Junio-2002

Nos identificamos con un comentario de Cándido a propósito de

la última Cumbre sobre la Infancia celebrada en Nueva Cork,

el pasado mes de mayo.

¿Qué insistimos mucho en nuestras denuncias?

Pues, todavía nos quedamos cortos, a juzgar por el descaro

con el que actúan los gobernantes.

 

Los niños, reflejo del mundo

Durante dos días del pasado mes de mayo, estuvieron reunidos en Nueva York, convocados por la Naciones Unidas y el Fondo para la Niñez, UNICEF, representantes de gobiernos de 170 países y, afortunadamente, también representantes de muchos organismos no gubernamentales que trabajan por la infancia. La mayor conferencia sobre el tema de la niñez en la historia de este foro mundial.

Como de costumbre campeó la hipocresía y el cinismo entre los delegados de países entre cuyas preocupaciones no figura precisamente la atención del bienestar, la salud, la educación y la vida, de la niñez. Hubo que tener estómago para soportar los discursos de los representantes gubernamentales pintando maravillas sobre los planes y obras en marcha en sus respectivos países.

Si siempre se ha aceptado que la situación de los sectores más vulnerables de cada sociedad, niños y ancianos, reflejan el grado de desarrollo humano, hay que concluir que la humanidad vive uno de los peores momentos de su historia, tanto desde el punto de vista humano como ético.

Algunas cifras emanadas de los propios organismos de Naciones Unidas, ilustran mejor que cualquier argumento, la situación actual:

- De los aproximadamente 132 millones de niños que nacieron en el año 2 000,

- 53 millones no quedaron inscriptos en ningún registro, lo que equivale a la desprotección de todo derecho ciudadano, nacionalidad, etc.

- 40 millones sufren o están condenados a sufrir de desnutrición durante sus primeros cinco años de vida.

- 34 millones no van a ser nunca vacunados contra ninguna enfermedad

- 22 millones nunca van a ir a la escuela

- 28 millones estarán obligados a abandonar cualquier estudio sistemático, para ser obligados a trabajar.

Como es sabido la realidad es mucho más cruda que las estadísticas y sabemos, porque lo publica a veces la prensa capitalista y "democrática", que millones de niños son víctimas de la explotación sexual, que en muchos países son asesinados, con la complicidad por omisión de sus "democráticos" gobernantes, por escuadrones policiales o bandas mercenarias contratadas por asociaciones de comerciantes. Que hay un comercio de órganos humanos extraídos de niños que tienen colocación en empresas de salud de Estados Unidos y Europa, que como el comercio de jóvenes prostitutas desde los países del Este y del Tercer Mundo hacia Europa occidental, mueve enormes sumas de dinero y cuenta con la complicidad de diversas instancias y por ello prospera y las "medidas" para impedirlo son más bien aparentes.

 

COMENTARIO AÑADIDO: De nuevo, Estados Unidos, se opuso al texto consensuado en la ONU. ¿Por qué razón? Porque dicho texto prohibía la ejecución de los menores de edad, asunto que está permitido en casi la mitad de los estados norteamericanos.

No pregunten cómo, pero el texto definitivo aprobado resulta que lo han hecho  compatible con la legislación norteamericana de pena de muerte para menores.