Mayo-2003

 

Bombas anti-Humanidad

 

Silenciosamente, salvajemente, sin apenas asomarse a los medios de comunicación, no cesan de caer “bombas anti-Humanidad”.

Para muchísimos seres humanos suponen la muerte, para nosotros los habitantes de países desarrollados a lo sumo tienen la categoría de “curiosidades”.

Cada día alrededor de 3.000 niños mueren por culpa de la malaria en África, especialmente en Mozambique y Zimbabue, según un informe de la ONU. El Programa de Control de la Malaria de África Austral (SAMC), supervisado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), prevé que en los próximos meses en Mozambique y Zimbabue aumenten de manera notable el índice de afectados de malaria, uno de los males endémicos del continente africano. La situación en África en general es alarmante, ya que datos de la OMS confirman que cada 30 segundos un niño africano muere de enfermedades de fácil prevención. ¿Por qué les falta agua potable, higiene, medicamentos…si en nuestros países desarrollados se derrochan…?

La falta de alimentos y medicinas podría poner en peligro las vidas de hasta 70.000 niños norcoreanos el próximo verano, según advirtió un responsable del Fondo de Naciones para la Infancia (UNICEF). Según los datos de UNICEF, cada año mueren en Corea del Norte 12.000 niños menores de 5 años, y el 60 por ciento de los menores presentan problemas de falta de peso y desnutrición, si bien gracias a las agencias humanitarias y al Gobierno se les suministra vitamina A. El hundimiento tanto de la agricultura como de la industria ha puesto a millones de personas al borde de la hambruna, sin que las agencias internacionales hayan podido llegar a los más necesitados por culpa de las imposiciones del régimen de Kim Jong II. ¿Por qué no compran alimentos y medicinas…si en nuestros países desarrollados sufrimos de obesidad y hasta se tiran cantidad de medicamentos caducados?

Más de cinco millones de niños menores de 14 años mueren cada año por enfermedades relacionadas con los ambientes en los que viven, estudian y juegan; entre ellas la diarrea, el paludismo, infecciones respiratorias agudas y accidentes. "Las mayores amenazas para la salud de los niños se encuentran precisamente en los lugares donde deberían estar más a salvo: el hogar, la escuela y la comunidad", lamenta la directora general de la Organización Mundial de la Salud, Gro Harlem Brundtland, quien asegura que todas las enfermedades relacionadas con estos entornos "se pueden prevenir". Harlem insta a las autoridades sanitarias de todo el mundo y a la población en general a "hacer más para atajar los riesgos ambientales a los que está expuesta la salud de los niños" mediante una acción "efectiva, más transparente y coordinada".                                                                                                    Dos millones de niños menores de 5 años mueren cada año como consecuencia de infecciones respiratorias, la patología más mortal entre la población infantil. Por detrás de ésta, la diarrea, junto a las enfermedades relacionadas con condiciones sanitarias o inadecuadas o consumo de agua en mal estado afecta cada año a 1,3 millones de niños, mientras que la malaria provoca la muerte de un millón de menores por año, aproximadamente. ¿Cómo es posible que todavía mueran en el mundo niños por infecciones respiratorias o diarreas,…con el tiempo que hace que eso se superó en nuestros países desarrollados?

 La falta de agua mata cada año a 4 millones de personas, diez veces más que todas las guerras actuales. Naciones Unidas piden a la comunidad internacional un momento de reflexión sobre estas catástrofes humanas más silenciosas y más mortíferas que las guerras. Es una realidad bien cuantificada por las agencias humanitarias, que repiten con desesperación la misma letanía negra: 1.100 millones de almas carecen de agua potable en el planeta, y otros 2.400 millones viven, en su mayoría en los países más pobres, privadas de las más elementales redes de saneamiento. Unos 6.000 niños mueren cada día por males relacionados con la potabilidad del agua y las malas condiciones de higiene, y el 80 por ciento de las enfermedades de las naciones en vías de desarrollo obedecen a esta misma causa. En total, uno de cada cuatro habitantes del globo vive en un país con serios problemas hídricos, y esta proporción se doblará dentro de veinte años. ¿Cómo va a faltar agua,… si en nuestros países desarrollados cada vez se multiplican más los campos de golf y el agua está prácticamente regalada?. Es más, ¿Acaso se castiga realmente a quien contamina el agua, aunque se sepa que cada litro de agua contaminada tiene el potencial de contaminar otros ocho?.

 Alrededor de 1.400 niñas y mujeres mueren cada día en el mundo por causas relacionadas con el parto, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Del medio millón de mujeres que mueren al año durante el parto, el 99 por ciento vive en países subdesarrollados. La Directora Ejecutiva de UNICEF, Carol Bellamy, valora esta situación como "un testimonio vergonzoso de la discriminación y la apatía contra las mujeres y sus derechos". En el África subsahariana, por ejemplo, una mujer tiene una de entre 13 posibilidades de morir durante el parto. En los países industrializados, ese riesgo desciende hasta una de entre 4.085. Bellamy considera que esta diferencia es "impresionante" porque "demuestra que sabemos lo que tenemos que hacer para evitar estas muertes y debemos hacerlo".                                                                                                       Y eso no es todo, por cada mujer que muere debido a complicaciones relacionadas con el parto, unas 30 más sufren lesiones, infecciones y discapacidades que, por lo general, no reciben tratamiento. De hecho, Unos 300 millones de mujeres -o una cuarta parte de la población femenina del mundo en desarrollo- han sufrido problemas durante el embarazo y el parto que han afectado profundamente el curso de sus vidas. ¿Será posible? ¿Cómo es que no disponen de comadronas, de hospitales y medios higiénicos como hacemos en nuestros países desarrollados?

¡Estas bombas sí que son eficaces a la hora de matar!

Y la ONU solicitando un “momento de reflexión”…

Y los habitantes de los países ricos haciendo preguntas ingenuas… como si nosotros no fuéramos también culpables…

d.t.