerra contra el terrorismo liderada por Estados Unidos, advirtió la organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) al presentar hoy su informe anual.

La lucha antiterrorista no debe tener por objetivo único arrestar a Osama Bin Laden o a miembros de su red Al Qaeda, sino que en el largo plazo se debe aniquilar lo que Roth llamó la "moral terrorista", que legitima el asesinato de inocentes. "La lucha contra el terrorismo -dijo- debe reafirmar el principio de que ningún civil debe ser asesinado o sufrir abusos deliberadamente. Pero para demasiados países la consigna antiterrorista ofrece una nueva razón para ignorar los derechos humanos".

Roth criticó medidas adoptadas por Estados Unidos, como los propuestos tribunales militares para juzgar a extranjeros sospechosos de terrorismo, o la decisión de no reconocer el estatus de prisioneros de guerra a los detenidos talibanes y de Al Qaeda. Estas medidas podrían comprometer la capacidad de Washington para criticar abusos de derechos humanos, sostuvo el documento de 670 páginas sobre 66 países.

Respecto del mundo árabe, HRW dijo que Estados Unidos y otros países occidentales han guardado un "vergonzoso silencio" sobre los abusos de un gobierno corrupto en Arabia Saudita, así como de Egipto.

Otros gobiernos presentaron sus propios conflictos internos como luchas contra el terrorismo, alegó. Así, el presidente Vladimir Putin se vale de la retórica antiterrorista para defender la brutal campaña de Rusia en Chechenia, mientras China toma una posición similar para defender su respuesta a la agitación política en Xinjiang. Agregó que el primer ministro de Israel, Ariel Sharon, se refiere en reiteradas ocasiones al líder palestino, Yasser Arafat, como "nuestro Bin Laden". En Uzbekistán el nivel de represión es tal que "un musulmán que reza afuera de la mezquita oficial es torturado y sentenciado a 15 o 20 años de prisión", pero ese país no está en la lista de naciones que persiguen a sus ciudadanos por razones religiosas.

Y en Europa numerosos países intensificaron su retórica anti-inmigrante, también en nombre de la lucha contra el terrorismo.

La organización no gubernamental señaló que la situación de derechos humanos en América Latina y el Caribe sigue acusando problemas crónicos como la brutalidad policial, las condiciones penitenciarias deplorables y la violencia doméstica, y que los peores se viven en Colombia y Haití, aunque también señaló su preocupación por la libertad de expresión en Chile y Venezuela. El informe dice que la mayor parte de los asesinatos y matanzas en Colombia son cometidos por paramilitares y que 2001 registró la cifra récord de 300 mil desplazados por la violencia.

Otro país al que se está prestando especial atención es Argentina, en el sentido de que "las tensiones que resultan de la crisis económica no redunden en mayor represión". El informe señala además que en el pasado año "policías participantes en operaciones para combatir la delincuencia urbana cometieron graves violaciones a los derechos humanos. Aparecieron pruebas de que la policía de Buenos Aires había hostigado y amenazado a menores por denunciar malos tratos y torturas en comisarías. Algunos de estos menores murieron posteriormente, víctimas de disparos, en incidentes sospechosos descritos como tiroteos". Fustigó de paso al gobierno de Fernando de la Rúa por haber hecho "escasos comentarios sobre estos acontecimientos".

También continúan las violaciones a los derechos laborales en la región, donde los abusos más habituales son las "peores formas" del trabajo infantil y la discriminación en el empleo.